“El pufo vasco se hace sanchista”, de Mikel Buesa; «Alberto Núñez Feijóo: ´El pacto de dependencia de Pedro Sánchez con ERC está llegando demasiado lejos´», de Gerard Melgar; y “Mis títulos nobiliarios me fueron concedidos durante el franquismo, pero no se han visto afectados por la ley de esta pandilla de golfos”, de Alfonso Ussía

(Viñeta de Ramón en ABC el pasado día 25)
EL PUFO VASCO SE HACE SANCHISTA
Artículo de Mikel Buesa publicado en Libertad Digital el pasado día 26
Quizás convenga aclarar de entrada al lector que eso del pufo vasco no es otra cosa que el Cupo anual que la Comunidad Autónoma de Euskadi le paga al Estado en contraprestación al coste de las competencias no transferidas que éste ejerce en favor de sus habitantes. Lo llamé así en un artículo que publiqué hace años en La Ilustración Liberal porque, de hecho, eso del Cupo es un auténtico pufo, un timo que desde 1878 se reitera sin solución de continuidad hasta nuestros días, aunque haya tenido sus vicisitudes, pues no puede olvidarse que, para Vizcaya y Guipúzcoa, el régimen de Franco lo suspendió por considerar a ambas provincias como traidoras. De esta manera, los gobernantes vascos de todos los colores —aunque todos ellos herederos del fuerismo, sea por la vía carlista o liberal, o por la nacionalista— han seguido rígidamente el principio que, en sus Breves apuntes en defensa de la libertades vascongadas, enunció Pedro Egaña: «El Fuero es no pagar».
No crea el lector que Egaña fue un tipo extraño a los valores patrióticos de España. Nacido en Vitoria tuvo, entre otros empleos, el de auditor de guerra en Granada durante la primera carlistada —defendiendo naturalmente al Estado español frente a la rebelión alentada por Carlos María Isidro de Borbón— y también defensor de su ciudad natal frente a las fuerzas que lideraba Zumalacárregui. Por Granada fue también diputado a Cortes en 1839; y más tarde, tras un exilio forzado por su oposición a Espartero, representó en el Congreso a las provincias de Álava y Guipúzcoa. Y antes de ser nombrado Diputado General de Álava en la década de los sesenta, ocupó la cartera ministerial de Gobernación en Madrid. Egaña, como otros liberales fueristas, encarnó a esos vascos que se consideraban más españoles que los demás y eran merecedores, por ello, de los privilegios que el sistema foral implicaba para los naturales de las provincias vascongadas.
ALBERTO NÚÑEZ FEIJÓO: «EL PACTO DE DEPENDENCIA DE PEDRO SÁNCHEZ CON ERC ESTÁ LLEGANDO DEMASIADO LEJOS»
Artículo de Gerard Melgar publicado en El Mundo el pasado día 24
El presidente del PP acusa al Gobierno de claudicar ante Esquerra Republicana con los Presupuestos, la política lingüística y el delito de sedición
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, considera que «el pacto de dependencia de Pedro Sánchez con Esquerra Republicana está llegando demasiado lejos». El líder popular, en su segunda visita a Cataluña desde el viernes, ha disparado a todos los costados contra las políticas del Gobierno, especialmente las que están condicionadas por el apoyo de los partidos independentistas en las Cortes Generales.
En su discurso de clausura del XIII Congreso Provincial del PP en Lleida, Feijóo ha acusado al Ejecutivo de «degradar las instituciones». Y ha aludido a la destitución de los máximos responsables del CNI, el Instituto Nacional de Estadística, RTVE o a «las decenas de millones de euros» empleados por el CIS, bajo la presidencia de José Félix Tezanos, para decir que al Gobierno «le va muy bien en las encuestas».
Según el presidente del PP, «cuando un dirigente no respeta las instituciones, tampoco le respetan a él». Y eso es lo que cree que ocurre en Cataluña, concretamente con las fuerzas independentistas: «Hoy no hay aún un desmentido sobre el anuncio de Pere Aragonès de que había pactado que los derechos lingüísticos de los catalanes no se puedan ejercer en Cataluña, lo que significa que el presidente de la Generalitat dijo la verdad».
Feijóo ve «inaceptable» que el Gobierno «comercie con derechos de los ciudadanos y pacte no cumplir la Constitución en una parte de España» porque «cumplir la ley es garantía de libertad e igualdad». Por este motivo, el líder de la oposición ha reprochado el compromiso de Sánchez con Esquerra de reformar el delito de sedición «para que a quien lo cometa no se le aplique la pena». «Es el mayor atentado a la igualdad y libertad en España. Todos debemos ser iguales ante la ley empezando por los políticos», ha puntualizado.
El jefe de los conservadores considera también inaceptable que, como contrapartida, el Ejecutivo «ejerza de salvavidas del independentismo». «Sin ERC, Sánchez no es presidente y, por ello, Salvador Illa tiene que avalar a Aragonès para que Sánchez siga en la Moncloa», ha acusado Feijóo, para quien el PSC «no defiende los intereses de Cataluña, sino los del PSOE y Sánchez». A su juicio, el partido comandado por Illa «está utilizando a los catalanes para que el socialismo siga gobernando en España».
PRESUPUESTOS
Feijóo ha dedicado también buena parte de su parlamento a los Presupuestos Generales del Estado: «Sánchez ha podido elegir entre unas cuentas públicas para atajar la crisis y la inflación o para atajar la crisis permanente dentro de su Gobierno y con sus socios parlamentarios». «Su objetivo no es que los Presupuestos mejoren la vida de las familias y faciliten que haya más empleo y una economía más competitiva, sino disparar el gasto sin ingresos y dejar una enorme deuda a nuestros hijos y también a nuestros nietos», ha abundado. Y todo ello, según él, «para prolongar unos meses más la estancia de Sánchez en la Moncloa».
«Sus cuentas han sido desautorizadas por todos los organismos independientes de España y por los internacionales», ha apuntado Feijóo citando al Banco de España y la AIReF o los informes del FMI y Funcas sobre el crecimiento económico del próximo año. «Si Sánchez tuviese el más mínimo sentido de Estado, lo primero que haría sería retirar los Presupuestos actuales y presentar unos nuevos», ha retado.
«Vivir del postureo es mucho más fácil que vivir de las cuentas públicas, pero, mientras el Gobierno siga hablando de cuentos, nosotros hablaremos de cuentas», ha concluido el presidente popular, que ha reivindicado el modelo de su partido como «garantía de gestión, concordia y unión» frente a las formaciones que «desgobiernan España» o las que quieren «llevar a Cataluña al pasado».
Artículo en: https://www.elmundo.es/cataluna/2022/10/23/63551e33fdddffbc458b457d.html
MIS TÍTULOS NOBILIARIOS ME FUERON CONCEDIDOS DURANTE EL FRANQUISMO, PERO NO SE HAN VISTO AFECTADOS POR LA LEY DE ESTA PANDILLA DE GOLFOS Artículo de Alfonso Ussía publicado en El Debate el pasado día 23
El 13 de julio se detuvo ante el portal de la casa de don José Calvo- Sotelo, líder de la Oposición, y que había sido amenazado de muerte en el Congreso por la desgarrada comunista Dolores Ibarruri, La Pasionaria, un coche de ‘La Motorizada’ con cuatro policías de Asalto. Dos de ellos, destinados al servicio de escolta personal de Indalecio Prieto. Calvo-Sotelo fue ilegalmente detenido por la Policía Republicana. Fue acomodado en el asiento delantero de la derecha, y un sicario de Prieto, Luis Cuenca, sentado en el asiento posterior, le descerrajó dos disparos en la nuca. Aquel crimen de Estado fue el principal desencadenante de la Guerra Civil. Finalizada la Guerra, el que fuera Jefe del Estado – señor corrector, Jefe del Estado, sea el que sea, se escribe con mayúscula-, como Regente del Reino de España concedió a título póstumo al político monárquico asesinado el ducado de Calvo-Sotelo. Fue una víctima, y la Ley nauseabunda de la Memoria del Resentimiento priva ahora a sus descendientes del título nobiliario que nació con la sangre derramada de don José. También a los descendientes del heroico General Moscardó, defensor del Alcázar de Toledo, gesta militar admirada en todo el mundo por sus propios adversarios, serán obligados a prescindir del título nobiliario que recuerda la resistencia y el heroísmo de los defensores del Alcázar. Y los títulos de Duque de Franco y Señor de Meirás fueron concedidos por el Rey Juan Carlos I, impulsor de la democracia, pocos días más tarde del fallecimiento del General Franco. Con este vómito resentido de la Ley de la Chufla Democrática desaparecen 28 títulos más. De siempre he dicho que el socialismo y el comunismo sienten una enfermiza obsesión-veneración por los títulos de la nobleza. Creo entender que los afectados están en su derecho a recurrir y que si lo hicieran conjuntamente, con más éxito que por separado. Sólo el Rey o el Regente, siempre que exista un Consejo del Reino en el segundo caso, están capacitados para conceder o revocar los títulos nobiliarios, y espero y animo a los afectados a unirse ante la Justicia para litigar con la mamarrachería del rencor y la venganza.
Yo, por mi parte, no me puedo quejar. Mis títulos nobiliarios me fueron concedidos –tenía 19 años–, durante el franquismo, pero no se han visto afectados por la ley de esta pandilla de golfos. Lo cierto es que me fueron concedidos por mí mismo, por propia iniciativa, para reducir la resistencia de una maravillosa venezolana que pasó por Madrid. En aquellos tiempos, yo era feísimo, orejas desmedidas y acné juvenil para empeorar la situación. Y en el grupo de mis amigos que aspiraban al amor de la caraqueña había cuatro o cinco que me aventajaban en todo.
En la calle de Hermosilla esquina con Serrano, había una gran papelería. Miguel Muñagorri. Su propietario era amigo de mi padre y para buen colmo, había sido jugador del Real Madrid. Compañero de Santiago Bernabéu cuando los dos eran futbolistas. Acudí al establecimiento y encargué un centenar –cantidad mínima–, de tarjetones con mis títulos nobiliarios, algunos de ellos internacionales. Decía así el tarjetón: “Alfonso de Ussía y Muñoz-Seca. Duque de Arebanza, de la Dehesa de Burguillo, de Echalar, de Castrogonzalo, de Igueldo y de la Isla de los Faisanes. Marqués del Valle del Rudrón, de las Rozas de Argamasa, de Ortigosa de los Ciervos y de Gudamendi. Conde de la Gineta y de Fraisolí.
Príncipe Exiliado de Mogrovia, Nutrovia y Vasilenko. Príncipe de Pía della Lojácono. Caballero de Cluny. Y encabezando la relación, dos escudos dibujados por el genial «Barca» con dos leyendas. En uno de ellos, «Rex me fecit nobile, et ego aceptavit»; y en el otro «Non est posibile maiorem sánguine azulem». Y con este tarjetón, le envié al Hotel Ritz a la bella venezolana un ramo con cuatro docenas de rosas carmesíes. Al día siguiente, su padre y su abuela me invitaron a cenar al Ritz, y ella me confesó que se había equivocado en la elección, y que el hombre de su vida, era yo.
No me han quitado ningún título. Me he salvado por los pelos.
Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20221023/pelos_67863.html