Más de 400 obras presentadas para el premio ACOR

Por José María Arévalo

(Parcial de “Recurrencia”, de Alberto David Fernández Hurtado)

Este año se han presentado muchas más obras de lo habitual al premio Acor, dotado con 6.000 euros, en un solo premio (el mejor dotado de los que se convocan en Castilla y león), y ello supongo que por el hecho de que, por primera vez, la convocatoria no se ha restringido a autores nacidos o que viven en Castilla y León, que era lo habitual en estos certámenes. Con tanta participación yo esperaba que se vieran, en la anual exposición de obras seleccionadas, que en los últimos años se exhibe en la sala municipal de Las Francesas -hace años se presentaban en la del Calderón- ,  mucho mejores obras que en años anteriores. Sin embargo, para mi gusto, no ha sido así, pero no por falta de buenas obras entre las presentadas, sino sin duda por el criterio del Jurado, un tanto esotérico.

Efectivamente, en convocatorias anteriores la exposición de obras seleccionadas recogía obras muy realistas, incluso hiperrealistas, de un cierto “hiperrealismo fotográfico” que a mí no me gustaba mucho, pero que no dejaba duda de la calidad de las obras, sobre todo técnica pero también creativa. Sin embargo en esta edición, empezando por la premiada, son obras abstractas o matéricas, y algunas surrealistas (estas últimas pocas pero de mayor valor creativo).

(“La gran Duda”, de Diego Carmona, mención especial del Jurado)

Y así, la obra premiada ha sido “Recurrencia”, del segoviano Alberto David Fernández Hurtado. Se trata de un panel decorado con un tema repetido de circulitos y rombos rojos entre los cuales se ven dos puertas  con dos imágenes de calle en tonos grises y rojizos, en lo que parece reflejar un balcón y casas al fondo. No sé muy bien cómo puede calificarse esta obra, si de surrealista o hiperrealista, pero no cabe duda de que es llamativa aunque no bella. Para los que creemos que la creatividad va de ordinario unida a la belleza, poca aportación ofrece.

El jurado ha concedido también una mención especial al cuadro ‘La gran duda’, del pintor vallisoletano Diego Carmona, una obra también medio abstracta medio surrealista, que parece representa una piscina y un bañista que va a tirarse a ella. Tampoco hay en su imagen belleza alguna. En fin, parece claro que el resultado consecuencia de un jurado “posmoderno”. La muestra no tiene el menor interés. Entre las obras yo diría “extrañas” que incluye está por ejemplo “Sin titulo -estructura, oro-“, de Salvador Jimenes Donaire, colocada en Las Francesas justo al lado de la premiada, como si quisieran destacar su calidad, y se trata de “gesso, pigmento mineral, lápiz de color y punta de oro sobre madera”, del que si no metes la nariz bien cerca parece un lienzo pintado de un solo color plano y rosado (así lo verán ustedes en la foto con la que ilustro), pero que al acercarte mucho ves una especie de surcos o líneas con un mínimo relieve y todas completamente rectas, lo que me lleva a pensar tiene un propósito como de “arte matérico”.

(Sin titulo -estructura,oro-, de Salvador Jimenes Donaire)

Las únicas claramente figurativas de la exposición  son las otras dos con que ilustro este artículo, además de las premiadas y la matérica, “Carretera secundaria en USA”, acrílico de Luis Alberto Taboada Rodriguez , y “LGE-01”, óleo de Pablo Jesús Castañeda Santander, ambas claramente surrealistas.

Convocatoria nacional

El artista segoviano Fernández Hurtado, haciéndose con el premio del XXIV Certamen de Pintura de ACOR, ha obtenido el primero que ha tenido dimensión nacional, traspasando su convocatoria las  fronteras de Castilla y León. El miembro del Jurado y director del Patio Herreriano, Javier Hontoria, ha significado que el importante número de obras que han concursado  es una muestra de «lo asentado que está el concurso en el imaginario colectivo», además, la «calidad» y «el alto nivel» de las obras que han concurrido a esta XXIV edición lo que ha llevado al jurado a conceder también una mención especial para el cuadro La gran duda, del pintor vallisoletano Diego Carmona.

(“Carretera secundaria en USA”, acrílico de Luis Alberto Taboada Rodriguez)

«Nos ha costado decidirnos», ha reconocido Hontoria – recoge la prensa- que ha destacado la calidad de la obra premiada, una pintura «muy conseguida» que, según ha explicado, tiene un punto de representación y de figuración ya que recrea un espacio interior «con unas supuestas vistas al exterior» en el que la imagen que propone tiene «una complejidad y un enigma» que, según ha augurado también, va a resultar «muy interesante» para los espectadores. «Creemos que es un cuadro de una gran calidad tanto en el tema que propone, en la iconografía que propone, como en la técnica, porque la técnica es muy variada y también tiene una complejidad que nos ha parecido muy interesante», ha insistido Hontoria.

No entiendo muy bien que, si tanta calidad se aprecia en la obra premiada, diga que “nos ha costado decidirnos”, afirmación que no creo se refiera a indecisión entre  elegir a la premiada o a la que ha obtenido un accesit, pues la diferencia en calidad técnica entre ambas es enorme (no se me ocurre el motivo por el que se ha destacado la del vallisoletano con la mención especial, ya que técnicamente no tiene valor y adolece de creatividad; será por su rareza, por lo mucho que desfigura, acercándose a la abstracción).

(“LGE-01”, óleo de Pablo Jesús Castañeda Santander)

En fin, tanto la obra ganadora, premiada con 6.000 euros, como los 23 cuadros seleccionados por el jurado se pueden ver ya en la Sala de Exposiciones de Las Francesas, desde el 24 de enero hasta mediados de marzo, entre ellos la mención especial, “La gran duda”, un cuadro «radicalmente distinto» al premiado que ofrece un paisaje externo que, según ha explicado Hontoria, podría parecer «muy fácilmente discernible» para alguien que conozca un poco la historia de la pintura. Supongo se refiere a historia de la pintura de los últimos años, tan caótica; pues no, no he podido “discernir” a qué alude.

Hontoria ha destacado en este sentido que la obra distinguida con la mención especial también «llama mucho la atención» por la trama enigmática que propone. «Eran dos obras que nos han llamado mucho la atención por diferentes motivos. Tienen una complejidad en lo pictórico, en la técnica, también revelan una audacia muy interesante y efectivamente nos ha costado decidirnos», ha concluido -repitiendo la observación ya hecha antes -.

El director del Patio Herreriano ha significado la importancia de abrir este concurso al ámbito nacional ya que hay «muchísimos pintores trabajando en España» que pueden tener acceso a un premio como el certamen de Acor y se ha mostrado convencido además de que para el premio «será muy bueno también contar con pintores de nivel nacional».

Y también contar con un Jurado más fino, digo yo.

TODAS LAS OFERTAS

LA MEJOR SELECCIÓN DE OFERTAS ONLINE

Seleccionamos y organizamos miles de ofertas online para ti

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

Lo más leído