Contraprogramación navideña

Por Javier Pardo de Santayana

( Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 14) (*)

Decididamente, a la “nueva ola” de indignados, cabreados y oportunistas no la va la Navidad. Y ahí se han encontrado con la pandilla de los tontos útiles y hasta con una buena parte de los “progres”. Ya saben ustedes que a unos y a otros les fastidia nuestra Cultura y nuestra Historia y proponen una alternativa que practican fabricando otra leyenda negra, pero autóctona. Saben ustedes que la clásica fue lanzada por nuestros competidores europeos, deseosos de presentar a España como un país de bestias que no participan de sus buenos usos y costumbres. Luego los españoles demostrarían ser unos benditos a su lado: fíjense ustedes que hasta a los cuitados belgas les han salido historias de explotación del hombre por el hombre. Eso mientras nuestros ancestros fundaban universidades y volcaban en el atlas el santoral entero. Pues bien, ahora ya hemos inventado una variante nueva: la de la leyenda negra fabricada en casa, o sea, “made in Spain”. Una leyenda que es llevada al cine aun a conciencia de su falsedad y siguiendo la tónica de siempre.

Naturalmente no he visto – Dios me libre de ello – la película. Pero está claro que la actual versión de “Los últimos de Filipinas” – pues en su contraprogramación no han cambiado el nombre de la versión primera – no tiene otro objetivo sino ponernos verdes, para lo cual poco han dudado en convertir una ocasión documentada como acontecimiento heroico en un capítulo de horrores.Y, como era de esperar en nuestros días, se han metido de paso con la Iglesia. Lo han hecho a modo, sin pararse en barras, o sea, lo típico; ya saben que su desideratum sería, como ya hicieron cuando yo era niño, quemar los templos y conventos, pero que ahora han realizado en forma de pintadas agresivas y exhibición de senos femeninos, que es lo que les ha dado mayor nombradía

La cosa tiene bemoles ya que película se ha estrenado con publicidad y apoyo de Televisión Española nada menos y coincidiendo en fechas con la Navidad, esa fiesta contra la que, como ustedes saben, los “nuevos bárbaros” han montado otra contraprogramación ”sui generis” en la orilla del río Manzanares. Se trata, según creo, de festejar el “Solsticio del Invierno”, y se desarrolla a base de música y efectos especiales. Pero déjeme que me ría imaginando que alguien pueda creerse de verdad que con esa paparrucha se destierra o se ensombrece la iluminación del mundo que durante siglos se viene produciendo en estos días en recuerdo del nacimiento de Jesús de Nazareth. Supongo que los festivos seguidores de esta iniciativa no tendrán tan claro qué demonios significa este meteorológico “palabro” (nuestra educación no da para tanto) y se preguntarán a qué viene lo de celebrar la llegada de un frío que anualmente se lleva un buen montón de ciudadanos por delante según muestran las estadísticas. Yo creo que en el fondo se trata de algo parecido a lo del chiste del gallego que insistía en que en el caso de de morir en Cambados le enterrasen en Porriño y si muriera en Porrillo le enterrasen en Cambados (nombres puestos al azar), para, inquirido luego sobre a qué venía aquello, contestar “pues simplemente por j….“ Tan sólo así se explica este fenómeno, inconcebible en cualquier otro país civilizado, de la fabricación de una leyenda negra no ya por otros, sino por los perjudicados.

Mas, ya que hablamos de contraprogamaciones, citemos otra de sentido contrario para no quedarnos fastidiados. Cuando una alcaldesa española que juega a tierna viejecita decidió, no sé si como idea propia o por presión de sus conmilitones, suprimir la colocación del belén clásico en el arco de una famosa puerta madrileña, se encontró con una apabullante y entusiasta – aunque contraria – respuesta ciudadana. Ya se sabe que los insistentes “nuevos bárbaros” que sostienen a la regidora desearían la supresión de la costumbre de situar la Sagrada Familia en un lugar tan céntrico y significativo, e ir incluso más allá movidos por un odio, mas no contaban con que la muchacha les saldría respondona. Y vaya si saldría, pues desde el primer día en aquel sitio empezaron a llover los portalitos y también los letreros alusivos tan pronto como se constató que la intención de los ediles era decididamente puesta en práctica. Así empezaban a “oír“la voz del pueblo”.

Con lo cual se ha hecho patente lo ridículo de esa panda de malababas que, gracias a quienes ustedes saben, permitimos llegar a puestos que encontrarían servidos en bandeja por los “tontos útiles”. Algo que jamás habrían soñado salvo si les cogiera ebrios.

Esperemos que el ejemplo cunda y que, en su día, la “ciudadanía” exprese con su voz y en las urnas, contundentemente, su repudio de quienes en una descarnada codicia de poder reniegan de su cultura y de su identidad histórica.

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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