Los lunes, revista de prensa y red  

“Réquiem por la división de poderes”, de José Antonio Vera; “Con los jueces”, de Juan Carlos Girauta; “Es necesaria una Unión Europea de derechas que salve a España del último envite del sanchismo”, de Emilio Eiranova Encinas; y “Vox duplica sus escaños, logra seis eurodiputados y se erige en `pegamento´ entre Meloni y Le Pen”, de Vicente Coll.

(Viñeta de Tomás Serrano en El Español el pasado día 13)

RÉQUIEM POR LA DIVISIÓN DE PODERES

Artículo de José Antonio Vera publicado en La Razón el pasado día 13

Sánchez se apartó cinco días no para dimitir, sino para organizar su contraataque contra fascistas, jueces y periodistas. No podía ser de otra manera. El tono balandrón le volvió a salir ayer a nuestro insigne presidente para anunciar que pasa ya de las musas al teatro. Lo tenía todo en la cabeza desde los famosos cinco días en que se retiró para barruntar si dimitía. En realidad, se apartó, pero no para dimitir, sino para organizar su contraataque contra fascistas, jueces y periodistas. Le ha fallado el resultado de las europeas, que pensaba ganaría por la mínima, para así decretar que las urnas habían amnistiado a su esposa y poder deslegitimar la investigación en curso contra Begoña por tráfico de influencias y corrupción. Claro que también en esto tenía un plan B, que ha puesto en marcha con la técnica del prestidigitador obcecado. El plan está en arrebatarle al juez Peinado el caso para evitar así que su mujer tenga que acudir al juzgado a declarar el 5 de julio. Y nada mejor que utilizar a la Fiscalía Europea, que en España está en manos de Ignacio de Lucas, persona de su confianza a través de Álvaro García, fiscal general del Estado, que le propuso para el cargo.

Eso en el plano conyugo-judicial, porque en el político la traca viene ahora, y por este orden: primero, los jueces; después, los periodistas. O todos a la vez. Va a renovar a su antojo el Poder Judicial, hurtándole primero al CGPJ la potestad de hacer nombramientos y, después, cambiando la fórmula de renovación, que quedará en manos de su mayoría raspada del Congreso, al margen del Senado.

Ya la Ley Orgánica de 1985 llevó a cabo una peligrosa mutación constitucional al instaurar un procedimiento nuevo de elección de los vocales del Consejo: en lugar de ser los jueces los titulares del sufragio activo para escoger a 12 de sus 20 componentes, todos los vocales pasaban a ser elegidos conforme a una nueva regla, según la cual la mitad los elegían los diputados y la otra mitad, los senadores. La Constitución dice que 8 miembros serán elegidos por las Cortes (4 por el Senado y 4 por Congreso), pero no la totalidad de los 20 vocales. De haber querido que fuese así lo hubiera reflejado en su letra, pero solo precisó que 8 de los 20 serían elegidos por el Congreso y el Senado, mientras que los 12 restantes «han de ser jueces o magistrados», cuyo «método de elección lo decidirá una Ley Orgánica». Hasta 1980, esos 12 jueces y magistrados eran elegidos por los jueces, pero el Gobierno de González, al grito guerrista de «Montesquieu ha muerto», cambió el método en 1985 para trasladar a las Cortes la potestad de elegir a todos.

La división de poderes en España no existe en puridad desde entonces, pues la misma mayoría que ampara al Gobierno y al legislativo nombra al Poder Judicial, si bien con la «garantía» de que para renovar a los vocales se ha de contar una mayoría de tres quintos, lo que ha obligado a socialistas y populares a pactar los nombres. El resultado ha sido malo, pues la politización está garantizada, motivo por el que el PP propone volver a un Consejo elegido por jueces y magistrados, como en la mayor parte de Europa, que gozaría de una independencia carente cuando decide la mayoría parlamentaria de turno.

Ya veremos por dónde sale Sánchez con el plan de su devoto condiscípulo Bolaños. Controlado el TC, la elección del CGPJ por la mayoría simple del Congreso equivale a entonar el definitivo réquiem por la división de poderes. Y ya decía James Madison que, aunque haya elecciones, cuando los tres poderes los controla el Ejecutivo, el resultado es una tiranía.

Artículo en: https://www.larazon.es/espana/requiem-division-poderes_20240613666a45898fd52100010c4669.html

CON LOS JUECES

Artículo de Juan Carlos Girauta publicado en El Debate el pasado día 12

«Desjudicialización de la política»: pretensión de que los políticos del bando que la invocan dejen de estar sometidos a la acción de la Justicia. Es decir, impunidad para quien ostenta el poder Ejecutivo y para sus amigos.

Ojalá sirviera de algo analizar en términos puramente jurídicos los procedimientos en curso contra el vario golpismo. Pero la politización de la Justicia en su forma más grosera lo hace inútil, lo que dice poco de la salud del Estado democrático de Derecho en España. Entiéndanme, podríamos entretenernos diseccionando la Ley de Amnistía como si fuera una ley de verdad, esto es, una norma general. No la rendición del Estado a un grupo de individuos. Rendición obtenida a cambio de siete miserables votos y redactada por los inquietantes abogados de los vencedores, secuestrador incluido. Celebrada con entusiasmo digno de mejor causa por los que meses atrás proclamaban al unísono la inconstitucionalidad de la amnistía. Vendida a su acrítica y ciega masa como herramienta para la convivencia en Cataluña. A la primera de cambio se ha visto cómo funciona el apaciguamiento: con los partidos del golpe pasándose por el arco del triunfo el criterio del TC acerca del voto telemático.

Esta politización extrema, autocrática y fatal de la Justicia ha sido y es el principal problema. Lo han ocasionado, claro, los mismos que no dejan de reivindicar la desjudicialización de la política. Así, con estas inversiones orwellianas de sentido, suele operar la izquierda desde la irrupción del verdadero genio de la propaganda, Willi Müntzenberg, ante cuyos perdurables logros el diabólico Joseph Göebbels parece un aprendiz. Y de hecho lo fue. Si ha llegado usted hasta aquí, significa que es más que capaz de leer sin interferencias el sintagma e inferir su significado real. «Desjudicialización de la política»: pretensión de que los políticos del bando que la invocan dejen de estar sometidos a la acción de la Justicia. Es decir, impunidad para quien ostenta el poder Ejecutivo y para sus amigos. Si ese magma incivil (e iliberal, amiguitos) llamado sanchismo luce lamparones con pinta de malversación, terrorismo, traición, corrupción o tráfico de influencias, y los jueces se ponen a investigar… ¡palo al juez, señalamiento al juez, insulto al juez en el hemiciclo y en las redes, acoso al juez, amenaza al juez, y lupa a la familia del juez en Lo País, el verdadero BOE!

Lo que el simple BOE ha publicado en toda su historia nada importa si deseamos practicar una prospectiva realista sobre el destino penal de los Sánchez, su banda y sus cuates. Desjudicializar la política, es decir, politizar hasta la náusea la Justicia, tiene eso, que te ves obligado a pasar de las leyes a Lo País, y que el Derecho es lo que Sánchez diga. Y punto. Todo ello, claro está, siempre que se imponga el fiscal general del Estado, al mando de un órgano del Poder Judicial (a ver si nos vamos instruyendo, y a ver si vamos instruyendo). Y siempre que, llegado el momento, el presidente del TC, que está fuera del Poder Judicial (a ver…), siga manchando su toga. Y que los jueces se asusten; por eso urge que los demócratas les hagamos llegar este mensaje: estamos con ustedes, y gracias.

Artículo en: https://www.eldebate.com/opinion/20240612/jueces_204451.html

ES NECESARIA UNA UNIÓN EUROPEA DE DERECHAS QUE SALVE A ESPAÑA DEL ÚLTIMO ENVITE DEL SANCHISMO

Artículo de Emilio Eiranova Encinas, ex magistrado y profesor de Derecho

publicado en Actuall el pasado día 11

Sánchez no podrá legislar pero sí pretenderá asaltar el CGPJ; por eso una Comisión Europea de derechas es clave para frenar el golpe. Son tres las lecturas que hago de las elecciones europeas de ayer: a) El hartazgo de los ciudadanos de la política que se aplica desde la Unión Europea; b) La fijación de base radical comunista que sostiene al PSOE; c) El peligro de que en la Unión Europea se repita la alianza los partidos moderados de derecha con el partido socialista.

Respecto al hartazgo que los ciudadanos tienen de la política europea esto es evidente. Con una participación del 49,2 % y el importantísimo incremento de los votos en los partidos de derecha, se está lanzando el mensaje de que los ciudadanos están hartos de pagar impuestos, de que los políticos regulen su vida al detalle desde los despachos, del buenismo político de admitir indiscriminadamente inmigrantes para que éstos, en muchos casos, atraquen, ocupen viviendas, impongan costumbres ajenas a la mentalidad europea y, eso sí, que sean los ciudadanos quienes tengan que padecer el “buenismo” político. ¡Qué poco cuesta ser bueno cuando quien paga y sufre son los ciudadanos! En estas elecciones, la agenda 2030 y la política migratoria, tal y como la conocemos, debería haber terminado.

El segundo dato es el porcentaje de 30,19% de votos que ha conseguido el PSOE. Si con lo que supone la ley de amnistía, las constantes mentiras del Sr. Sánchez, la imputación a su esposa, el caso “Koldo”, el caso “tito Berni”, es capaz de sostener ese umbral de votos, sencillamente es porque el perfil de votantes del PSOE se ha radicalizado. Está en el ADN del comunismo hacer lo que sea, tolerar cualquier clase de inmoralidad, con tan de sostenerse en el poder y esto es lo que indican esos poco más de cinco millones de votos.

El PSOE se ha sostenido a costa de los votos de partidos radicales como PODEMOS y SUMAR, mientras que muchos de los dirigentes del PSOE más moderados (pensemos en Felipe González y compañía) no han apoyado la campaña electoral del Sr. Sánchez. Esto es otro síntoma evidente de que existe un electorado socialista que no está en la órbita radical comunista que se inició con el Sr. Rodríguez Zapatero. Hoy tenemos una foto bastante fija del suelo y techo del Sanchismo. Y ese techo y suelo, fijémonos, no le da para gobernar España. Naturalmente, no podemos caer en la ingenuidad de que el Sr. Sánchez va a convocar nuevas elecciones como ha hecho el presidente de la República en Francia. Sin presupuestos, sin que ninguna ley salga adelante en el Congreso (salvo la de amnistía), al menos los españoles descansaremos de la diarrea ideológica legislativa a la que el Sanchismo nos tiene acostumbrados. Ahora bien, esa situación cambiará muy pronto. El Sanchismo hace política generando problemas cada vez más grandes. Y el que está en ciernes es el asalto al Consejo del Poder Judicial.

Y así llegamos al tercer análisis de estas elecciones. Ese asalto dependerá de la fuerza de los grupos de derechas en Europa. Y hoy podemos comenzar a temblar. Porque, efectivamente, en el día de hoy Ursula von der Leyen está diciendo que le gustaría reeditar la alianza entre la derecha moderada y el ala socialista del Parlamento Europeo. Esto para España sería fatal. Si la política en la Unión Europea no es de derechas; si los socialistas tienen algo que decir en ella, será más difícil que la Unión Europea salve a España del asalto que previsiblemente se producirá al Consejo General del Poder Judicial.

Miremos muy de cerca al Partido Popular; no nos fiemos de él demasiado; recordemos que es el partido que pudiendo reformar la Ley Orgánica del Poder Judicial para que los miembros del Consejo se eligieran mayoritariamente por los Jueces, no lo hizo. La historia del Partido Popular se puede escribir por sus traiciones a los principios de su electorado.

Artículo en: https://www.actuall.com/democracia/es-necesaria-una-union-europea-de-derechas-que-salve-a-espana-del-ultimo-envite-del-sanchismo/

VOX DUPLICA SUS ESCAÑOS, LOGRA SEIS EURODIPUTADOS Y SE ERIGE EN «PEGAMENTO» ENTRE MELONI Y LE PEN

Artículo de Vicente Coll publicado en El Mundo el pasado día 10

Los de Abascal cumplen expectativas pero quedan por debajo del 10% y caen casi tres puntos desde el 23-J. Vox, en línea con la tendencia alcista de buena parte de sus aliados internacionales, sale reforzado del paso por urna europeo. Tanto que la próxima legislatura será la tercera fuerza española en el Parlamento Europeo, como en el Congreso de los Diputados, a pesar de caer casi tres puntos respecto a las generales de julio y quedar por debajo del 10%.

Pero el 9,62% cosechado en estas europeas supone tres puntos más que en los mismos comicios de 2019, por lo que este bronce electoral deja buen sabor de boca a los de Santiago Abascal por el impulso que reciben como actores fundamentales en una hipotética sinergia entre su eurogrupo y el de Marine Le Pen, una de las grandes triunfadoras de la noche.

Ese, el de la negociación entre los Conservadores y Reformistas (ECR) e Identidad y Democracia (ID) para formar el segundo mayor grupo de la Eurocámara, es el siguiente capítulo para el que ya se prepara Vox con un papel fundamental como «pegamento» después de haber hecho los deberes en la «campaña más fácil a nivel discursivo», como definen en la dirección.

El resultado, calcado al de las últimas encuestas, lo corrobora: la candidatura de Jorge Buxadé dobla los tres escaños conseguidos en 2019 -que pasaron a ser cuatro tras el brexit- y, con el 9,62% de los apoyos, se sitúa como tercera fuerza española con seis europarlamentarios, gracias a los 1.677.828 votos que ha recibido. Así, Vox ha crecido pese al aumento también de votos del PP, que sube nueve escaños, y de Alvise Pérez, que irrumpe con tres eurodiputados y 800.000 votos, de los cuales una parte ya son ex votantes de Vox.

De hecho, Abascal respondió a aquellos que pronostican el final de Vox: «El certificado de defunción se hace de esperar», dijo el presidente del partido, que aseguró que cada vez el partido avanza «con más fuerza». Buxadé, por su parte, prometió seguir «luchando y trabajando» con «entrega absoluta» desde Bruselas.

La capacidad de Vox para duplicar sus escaños viene justificada por su contundente campaña, de choque frontal con el PP y exprimiendo sus contactos internacionales. Congregó a buena parte de sus socios a mediados de mayo en Madrid en el Viva 24, la gran cumbre internacional del partido, en la que intervino presencialmente Le Pen y telemáticamente Meloni, y que sirvió como primer esbozo de ese «pegamento» que Vox quiere ser en la unión de ECR e ID. En aquel acto, el presidente argentino Javier Milei marcó el arranque de la campaña con sus ataques contra Pedro Sánchez y su entorno que desataron una crisis diplomática entre ambos países.

Días más tarde, Santiago Abascal se reunió por sorpresa en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, como muestra de rechazo al reconocimiento del Gobierno español del Estado palestino, anunciado horas antes.

Una agenda internacional, defienden en Vox, incomparable a la de cualquier otro dirigente nacional, que prueba la importancia de estos comicios para la dirección del partido, y que le sirve para restar importancia a los resultados del partido de Alvise Pérez, que comparte una parte de su discurso y su electorado con Vox.

En clave nacional el resultado de este 9-J sigue la estela positiva de Vox, que hace menos de un mes mantuvo sus once escaños en el Parlament catalán pese a la crecida del PP, un fenómeno que se dio también en Galicia en febrero -donde mejoró en votos a pesar de no lograr representación- y en el País Vasco en abril -cuando resistió al PP y mantuvo su escaño-.

En el plano orgánico, el resultado global de este maratón electoral ratifica el liderazgo de Abascal, que reformó su cúpula en enero y fue reelegido presidente de Vox tras perder 650.000 votos y 19 escaños el 23-J, un mal resultado que sumió al partido en una cierta zozobra interna. Pese a ser contextos electorales diferentes, el 9,62% logrado este domingo en las europeas es una cifra casi tres puntos inferior a la de julio.

Artículo en: https://www.elmundo.es/elecciones/elecciones-europeas/2024/06/10/6665f3d8fdddff862e8b4596.html

 

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Tres foramontanos en Valladolid

Con el título Tres foramontanos en Valladolid, nos reunimos tres articulistas que anteriormente habíamos colaborado en prensa, y más recientemente juntos en la vallisoletana, bajo el seudónimo de “Javier Rincón”. Tras las primeras experiencias en este blog, durante más de un año quedamos dos de los tres Foramontanos, por renuncia del tercero, y a finales de 2008 hemos conseguido un sustituto de gran nivel, tanto personal como literario.

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