Por José María Arévalo

( Paisaje. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
De Gabino Gaona , del que estos días –desde el 20 en que se inauguró, no he visto hasta qué fecha, supongo hasta Reyes- ofrece una veintena de cuadros la Galería Samuel, en la esquina de Divina Pastora con Panaderos, escribimos ampliamente en el artículo que todavía puede leerse en estas páginas, “ Gabino Gaona, un año después”, de 29.02.08, comentando la antológica que ofreció al año de su fallecimiento, la sala de Caja España en Plaza Madrid, que ofrecía como catálogo el libro que la entidad de ahorro dedicó al pintor hace años, escrito, entre otros, por Antonio Corral Castanedo, también fallecido, quien afirmaba en él que «además de nacer en Castilla», Gaona «ha absorbido Castilla».
Vale la pena acercarse a Samuel, pues mientras en aquella de hace seis años los cuadros eran cesiones de propietarios y coleccionistas particulares, ahora los que se presentan están a la venta -con precios que varían entre los dos mil y los cinco mil euros- y recogen sobre todo su última época, incluida su aventura de Senegal que tanto ponderábamos en aquella otra muestra. Aunque fue en su primera etapa, de 1950 a 1967, cuando más atendió a los lugares y las gentes que le rodeaban, en la que consiguió –decía Teresa Ortega Coca, la comisaria de aquella antológica- «un milagro de comprensión mutua» entre artista y paisaje, también encontramos ahora aquellos temas, como en sus paisajes y en el retrato de una vieja, de los que acompañamos fotos.
En la trayectoria de Gaona comienza un periodo decisivo a finales de los años sesenta, en el que introduce nuevos colores. Después pasaría a alargar la pincelada y empezó a viajar, ampliando sus paisajes a otros lugares.
De Gaona –nos atrevíamos a opinar entonces- hay algunos, pocos, cuadros en los que Castilla es la de Zuloaga, Castilviejo, Zanetti; son los de su primera etapa, hasta 1957, pero yo recordaba en esa línea, también algunos de los últimos años, que tengo seguridad de haber visto en una exposición que hizo junto a Cuadrado Lomas (y quizá algún autor más, siento no poder precisar) en el local de Samuel en Miguel Iscar, después de la que tuvimos en la misma galería, entonces Galería Orón, en Junio de 2002, la Asociación de Acuarelistas de Catilla y León.

(Vieja. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
Pero su estilo definitivo, del que es una magnífica colección la muestra actual, es de un estilo bien diferente, marcado, por la desfiguración que se puso de moda en los años sesenta, aunque procede de mucho antes, de los “ismos” de entreguerras. Desfiguración que se ve en Gaona desde el principio, en sus paisajes de cerros y páramos, mientras que en el retrato y en el paisaje urbano es más naturalista. “Claramente expresionista –decía en aquél artículo- , pienso que se siente más libre en los paisajes lejanos, donde no hay necesidad de identificar a nadie. Y esa libertad del paisajista es terreno óptimo para recibir la influencia de los compañeros del grupo de Simancas, y hacer su propia investigación en el estilo geométrico que, en cambio, ya no abandonará Cuadrado Lomas. Creo yo que es este el “Gaona buscado por los coleccionistas – que dice Corral Castanedo refiriéndose a su obra hasta 1970-, por lo que se le conocía o se le definía, era el de las extensiones moduladas en ocres y el de los pueblos, tajados o apedreados por la luz estival”. Pues la actual muestra recoge una serie de paisajes de ese estilo, algo más coloristas, bellísimos. Es una pena que no figuren en la exposición las fechas.

( Paisaje de Simancas. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
Porque Gaona es un pintor en continua evolución, pero para mi gusto hay en todas sus etapas, un estilo propio, predominante, que hace no nos sorprendan tanto el giro del 70, ya aludido, hacia un fuerte colorismo, o sus últimas obras de Senegal. Salvo, ya digo, aquellos ejemplos zuloaguianos, que fueron otra posibilidad de estilo que, tan brillantemente o más, pudo seguir pero no quiso. La Galería Samuel ofrece además un documental sobre Gaona que no pudo verse en la inauguración pero que me han asegurado –cuando me acerqué esta semana- tendrán pronto a disposición.

( Paisaje. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
Hay dos anécdotas en la monografía del 88 a que nos hemos referido, que me encantan. La primera, que cuenta Parra Bustos, en el “A modo de prólogo”, sobre una de las etapas de crisis típicas del maestro, y que inevitablemente suponían estrecheces económicas, que “por entonces se estaba negando, sistemáticamente, a las ofertas de un conocido marchante que le garantizaba durante mucho tiempo, clientes para hacer retratos. Eran los años del despegue económico y en Valladolid había muchas “señoras bien” dispuestas a pagar con esplendidez un retrato al óleo, con la firma de Gaona. `Con que haga uno al mes -me decía el marchante- se asegura lo que no saca en una exposición´ Pero Gabino no transigía”.

( En Senegal. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)

( En Senegal. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
La segunda, que comenta Corral Castanedo, para apoyar cómo “la realidad, la naturaleza, han estado siempre presentes en sus pinturas, para captarlas en su exterioridad o parea recrearlas, soñarlas, reinventarlas o transfigurarlas”, que el maestro llegó a afirmar rotundamente que de lo natural no se puede prescindir. “Me opongo a toda estética que suponga una eliminación de la naturaleza. Fuera de la naturaleza, según la concebimos a través de los sentidos, creo que no hay nada”, insistiría con motivo de una de sus exposiciones en Madrid, allá por los años sesenta. Y en la década de los ochenta repetiría, coincidiendo con otra exposición, “Del natural no se puede prescindir”. Lo dijo un maestro de la desfiguración.

( Canarias. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)

( En la playa. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
Gabino Gaona, nacido en la localidad vallisoletana de Valoria la Buena en 1933, es uno de los representantes más destacados del Grupo Simancas, y uno de nuestros mejores pintores contemporáneos. La Sala de arte Samuel, a la que deseamos los mayores éxitos, se apunta con esta oferta, un importante tanto, en su nueva andadura.

( Paisaje. Óleo de Gabino Gaona en la exposición de la Galería Samuel) (*)
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