El Rezongón. Corruptos

Por Carlos de Bustamante

( Segadores. Acuarela de Amalia Avia Peña en cajaespana.es. 80×100) (*)

Nos rodean; nos asedian; nos roban. Son como “las siete -(o diez)- plagas” de Egipto. Cuanto tocan, lo corrompen. Y “mucho” en España huele a podrido.

-¡ Eh, oiga, Sr. Rezongón, que servidor de eso nada! ¿Eh?

-Bueno hombre, no se ponga usted así; que cuando digo muchos no me refiero a todos.
-¡ Ah bueno, es que todavía hay clases!… ¿O no?

-Naturalmente hombre. Y no sé por qué se da Vd. por aludido.

– Pues especifique, por favor, que servidor de usted no es del PP., ni de ningún otro partido, donde hay corruptos a tutiplén-. Prefiero ser independiente, porque en la fosa séptica que hoy es España, en todos los sitios se cuecen habas y en algunos a calderadas. Como en el PP., por ejemplo.

-Oiga, y si toda España es una fosa de eso, ¿por qué el PP. por ejemplo?

-Bueno, he dicho de ese partido, como podía haber dicho de otros.

-¿Del PSOE, por ejemplo…?

-Pues también, pero menos-. Porque con lo de Bárcenas ¡hay que roerse ¿eh?!

– ¿Y de nadie más?

-Bueno, sí; de casi todos los políticos…, que en la política es donde está la verdadera corrupción-. Y los paganos, ¡los de siempre!: el pueblo y los obreros.

-Ya. Pero ¿no quedamos en que en el partido socialista “obrero” español también hay “cantidubi” de corruptos? ¿y no dice usted que los paganos son el pueblo y los “obreros”? -. ¿Entonces…?

– ¿Bueno, bueno, y qué me dice del personal que no ocupa (sin “K”) cargos en este gobierno?

-Se refiere a nosotros ¿verdad?-. Pues oiga Sr. Rezongón, servidor puede ser de todo -¡que nadie es perfecto!-, pero de de corrupto, mire usted, ¡nada de nada, monada! -. Allá otros si lo son; pero servidor, ¡limpio de polvo y paja!; ¡¡que todavía hay clases, oiga!!

-Un momento, amigo; que por ser una miaja bruto el Rezongón no entiende.

-Pues diga, hombre, diga, que si en algo le puedo ayudar, lo haré con mucho gusto ¡no faltaría más!

-Gracias, amigo, pues pregunto: ¿A qué llama usted ser corruptos?

-¿Y es sólo eso lo que no sabe?-. Pues enseguida: Pues mire, por ejemplo en el caso de los Eres, que el dinero dado por Bruselas para los obreros parados andaluces, se enrede en manos de otros, ricos, o con puestos de gobierno, o se lo den sólo a los amiguetes. También, por los jefes de Bankia, que forrados con sueldazos, encima se gastaron ¡nuestro dinero! en viajes, banquetes, hotelazos y regalos a diestro y siniestro. Y en esto, sabrá usted Sr. Rezongón que el PP. de Rato se lleva la palma. Encima, y eso lo sabrá usted bien que tiene más letras que yo, después de que hacienda les rescatase ¡con nuestro dinero! Y cantidades supermillonarias. Y lo que le digo, ¡corruptos, más que corruptos y sinvergüenzas!-. ¿Para eso paga un servidor el IRPF a una hacienda insaciable? ¿Para que se lo lleven otros…? ¡Es que hay que roerse…! ¿eh? –.Está claro ¿no?

-Pues mire, amigo, sí, pero no del todo.

-Pues diga, hombre, diga que enseguida se lo aclaro.

-Puesto que me lo permite, le pregunto: ¿Por qué el dinero en las arcas de Hacienda dice usted que es nuestro dinero?

– ¡Recojostre, porque lo pagamos todos con el IVA y nuestros impuestos que pagamos todos con el dinero que nos chupan como sanguijuelas-. ¿O no?

-Lo siento, amigo, pero va a ser que no.

– ¡Recojostre!, no si ahora nos va usted a rezongar que también nosotros somos corruptos! -.¡Lo será usted, y perdone que se lo diga, pero servidor no! ¡Para nada Sr. Rezongón!-. ¿Queda ahora claro?

– Lo siento, pero tampoco, porque le confieso, amigo, que El Rezongón alguna que otra vez sí ha sido corrupto-. ¿Usted no…?

-¡Vaya hombre, ahora resulta que, según usted, de la corrupción no se salva ni “el tato”-. ¿Me lo podría usted aclarar…?

– Puesto que me lo pide, lo haré; pero no me diga usted luego, que le insulto o que meto a todos en el mismo costal de los corruptos, que, a lo peor somos todos.

-Pues dígame, por favor, amigo: ¿Paga usted el IVA en las facturas del albañil, del podólogo, del dentista, del fontanero, carpintero etc., etc., cuando necesita usted de sus servicios?

-¡Hombre, o sea Rezongón, muchas letras o estudios como usted no tengo; pero de tonto, mire, ¡ni un pelo! -. Si me preguntan que “con factura e IVa o sin ella”, no voy a decir que con ellas, si me puedo ahorrar los dineros que no me sobran … ¡No te fastidia! -. ¿Y usted, no me irá a decir que no hace lo mismo?

-Pues sí amigo, alguna vez sí que he dicho que sin factura; o no la he pedido, que es parecido o peor -. Por eso y alguna cosilla más es por lo que ya le he dicho, amigo, que también soy corrupto.

-¡Bah, bah, bobadas; que eso es pecata minuta o corruptelas en comparación con lo que nos roban los verdaderos y grandes corruptos…!

-¡Pare, pare, usted el carro, amigo, ¿y si suma usted todas las pecatas minutas y corruptelas mías, suyas, y del otro, del otro, y del de más allá, ¿no sumarían cantidades supermillonarias, mayores, incluso, de los que llamamos grandes corruptos…?

-¡Que no Sr. Rezongón, que no, que ésos son como ceros o un granito de trigo en comparanza con la “panera” o el “silo” de los corruptos!

-¡Vaya hombre!, ¿acaso no ha oído usted, mi amigo, “que un grano no hace granero, pero ayuda a su compañero…”,o que la unidad seguida de ceros pueden formar sumas enormes?

-Bueno… pues sí; ¿y sabe?, que para usted la perra gorda-. Y que ahora ya se entiende bien lo que dijo Aquél –y dijo bien, claro, – de que “el que esté libre de pecado que tire la primera piedra”-. Lo que ya no sé, es si cumpliré lo que añadió: “Anda y no peques más”-. Porque tener al alcance de la mano, como ellos, millones de euros debe de ser por demás tentador-. A lo peor digo como seguramente ellos: “Ya que me lleve el diablo, que me lleve en coche”. ¡A ver…!

Pues eso. Y que conste que no pretendo aconsejar. Yo… digo nada más.


(*) Para ver la foto que ilustra este artículo en tamaño mayor (y Control/+):
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