Por José María Arévalo

(Una calle de Pedrosillo el Ralo)
La provincia salmantina es una de las despensas milenarias más importantes de Castilla y León en la producción de alimentos, con una clara orientación hacia la calidad, sobre todo, cuando se habla de legumbres y la zona de La Armuña. Lentejas y garbanzos, son los tesoros de La Armuña, Desde 1996 las ‘rubias’ de La Armuña están amparadas por la figura de la Indicación Geográfica Protegida por su excelente calidad. Principalmente, gracias a las cosechas de la “Lenteja de La Armuña”, reconocida como Indicación Geográfica Protegida -IGP-, y la más reciente Marca de Garantía “Garbanzo de Pedrosillo”.
Hace más de una década que se creó en la localidad de Pajares de la Laguna el Centro de la Legumbre para que los Consejos Reguladores que se integran en ‘Legumbres de Calidad’ pudieran tener una sede digna y funcional en la provincia para desarrollar sus funciones encomendadas a la certificación y a la promoción. El Centro de la Legumbre cuenta con unas modernas instalaciones que acogen cuatro figuras de calidad, es decir, agrupan las IGP de “Lenteja de La Armuña”, “Garbanzo de Fuentesaúco”, “Judías de El Barco de Ávila” y la Marca de Garantía “Garbanzo de Pedrosillo”.
Producto estrella
Sin duda, cuando se habla de legumbres uno de los productos estrella es la “Lenteja de La Armuña”, que además, disfruta oficialmente desde el año 1996 de ser Indicación Geográfica Protegida. La “Lenteja de La Armuña” es el emblema del campo armuñés al ser un producto único, con unas características que solo se producen en esta tierra. La zona de producción está comprendida entre 38 municipios del norte de la provincia, pertenecientes en su mayor parte la comarca de La Armuña. El producto se caracteriza por su riqueza en proteínas, fibra, hierro y calcio en una cantidad superior al resto de lentejas. La calidad de la “Lenteja de La Armuña” es indiscutible y su predominio por encima de todas las que existen es algo lógico por su distinción. Además, es una lenteja que posee excelentes cualidades de cocción. No se deshace ni pierde el hollejo, es fina al paladar y tiene una piel suave que hace que apenas se aprecie al comerla.
Las legumbres de calidad son un tesoro histórico de las tierras de La Armuña y su lenteja, probablemente la legumbre de más calidad de todo el país. Un lujo en la mesa que solo se vende envasada, con el logotipo de la IGP y la contraetiqueta numerada por el Consejo Regulador, por la que se puede conocer la trazabilidad del producto desde su siembra hasta el consumidor.
El garbanzo de Pedrosillo
Por otro lado, el “Garbanzo de Pedrosillo” ha sido incluido como la figura de calidad de Marca de Garantía, más recientemente, aunque ya han pasado doce años desde 2010. Esta reciente incorporación se nota en la mayor difusión de un cultivo tradicional en la comarca y del otro, tanto en nombre como en fama. Se trata de un garbanzo pequeño, de sabor muy característico que destaca por su finura.
El clima típico de la comarca está marcado por las escasas precipitaciones anuales, con inviernos largos y fríos y veranos cortos, calurosos y secos. El suelo es profundo y fértil, y goza de óptimas cualidades para la obtención de productos de gran calidad cuyo ciclo de cultivo es mucho más largo que el de otras legumbres similares.
Estas certificaciones toman vida cada año, cuando los agricultores siembran por un lado el “Garbanzo de Pedrosillo” y por el otro la “Lenteja de La Armuña”, cultivan alrededor de 1.300 hectáreas que se siembran de ambos cultivos de la zona.