Por José María Arévalo

(Evolución de alumnos de formación profesional en Castilla y León)
El Consejo de Ministros aprobó el pasado 3 de mayo cinco acuerdos por los que las comunidades autónomas recibirán 1.307 millones de euros para distintas acciones en el ámbito de la FP. Así que, ahora que estamos acabando el curso 2022-2023, he repasado las noticias del mismo en nuestra comunidad, y me ha llamado la atención la de una explosión de alumnos en la Formación Profesional. “La FP supera ya los 45.000 alumnos en la región -informaba la prensa en octubre pasado- y suma 13.000 más que Bachillerato.” Los jóvenes que eligen la Formación Profesional para formarse suben un 12% en los últimos cinco años y Valladolid acapara casi uno de cada dos nuevos estudiantes de Castilla y León que optan por un grado de FP.
La mayoría de los jóvenes de Castilla y León deciden encaminar sus estudios a través de la Formación Profesional (FP) en vez del Bachillerato. Los datos así lo avalan puesto que 45.154 alumnos optan por cursar un grado de FP, frente a los 32.144 que realizan el bachiller. Es decir, una diferencia de 13.010 estudiantes. En los últimos cinco años la Formación Profesional no ha dejado de crecer y ha superado su anterior récord, cuando se situó en el curso 2021/2022 con 43.992 estudiantes.
Desde el año académico 2019/2020 supera los 40.000 alumnos, cuando logró 41.741. Respecto al año pasado hay 1.162 alumnos más en Castilla y León, lo que representa un 2,6% más. A diferencia del Bachillerato que tan solo aumentó en 31 alumnos, un 0,1%. De hecho, la FP es la enseñanza que más aumenta, en lo que a número de estudiantes se refiere, en la Comunidad, a excepción del primer ciclo de Educación Infantil, debido a la novedad de la gratuidad de dos a tres años. En los últimos seis años los estudiantes de Formación Profesional han aumentado curso tras curso, a excepción del año académico 2018/2019 que experimentó una bajada de 99 alumnos.
Opciones de Formación Profesional
Desde el curso 2017/2018 los alumnos de FP han aumentado en 4.841 en toda Castilla y León, un 10,77% más que hace seis años. Cabe reseñar las diferentes opciones que hay para cursar una Formación Profesional. Primero está la FP Básica, para acceder a ella, los jóvenes no deben superar los diecisiete años y deben haber cursado el primer ciclo de la Educación Secundaria Obligatoria, o al menos el segundo curso. En segundo lugar esta el Grado Medio, para poder cursar estos estudios, el alumno debe estar graduado en la ESO o tener la FP Básica, es decir, no es necesario cur sar Bachillerato para acceder a un Grado Medio. En tercer lugar está el Grado Superior, para entrar en él, se debe haber aprobado el Bachillerato o lo propio con la titulación de un Grado Medio.

(Alumnos de formación profesional)
Por último se sitúan los Cursos Especializados FP, para acceder a ellos se debe tener la titulación de Grado Medio. Es la etapa educativa menos demanda de las anteriormente mencionadas. Según datos de la Consejería de Educación, la estimación es que todas las etapas de la Formación Profesional aumenten sus alumnos respecto al curso pasado. La FP Básica aumentaría un 1,22%, la etapa de Grado Medio haría lo propio con un 2,47%, los Grados Superiores experimentarían una subida del 4,83%. La mayor subida sería la de los Cursos Espcecializados con un 33,54%. Tal es la demanda de la Formación Profesional que en el último lustro ha crecido en todas las provincias de la Comunidad a excepción de Zamora que se ha reducido un 2%, 47 alumnos menos en cinco años. Todo lo contrario sucede en la provincia de Valladolid, puesto que en un lustro ha pasado de 9.264 alumnos a los 11.347 actuales, 2.083 más. Este dato supone que el 44% de los nuevos estudiantes de la Formación Profesional en Castilla y León son vallisoletanos, prácticamente uno de cada dos alumnos nuevos. En la provincia de León también hay un aumento destacable de los estudiantes que cursan la Formación Profesional. En 5 años ha aumentado en 880 estudiantes, un 12,5%. Burgos presenta una subida parecida puesto que presenta 811 alumnos más, un 12,9%.
El resto de provincias de Castilla y León presenta un menor aumento total de alumnos. Salamanca incrementa sus alumnos de FP en 518, lo que supone un 8,6% respecto al lustro pasado. Ávila hace lo propio con 301 cursantes más de Formación Profesional, un 13,1% más que hace un lustro. Las provincias que menos aumento presentan son Palencia, Soria y Segovia. La primera de ellas aumentó sus alumnos en 281 durante 5 años, un 9,32% más. Soria ‘ganó’ 109 estudiantes de FP, lo que supone un 7,9%. Segovia es la provincia que menos aumento de alumnos de Formación Profesional presenta con tan solo 4 estudiantes más en cinco años, un 0,1%.
El Bachillerato pierde alumnos
En cambio, el Bachillerato pierde alumnos respecto a años anteriores. La estimación que la Consejería de Sanidad presentó al inicio del curso se sitúa en 32.144 alumnos de bachiller en el presente curso. Es una cifra inferior a la del curso 2017/2018, en este año académico, Castilla y León contaba con 33.386 estudiantes, lo que supone un 3,72% menos. Es cierto que del anterior curso académico a este han aumentado los alumnos de Bachillerato, pero desde hace seis años este fase educativa pierde estudiantes año a año.
En el curso 2018/2019 se bajó de la cifra de los 33.000 escolares y no se ha vuelto a alcanzar. Estos datos contrastan con el número de alumnos de la Formación Profesional, en constante aumento, y refuerzan la idea de que los jóvenes de la Comunidad se inclinan por la FP para su futuro académico y laboral.
Oferta de grados
La Junta de Castilla y León, a través de la Consejería de Educación, ofrece diversos grados en las cuatro etapas de la Formación Profesional (FP Básica, Grado Medio, Grado Superior y Cursos Especializados). En la FP Básica, se ofrecen diversos grados, muchos de ellos se encuadran dentro de ‘Familas Profesionales’, entre ellas están la agraria, la electricidad y electrónica, la fabricación mecánica, la industria alimentaria y la informática y comunicaciones. Fuera de estas agrupaciones, se ofertan los grados de Servicios Administrativos, Servicios Comerciales, Reforma y Mantenimiento de Edificios, Peluquería y Estética, Carpintería y Mueble, Tapicería y Cortinaje , Mantenimiento de Vehículos y Cocina y Restauración; entre otros.
La oferta académica se incrementa en el Grado Medio. En esta etapa las familias aumentan, los alumnos pueden escoger: Actividades físicas y Deportivas; Administración y Gestión; Agraria; Artes gráficas; Comercio y Marketing, Edificación y Obra civil; Electricidad y Electrónica; Fabricación mecánica; Hostelería y Turismo; Imagen personal; Imagen y Sonido; Industrias alimentarias; Informática y Comunicaciones; Instalación y Mantenimiento; Madera, Mueble y Corcho; Química, Sanidad, Seguridad y Medio ambiente, Servicios Socioculturales y a la Comunidad, Textil, Confección y Piel; Tratamiento y Mantenimiento de Vehículos.
Los grados ofertados en el Grado Superior aumentan respecto a los de Grado Medio, de la misma forma que lo hacen los centros donde se imparten. Aunque la oferta educativa es muy similar, se engloban en apartados muy similares: Actividades físicas y Deportivas, Administración y Gestión; Agraria; Artes Gráficas; Comercio y Marketing; Edificación y Obra Civil; Electricidad y Electrónica; Energía y Agua; Fabricación Mecánica; Hostelería y Turismo; Imagen Personal; Imagen y Sonido; Industrias Alimentarias; Informática y Comunicaciones; Instalación y Mantenimiento; Madera, Mueble y Corcho; Química; Sanidad; Seguridad y Medio Ambiente; Servicios Socioculturales y a la Comunidad; Textil, Confección y Piel; Transporte y Mantenimiento de Vehículos.
Arranca el curso en los 8 centros de FP Agraria de la Junta con 620 alumnos
“Se reparten – informaba por su parte El Mundo de Valladolid, que reproducimos también aunque ya hemos dado muchos de estos datos, pero daba ogtrosnuevos- en 18 ciclos formativos de grado medio y superior con un centro en cada provincia salvo Salamanca. Más de cien aspirantes estudian en los de La Santa Espina, Segovia y Viñalta.
El curso 2022-2023 comenzó en las escuelas de Formación Profesional Agraria con 620 alumnos repartidos en los 8 centros dependientes de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural. Se trata de 18 ciclos formativos ofertados, de grado medio y superior. Como viene sucediendo en los últimos años, el número de matriculados se ha incrementado en los Centros Integrados de Formación Profesional (Cipf) gestionados por la Administración autonómica, «debido a la importante inserción laboral de los alumnos, así como al esfuerzo realizado por la Consejería por ampliar la oferta formativa adaptada a las características productivas del entorno y apostar por una formación agraria y agroalimentaria orientada hacia el empleo», explicó el departamento de la Junta.
La formación agraria, «constituye uno de los pilares estratégicos para la modernización agraria y el desarrollo rural, consiguiendo no solo explotaciones y empresas competitivas, sino también empresarios y trabajadores con un alto nivel de cualificación dentro del sector agroalimentario», añadió la misma fuente. La oferta formativa de la Consejería cuenta con FP Inicial, FP para el Empleo y FP No Formal. En cuanto a la Formación Profesional Inicial, gestiona los ocho Centros Integrados de Formación Profesional mencionados, donde se imparten títulos de Grado Medio y de Grado Superior, con 620 alumnos matriculados en este curso 22-23. Estos centros ofertan 18 ciclos de Formación Profesional de las familias Agraria, Industrias Alimentarias y Actividades Físicodeportivas, siendo ocho ciclos de Grado Superior y diez ciclos de Grado Medio. Por familia profesional, se oferta un total de catorce ciclos de la Familia Agraria, dos de la familia Industrias alimentarias y dos de Actividades físico-deportivas.
El alumnado de estos centros recibe una formación técnicopráctica integral que le permite, una vez completada su formación específica en una empresa determinada, desarrollar todo su potencial personal y laboral, y convertirse en un elemento clave en la profesionalización de la empresa o de su propia explotación. Los centros se reparten por la geografía de la Comunidad. Hay uno cada una de las provincias salvo en Salamanca, y los más demandados son los de la Santa Espina, en Valladolid, Segovia y Viñalta (Palencia), sobrepasando los cien alumnos en cada uno de ellos. Allí se imparten ciclos de grado medio y superior de las especialidades de Producción Agropecuaria, Paisajismo y Medio Rural y Ganadería y Asistencia en Sanidad Animal, entre otras. En cuanto a la Formación Profesional para el Empleo, en los Centros Integrados se imparten también cursos de formación no formal, de corta duración y de diversas temáticas, en materia agrícola, ganadera, forestal, agroalimentaria y de desarrollo rural, además, también se imparten certificados de profesionalidad en colaboración con el Servicio Público de Empleo de Castilla y León (ECYL), de las familias profesionales Agraria, Industrias Alimentarias y Actividades físico-deportivas. Los certificados de profesionalidad son el instrumento de acreditación oficial de las cualificaciones profesionales en el ámbito de la Administración laboral y se imparten en todos los Centros Integrados.
Encuadradas en la Formación Profesional No Formal están las actividades específicas organizadas por la Consejería en los Centros Integrados con el objetivo de complementar la formación integral del alumnado. En esta modalidad de formación no formal regulada destacan los cursos de Incorporación a la empresa agraria (200 horas), curso de usuario profesional de productos fitosanitarios (a partir de 25 horas) y los cursos de bienestar animal, entre otros. FP DUAL Dentro de la modalidad de FP Inicial, en los últimos años, la Junta ha mantenido la línea de trabajo de potenciar la Formación Profesional Dual, incrementando el número de ciclos en los que se oferta esta modalidad, con el fin de favorecer este ajuste entre las necesidades de personal de los sectores productivos y la oferta de personal formado.
Modalidad dual
Mediante la modalidad dual, los alumnos completan su formación en la empresa, mejorando su empleabilidad y formación global. Esta fórmula mixta fórmula de formación y empleo combina la formación en el centro educativo con la que después realizan en las propias empresas, lo que permite aumentar la ratio de inserción laboral de los alumnos que cursan os ciclos en esta modalidad, puesto que en muchos casos los alumnos acaban trabajando en esas empresas. Con ello se promueve la inserción laboral de los jóvenes, adecuando la oferta formativa a la demanda del mercado laboral y potenciando la autonomía de las personas mediante el desarrollo de capacidades a lo largo de su vida.
Se trata de una herramienta imprescindible para la incorporación de jóvenes al sector, lo que es clave para el futuro de la juventud y el crecimiento económico y social del mundo rural. Actualmente del centro de Albillos (Burgos) hay tres alumnos en la FP dual y las empresas donde hacen las prácticas son las siguientes: uno en Genética El Bardal SAU, en la localidad de Mecerreyes (Burgos), y dos en Viters Familia SLU en la localidad de Cubo de Solana (Soria). Merece una mención especial, según explica la Administración autonómica, el reconocimiento en los Premios I+Porc a los estudiantes de FP Agropecuaria Dual, Especializada en Producción Porcina, a un alumno de Castilla y León, Eduardo de León, que se formó en el centro de Albillos (Burgos) y realiza las prácticas en la empresa Viters Familia”.