“El daño a la nación es ya irreparable”, de La Razón; “`Irresponsable, muy grave y populista´: las asociaciones de jueces reaccionan al ataque de Sánchez”, de Gema Huesca; “El posible relevo de Montero ‘embarulla’ la reforma de la financiación autonómica”, de Ignacio Flores; “La España menguante de Margarita Robles”, de José Alejandro Vara; y “Empieza el año VIII de Sánchez en la Moncloa: ¿qué trama el presidente?”, de Ana Martín

(Viñeta de Nieto en ABC el pasado día 3)
EL DAÑO A LA NACIÓN ES YA IRREPARABLE
Editorial de La Razón publicada en su web el pasado día 3
Llevaba Pedro Sánchez un año entero sin conceder una entrevista a un medio de comunicación público o privado, pese a que, como comentó a Pepa Bueno, siempre ha estado accesible y a disposición de los periodistas. Sentido del humor no le falta. Eligió los canales de RTVE para romper su récord y abrir el curso entrando en la casa de los españoles que eligieron seguir en directo sus reflexiones, que no fueron, seguro, los que Moncloa esperaba. En cualquier caso, y tras lo visto y lo oído de la entrevistadora y el entrevistado, bien puede el presidente prolongar su mutismo otros doce meses más. Nada nuevo aportó a todo lo que ya conocemos sobre su persona, sus ideas, sus convicciones, sus planes y, sobre todo, su ética personal. Absolutamente nada. Si acaso, las imágenes nos ofrecieron una demacrada versión política y relatora de Pedro Sánchez, agotada, sin lugar a dudas, por siete años de mandato y especialmente por los escándalos que los jalonan. Como es marca de la casa, timbre de su liderazgo, no hubo el más mínimo resquicio para la autocrítica, ni siquiera en el ámbito de los casos de corrupción que afectan a su esposa, su hermano y sus más estrechos colaboradores y amigos.
Al contrario, se reivindicó, como ha venido haciendo, como una suerte de campeón de la honradez y la limpieza que arrancó las malas hierbas. Así que, en resumidas cuentas, nada de lo que se investiga en varios juzgados de este país, con el Tribunal Supremo al frente, además de la Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil, responde a la verdad, sino que todo es el fruto de la conspiración de unos jueces facinerosos que se han organizado para prevaricar a partir de la nada, o sea, de conductas e individuos irreprochables. El ensañamiento de Sánchez con la judicatura, que ayer redobló la portavoz del Ejecutivo y buena parte de los ministros –que son reincidentes–, no es menos deplorable por ser contumaz, y describe por sí solo a un régimen incompatible con la Europa de las libertades. Sánchez comunicó a los españoles que bajo ningún concepto abandonará el poder de manera voluntaria.
Fue casi explícito cuando dio por hecho que no sacará adelante los Presupuestos Generales del Estado por tercer año consecutivo, circunstancia que ni le distrae ni le perturba. La Constitución, que le obliga, es hoy en sus manos y en las de Conde-Pumpido, papel mojado. El presidente se rige por su propia lógica, no por la del Estado de Derecho, la Ley o el interés general, pero sobre todo por el pánico a su horizonte penal. Estamos convencidos de que los riesgos futuros para este país son exponenciales con un presidente que no necesita Presupuestos ni al Parlamento y que considera que las elecciones son un riesgo que debe evitar porque no cuenta con la mayoría social. Sánchez es un no demócrata de manual que ha hecho un daño a la nación casi irreparable. El argumento de que no puede paralizar el país con unos comicios podría suscribirlo cualquier régimen autoritario.
«IRRESPONSABLE, MUY GRAVE Y POPULISTA»: LAS ASOCIACIONES DE JUECES REACCIONAN AL ATAQUE DE SÁNCHEZ
Artículo de Gema Huesca publicado en La Razón el pasado día 2
Las asociaciones de jueces han reaccionado a la dura acusación que vertió en la noche del lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, contra determinados miembros de la judicatura, de los que dijo que «están haciendo política». Estas palabras, que pronunció con motivo de una entrevista en la televisión pública, han provocado la enérgica reacción de la mayoría de asociaciones de la carrera, que las considera «irresponsables y populistas».
En declaraciones a LA RAZÓN, el presidente de Foro Judicial Independiente, Fernando Portillo, ha precisado que lo manifestado por Sánchez en la noche de este lunes supone un «salto cualitativo importante» por cuanto que se trata de acusaciones de prevaricación que hasta ahora se habían escuchado en boca de miembros del Ejecutivo, pero no de su líder. Además, sostiene que se pronuncian en el marco de una entrevista ya pactada y que, por lo tanto, están meditadas.
Al respecto destaca el hecho de que Sánchez arremeta «casualmente» contra los jueces que están investigando los casos de corrupción de su entorno más cercano y compara su discurso con el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump por su contenido «populista».
«Desconoce el respeto al Poder Judicial»
«El presidente podría haber aprovechado la pregunta que se le hacía para manifestar su confianza absoluta en el Poder Judicial sin decir nada más y a la vez mostrar confianza en la inocencia de las personas de su entorno están siendo investigadas. Si para defender la inocencia lo que hace es atacar a algunos jueces lo que demuestra es que hay una estrategia política dañina y pensada porque en una entrevista de este tipo cada palabra está medida», ha asegurado Portillo.
Por ello, ha pedido que deje de lado esta estrategia «deslegitimadora» que no corresponde con los jueces en tanto que lo que hacen los tribunales es aplicar el Derecho. «Tenemos que dejar a los jueces trabajar en paz», ha insistido, a la par que ha avanzado que algunos de los procedimientos que afectan al entorno más cercano del líder del PSOE se archivarán y otros irán a juicio restando por ver si terminan en condena o absolución. «Es el fundamento del Estado de Derecho», ha precisado.
Por su parte, la presidenta de la mayoritaria Asociación Profesional de la Magistratura (APM), María Jesús del Barco, ha cargado también contra Sánchez asegurando que «desconoce el respeto al Poder Judicial y los principios básicos de un Estado de Derecho». «Posiblemente exprese así su desesperación porque su círculo más cercano está asediado presuntamente por la corrupción: su hermano, su esposa, su mano derecha en el partido, su otra mano derecha en el partido…», ha indicado Del Barco, en referencia a los procedimientos penales abiertos contra David Sánchez, Begoña Gómez y los que fueran «números tres» del PSOE José Luis Ábalos y Santos Cerdán.
Al respecto ha incidido en que «le cuesta» entender que los jueces aplican la ley también incluso cuando el presunto delincuente es de la familia del presidente del Gobierno. «Es lo normal en una democracia», ha apostillado.
Desde la Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) también arremeten contra las palabras del presidente del Gobierno, que califican de «poco afortunadas». Su portavoz nacional, Sergio Oliva, ha matizado que los jueces en España «cumplen con la ley y trabajan con profesionalidad» y, al igual que Del Baco, ha apelado al respeto a la independencia judicial, determinante en un Estado de Derecho.
«Las críticas genéricas a la judicatura generan desconfianza social y erosionan las bases de nuestra democracia. Si alguien considera que un juez concreto ha incumplido la ley, existen cauces legales y mecanismos de control para depurarlo. Lo que no es aceptable es cuestionar la integridad de todo un poder del Estado. Y es especialmente grave cuando el cuestionamiento viene del Presidente de Gobierno. Esto sí daña la imagen de la justicia», ha precisado Oliva.
Finalmente, desde Juezas y Jueces para la Democracia sostienen que los tribunales deben actuar «con el máximo rigor» para evitar los intentos por judicializar la vida política. «Pensamos que quizás no correspondía al presidente hacer estas manifestaciones, pero resulta indudable que hay una instrumentalización de procedimientos judiciales por razones partidistas», indica a este medio su portavoz Edmundo Rodríguez.
Desde la asociación progresista de la carrera sostienen que los tribunales deben trabajar para frenar el intento de los actores políticos de instrumentalizar el trabajo de los jueces para utilizarlo como arma política contra los adversarios.
EL POSIBLE RELEVO DE MONTERO ‘EMBARULLA’ LA REFORMA DE LA FINANCIACIÓN AUTONÓMICA
Artículo de Ignacio Flores publicado en El Economista el pasado día 2
Una salida mucho más rápida de lo previsto de la vicepresidenta primera, María Jesús Montero, del Gobierno central se perfila como la solución que podría tomar el presidente Pedro Sánchez para salir de la endiablada situación en la que lo sitúan dos de los más importantes retos del nuevo curso. En cuestión de pocos meses, se solaparán las negociaciones de la nueva financiación autonómica, con objeto de dar cabida al modelo singular catalán, y un más que plausible adelanto electoral en Andalucía.
En Moncloa son muy conscientes del enorme desgaste que va a sufrir la candidata socialista a presidir la Junta de ese territorio, antes incluso de que termine el año 2025, si continúa en sus funciones actuales. La aprobación, en el Consejo de Ministros de hoy, de la quita de deuda contraídas con el Fondo de Liquidez Autonómica –diseñada prácticamente a la medida de Cataluña– no es más que el comienzo de un proceso mucho más polémico y erosionante, que no solo levanta ampollas en la oposición.
La reforma del sistema de financiación autonómica de régimen común, para dar cabida al concierto catalán, tampoco es bien vista por varias federaciones regionales socialistas, en especial la andaluza, por la pérdida de recursos que, con toda seguridad, supondrá para el que es el territorio más poblado de España.
Con esta contestación interna, Montero no está en condiciones de afrontar unas elecciones en su comunidad autónoma de origen y, menos si están se celebran, a principios del año que viene, sin esperar a junio, el mes límite para poner las urnas a disposición de los electores andaluces por cumplirse cuatro años de la última convocatoria electoral.
Desde el Ministerio de Hacienda, descartan a elEconomista.es que la carrera electoral de Montero pueda hacer que tenga que dejar su puesto antes del cierre de 2025, pero reconocen que en sus cálculos para el próximo trimestre no tienen en cuenta, en este momento, la posibilidad de un adelanto de los comicios andaluces, pese a los rumores de los últimos meses.
Ahora bien, en el entorno del presidente Sánchez, son conscientes de que su homólogo andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, lo tiene todo a favor para no esperar a junio y adelantar los comicios al primer trimestre. No en vano los Presupuestos andaluces se aprobarán sin problemas en breve. Además, resultará muy tentador para el PP aprovechar la debilidad que muestra el PSOE actualmente, con los casos de corrupción destapados en Ferraz y la cuestionada gestión de los incendios de agosto a nivel estatal.
No obstante, en declaraciones a los medios, el político andaluz ha manifestado su intención de agotar la legislatura y celebrar las elecciones «cuando toca», siempre que Sánchez no adelante las generales previstas para el verano de 2027.
Primeros efectos
En estas circunstancias, sería arriesgado situar, además, a Montero como la voz que tendrá que defender el trato de favor a Cataluña en la nueva financiación autonómica. Poco importa que esta reforma tarde aún años en ponerse en funcionamiento plenamente. Lo cierto es que sus efectos desequilibradores se dejarán sentir muy pronto.
Basta con recordar que ya se ha iniciado el reforzamiento, en medios y personal de la Agencia Tributaria, catalana, sin que esté claro quién sufragará en último término, esta ampliación de capacidades. Sobre el papel, el rol corresponde nominalmente a la Generalitat, pero los recursos de los que dispone provienen, en su mayor parte, del reparto entre las autonomías que decide el Gobierno central.
Ante esta realidad, Moncloa tendrá que elegir entre dos opciones, igualmente invendibles en cualquier territorio de régimen fiscal común que no sea Cataluña. Por un lado, puede buscar vías para inyectar más recursos a la Generalitat, por ejemplo, con un incremento de sus entregas a cuenta, siempre en detrimento de las otras autonomías.
Si no lo hiciera así, solo queda la posibilidad de elevar la participación catalana en la recaudación de los impuestos parcialmente transferidos, en especial el IRPF, una opción que presumiblemente provocará la rebelión del resto de territorios. Este paso exige además cambios consensuados en la Ley Orgánica de Financiación Autonómica, cuya reforma requiere una mayoría reforzada en el Congreso de los Diputados que dada la fragmentación parlamentaria parece difícil de conseguir.
La única certeza radica en que Sánchez está dispuesto a hacer grandes esfuerzos para evitar una debacle socialista en Andalucía, y sacara adelante la que, en círculos políticos, siempre se ha visto como una apuesta personal suya por la candidatura de Montero, frente al que era el secretario general andaluz, Juan Espadas. De hecho, es bien conocido que el regreso a la política andaluza no entraba en los planes de la vicepresidenta primera.
El PP revalidaría su mayoría
Moreno Bonilla ha iniciado la licitación de contratos por valor de 14 millones de euros para la logística electoral, con lo que parece preparar el terreno por si finalmente se decanta por adelantar la fecha de la votación. Lo cierto es que las encuestas le presentan un panorama optimista y pintan un panorama muy negro para las expectativas del PSOE y María Jesús Montero. Prácticamente todos los trabajos demoscópicos publicados en el último año sitúan al PP en condiciones de revalidar su mayoría absoluta actual.
El PSOE no pelea por el primer puesto, la fuerza que gobernó con mano de hierro Andalucía durante 37 años no disputa el Gobierno actualmente y está a más de 20 puntos del PP. No lo hacía con Espadas y no lo hace con Montero. En la mejor de las situaciones posibles podría aspirar a revalidar los 30 escaños actuales, pero hay encuestas que ya apuntan a que su techo (antes del verano) estaba en 26. Si ese ya era su peor resultado, quedarse por debajo sería una debacle.
LA ESPAÑA MENGUANTE DE MARGARITA ROBLES
Artículo de José Alejandro Vara publicado en Vozpópuli el pasado día 1
Explotaron la trampa “esto es de cada comunidad autónoma y, si necesitan ayuda, que la pidan” y con esa misma artimaña se presentaron en el Senado cuatro ministros. La más osada, la titular de Defensa. Imposible ocultar que únicamente el despliegue militar -todo el que fuera necesario- podía llegar a los pueblos rodeados por las llamas y que esa responsabilidad era exclusiva de Sánchez y Robles. Como portavoz socialista de Defensa, fui testigo directo de esa capacidad de las Fuerzas Armadas españolas en el terremoto de Cachemira en 2005, a 7.000 kilómetros. ¿No fue posible ayudar a los vecinos de Molezuelas o Riaño?
La ministra se presentó ante los senadores como si, en vez de responsable de las Fuerzas Armadas, fuese la titular de una ferretería que proporciona herramientas -“si me lo piden”-. Una ofensa a cada uno de los 116.000 militares españoles que sabía dónde debían estar cuando los vecinos se encontraron solos a la hora de defender sus pueblos. Robles recurrió en el Senado a eufemismos insultantes para esconder su responsabilidad ineludible. Las peticiones eran “muy abstractas” y “en cantidades bastante increíbles”, les dijo. Como si la Estrategia de Seguridad Nacional no fuera competencia suya.
Si la OTAN analizase el comportamiento de la ministra en el marco de la explosión de incendios en media España, recibiría un vergonzoso muy deficiente
Pocos militares conocen la función de las Fuerzas Armadas en “emergencias y catástrofes nacionales” como el Teniente General Juan Montenegro, uno de los creadores de la UME. Replicó a la ministra por anticipado: “No puede ser que un pueblo que está amenazado, al final, esté solo”; “eso quiere decir que no hay efectivos suficientes”; “hemos tardado 15 días en montar el dispositivo”. Solo las Fuerzas Armadas tenían capacidad para responder en horas y con medios humanos y materiales adecuados; para eso se preparan. Y la decisión era exclusiva de Sánchez y Robles. ¿A quién creer, al general o a la ministra?
El objetivo de Robles en el Senado nada tenía que ver con la respuesta a sus obligaciones como responsable de las Fuerzas Armadas durante la catástrofe nacional. Lo suyo fue una actuación teatral con fines electorales. Si la OTAN analizase el comportamiento de la ministra en el marco de la explosión de incendios en media España, recibiría un vergonzoso muy deficiente. Todos los países de la Alianza han preparado sus ejércitos para los nuevos riesgos y amenazas. En ese contexto, se creó la UME, a la que se opusieron fuerzas políticas que hoy están en el Gobierno –“militarización de la protección civil”, criticaban-, no solo Rajoy.
Las intervenciones parecían dictadas por Otegi: el Estado español no existe, es apenas una suerte de Alto Comisionado de las Naciones Unidas –“si necesitan ayuda, pídanla”-.
En sede parlamentaria, los cuatro ministros ejercieron de activistas, no como responsables ante una catástrofe nacional que desbordó las capacidades habituales para la lucha contra incendios. El de agricultura, Luis Planas, después de incumplir durante siete años la obligación legal de aprobar el Programa de Desarrollo Rural Sostenible, vital para la prevención contra incendios, se centró en pedir explicaciones. Seguían un guion conocido del sanchismo, escrito por otros. Las intervenciones parecían dictadas por Otegi: el Estado español no existe, es apenas una suerte de Alto Comisionado de las Naciones Unidas –“si necesitan ayuda, pídanla”-.
El plan al que Sánchez y el PSOE se han subordinado consiste en convertir en inviable el Estado autonómico para hacer inevitable el Estado confederal. A ese guion se atuvo Robles para no asumir su responsabilidad de despliegue inmediato de cuantos medios militares fueran necesarios para sumar a la UME. Recordarás una anécdota en pleno golpe de Estado del 1-O en Cataluña. Un policía autonómico le replicó a un bombero indepe: “la república catalana no existe, imbécil”. Hoy, tras siete años de cesiones sanchistas, podría reproducirse la escena, pero al revés: “el Estado español no existe, imbécil”.
Activistas mediáticos
En pleno estallido de los incendios, se reunieron en San Sebastián Otegi y Junqueras para, según sus declaraciones, organizar la respuesta a “la ola reaccionaria”, analizar “posibles escenarios para los próximos meses” y trabajar juntos en el objetivo de “más construcción nacional”. Traduzco: asegurarse de que continúen Sánchez y Robles. Es un error seguir la estela de los activistas mediáticos del sanchismo -los Miró, Afra, Intxaurrondo, etcétera-, que lo mismo dicen blanco -amnistía, no- que negro -amnistía, sí-, cuando lo relevante es lo que afirman los que mandan, los de los 7 votos. ¿Quién se puede tomar en serio el titular “Pacto de Estado del Clima” con Otegi dentro? ¿Es una broma?
Hoy Sánchez será entrevistado en la televisión sanchista y, como los cuatro ministros, seguirá el guion marcado por los independentistas, los que realmente mandan en la España menguante del PSOE. Inevitablemente.
EMPIEZA EL AÑO VIII DE SÁNCHEZ EN LA MONCLOA: ¿QUÉ TRAMA EL PRESIDENTE?
Artículo de Ana Martín publicado en El Debate el pasado día 31
Necesita un revulsivo para encarar el nuevo curso, así como recuperar el control de la agenda política, dominada por los tribunales desde hace tiempo. En resumen, el más difícil todavía.
Una cosa son los reflejos y otra, la precipitación. El PP tuvo reflejos cuando, el lunes, Alberto Núñez Feijóo detalló un plan contra los incendios que incluye 50 medidas, mientras el presidente y su Gobierno llevaban días hablando de un pacto de Estado sin concretar una sola propuesta. De hecho, siguen sin hacerlo, a la espera de que, este lunes, Pedro Sánchez lo presente en sociedad en su acto de inicio de curso.
Pero, por el contrario, el PP se precipitó obligando a comparecer esta semana en el Senado a cuatro ministros, con varios incendios aún activos y un ambiente político abrasador. «La verdad está de nuestro lado. ¿El PP quiere que la contemos cuatro días seguidos?», retaban el martes el monclovismo. Esa misma tarde fue Margarita Robles. Después, Sara Aagesen. El jueves, Fernando Grande-Marlaska. Y el viernes, Luis Planas.
Uno tras otro, los ministros se zafaron de los senadores del PP. Por no tener, los populares no tuvieron ni el respaldo de Vox, porque la de los incendios no es su guerra. El partido de Santiago Abascal se pasó cuatro días clamando en la Cámara de representación territorial -según la define la Constitución- contra el Estado de las Autonomías y el bipartidismo. «La autonomía es un perfecto sistema de evasión de responsabilidades», resumió la senadora Paloma Gómez Enríquez, con un mensaje tan escueto como efectista.
En definitiva, los populares no han sacado nada positivo de esa arremetida parlamentaria, destinada a demostrar que los medios del Gobierno llegaron tarde y mal mientras los presidentes regionales del PP se desgañitaban pidiendo ayuda. La jugada les sonaba en su cabeza mejor de lo que les ha resultado ante unos ministros que tienen como referencia y jefe al maestro del escapismo político.
Esta semana que acaba ha sido de calentamiento y rodaje. El curso político 2025-2026 empieza realmente a partir de este lunes. El anterior terminó con los socialistas felicitándose por seguir vivos después de un año catastrófico, con un exsecretario de Organización en prisión provisional y otro recluido en su casa de Valencia a la espera de que el juez Leopoldo Puente le abra juicio oral.
Pero seguir vivos no basta para encarar el año VIII de Sánchez en la Moncloa. El presidente necesita un revulsivo, algo mucho más espectacular que el Plan estatal de lucha contra la corrupción que se sacó de la manga en julio a modo de anzuelo que pudieran morder -gustosos- sus socios (como coordinadora ha puesto a María Jesús Montero, lo que no deja de tener su aquel). Esa necesidad ha hecho que, a la vuelta del verano, los mentideros políticos hiervan con una pregunta: ¿Qué trama el presidente?, ¿qué giro de guion ha escrito en su retiro isleño de La Mareta?
Este periódico se ha hecho eco de los rumores que existen en el PSOE sobre una próxima remodelación del Ejecutivo de la que solo estarían completamente salvo los cinco ministros de Sumar (intocables para Sánchez por el acuerdo de coalición, no por otra cosa). Entre el resto no hay vacas sagradas, aunque unos tengan más papeletas que otros. Y están también las sospechas de los socios de Sánchez sobre las verdaderas intenciones del presidente al anunciar la presentación de unos Presupuestos de 2026 para los que le será complicadísimo obtener los apoyos, por no decir casi imposible.
Ya no es solo la líder de Podemos, Ione Belarra, la que ha deslizado en público que puede tratarse de «una jugada política para ir a un adelanto electoral» a finales de este curso. También el de Bildu, Arnaldo Otegi, ha contemplado esa posibilidad. Aunque, en su caso, llevándose las manos a la cabeza. Por si quedaba alguna duda, Otegi aclaró el viernes que, si por ellos es, Sánchez tendrá Presupuestos, claro que los tendrá.
Hace tiempo que la izquierda abertzale es el socio más fiable y leal para el PSOE. «Creemos que la política también exige prioridades. Creemos que somos coherentes cuando decimos que el pueblo vasco, cuando hubo elecciones generales, por encima de votar Bildu, por encima de votar PNV, votó fundamentalmente que la extrema derecha no alcance el Gobierno del Estado», teorizó Otegi ese día en una rueda de prensa.
No se fían de sus intenciones
Uno de los principales objetivos del presidente para esta temporada es tan fundamental como improbable: tiene que recuperar el control de la agenda política, dominada en los últimos meses por los tribunales. Pero el verano solo ha sido un paréntesis en la instrucción del caso PSOE en la Audiencia Nacional y en el Tribunal Supremo; y, cuando el curso despierte, el dinosaurio todavía estará allí.
El próximo informe de la UCO pende sobre las cabezas de los socialistas, amenazando con caerles encima cualquier día. Los agentes siguen cribando las grabaciones incautadas a Koldo García en 10 terabytes de información. Y el instructor del caso en el Supremo, el juez Leopoldo Puente, ya solicitó en julio una prórroga de seis meses en la investigación -hasta el 8 de marzo de 2026- ante la magnitud de la montaña.
Probablemente oliéndose que algo se viene, el que fuera jefe de Gabinete del presidente hasta el verano de 2021, Iván Redondo, escribió el lunes en La Vanguardia: «La industria del relato se ha emancipado por completo de la sociedad». Traducido: que dejen los cuentos para los que aún quieran comprarlos, que son cada vez menos. A ver con qué nos sorprende el comienzo de curso.
Artículo en: https://www.eldebate.com/espana/20250831/empieza-ano-viii-sanchez-moncloa-trama-presidente_329709.html