Por José María Arévalo

(Otoño en la bodega La Legua de Cigales. Acuarela de José María Arévalo, 34×46 )
Tengo un amigo que a pesar de ser castellano-leonés prefiere los Rioja a los tintos Ribera de Duero, dice que son más suaves. Y con él suelo comentar la densidad que antiguamente tenían los tintos de Toro, que solo se pueden recordar con el “Sangre de Toro”, vino catalán de Bodegas Torres, que siempre me recordó a los antiguos de la zamorana Toro, que ahora se han acomodado a los gustos aquí más frecuentes y para mi gusto ya se parecen mucho a los Ribera de Duero. Creo que tiene razón mi amigo en que los Rioja son más suaves, pero a mi me gustan más los nuestros, los Ribera de Duero y los de Toro, me gusta que tengan algo más de cuerpo porque me parecen más vino. Bueno, hace poco llegaba una noticia que confirmaba que a la gente, a una mayoría en nuestro país, también le gusta más nuestro vino, pues titulaba la prensa: “Los vinos de la Comunidad -se refería a la de Castilla y León- desbancan a los Rioja en hostelería y alimentación”, y “Los caldos con DO alcanzan una cuota del 27,6% en el mercado nacional y registran en 2022 un comportamiento mejor que los del resto de España, según el informe de NielsenIQ”
Efectivamente, El Mundo de 24.06.23 recogía en su sección de Burgos esta información. “Los vinos de Castilla y León con Denominación de Origen desbancaron, primera vez en 2022, a los Rioja como líderes del mercado nacional de alimentación y hostelería al lograr hacerse con una cuota de mercado en ventas del 27,6 %, 0,7 puntos por encima del dato de 2021. Con ello, el sector muestra un retorno a la normalidad, tras la alteración que supuso el impacto de la pandemia del COVID-19.
El vicepresidente de la Junta, Juan García-Gallardo, presidió ayer en la finca Zamadueñas del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl) el acto de presentación del informe sobre el mercado de vinos con Denominación de Origen de Castilla y León durante el año 2022, elaborado por NielsenIQ, especialista en medición y análisis de las dinámicas de mercado y conductas de los consumidores, informa Ical. Entre los principales datos que aporta este análisis destaca, según la información remitida por la Junta, la «consolidación» de la recuperación del mercado, si bien se produce a un ritmo «más lento del deseado» en la industria.
En este contexto, el Ejecutivo afirmó que los vinos de las DOP y la IGP de Castilla y León han tenido un comportamiento «mejor» que el conjunto de vinos de calidad de España y sus principales competidores. Este crecimiento, añadieron, se refleja principalmente en las ventas nacionales de las DO de la Comunidad, que han contado con un crecimiento de cuota de 1,3 puntos respecto al pasado año. Este aumento, explicaron, se debe principalmente al crecimiento del canal de la hostelería, más relevante para los vinos de Castilla y León que para el resto de orígenes, y un comportamiento «muy positivo» en el canal especialista.
En los canales tradicionales de alimentación y hostelería dentro del mercado nacional, Castilla y León escala por primera vez a la primera posición como líder del mercado, con una cuota de mercado en volumen de ventas del 27,6%. También se comportan bien en el canal alimentación pues su cuota de mercado han pasando del 23,4 al 23,8% en volumen de ventas y del 27,5 al 27,9% en valor. Asimismo, en la hostelería, donde Castilla y León concentra más sus ventas que el promedio nacional, también se aprecia esta tendencia creciente: un crecimiento de casi el 19% en volumen y del 27,6 % en valor y manteniendo la primera posición en cuota de mercado, tanto en volumen como en valor respecto a otras comunidades.
Además, se mantuvo el traspaso de ventas de la alimentación a la hostelería. Por ello, el porcentaje de ventas en hostelería ha pasado del 30,3 al 35,5% a nivel nacional y, en la Comunidad, el canal de la hostelería ha pasado del 44,7 al 50,2%. El crecimiento del canal especialista para el vino con DO está en línea con el crecimiento de la hostelería. Así, el comportamiento de los vinos con DO de Castilla y León es muy bueno, con un crecimiento en volumen y valor en torno al 35%, siendo este incremento superior al de la media del mercado. De esta forma, la facturación del canal especialista de los vinos con DO de Castilla y León sigue ganando peso y alcanza el 70%.
Por denominaciones de origen de Castilla y León, se mantienen las posiciones un año más. Ribera del Duero y Rueda siguen ocupando la segunda y tercera posición en cuota de mercado en el conjunto de los canales de alimentación y hostelería. Ambas lideran el crecimiento de cuota de los vinos de calidad de la región. Por su parte, el resto de denominaciones de la Comunidad se mantienen estables: León crece ligeramente, DO Toro y Cigales caen ligeramente y El Bierzo se mantiene”.