Por José María Arévalo

(La Virgen de Torreciudad, gran protagonista de la Jornada Mariana de la Familia)
El sábado 13 de septiembre se celebró en el santuario de Torreciudad la 33ª Jornada Mariana de la Familia, que congregó a más de seis mil personas en coincidencia con el quincuagésimo aniversario de la apertura del templo al culto. Doscientos voluntarios contribuyeron al buen funcionamiento de toda la logística. Tomo la noticia de Religión en Libertad que tituló “Seis mil personas en Torreciudad en la Jornada Mariana de la Familia: el obispo no pudo acudir”.
Polémicas
Efectivamente, a continuación explica: “El obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, que mantiene desde hace años una polémica con el Opus Dei por la gestión del santuario -al final doy un texto de prensa que da alguna pista de la solución-, no pudo estar presente en la jornada por compromisos previos con las fiestas patronales de Graus, localidad oscense de tres mil habitantes que las celebra del 12 al 15 de septiembre.
El obispo de Barbastro dice que el Papa Francisco le habló sobre Torreciudad: «Ángel, no cedás».
Junto al rezo del Ángelus y la presentación de ofrendas, el acto central del día fue la misa presidida por Ignacio Barrera, vicario del Opus Dei en España, quien en su homilía animó a la sociedad a «amar sin cálculos, a servir, a perdonar, a dar alegría y paz»: «¿No os parece que hay mucha necesidad de esto en nuestro tiempo, en la vida social, en la vida política, en los ambientes de trabajo?».
Y destacó el papel que puede jugar la familia en esa influencia: «¡Cuánta belleza y alegría puede transmitir la familia que reza, que se quiere, que se sirve, que se perdona y está unida!».
Tras la misa, los padres cumplieron en el interior del templo el tradicional ofrecimiento de sus hijos a la Virgen de Torreciudad.
A las tres de la tarde, el coro del colegio Alborada, de Alcalá de Henares (Madrid), ofreció un recital en la explanada, y a continuación tuvo lugar un coloquio a cargo del influencer y humorista Nachter y su esposa Roseanne sobre Cómo mejorar nuestras relaciones familiares con mucho humor.
Roseanne afirmó que, para no herir a nadie, es muy importante «reírse con los demás, no reírse de los demás», y Nachter recordó que «igual que las madres pueden con todo y hacen de todo a la vez» (él adopta la personalidad de todo tipo de madres, en una de sus caracterizaciones más celebradas), también lo hace la Virgen María, por lo que animó a «pedirle mucha ayuda». Ambos coincidían en su experiencia de que «ante el dolor, es básico que nuestra vida no la defina el sufrimiento, sino la ayuda que nos prestamos unos a otros. Y sobre todo Dios, que es padre y podemos confiar plenamente en Él aunque a veces no le entendamos».
Los actos concluyeron con el rezo del Rosario y la bendición con el Santísimo. Durante la jornada se recogieron productos de higiene elemental destinados a familias necesitadas que se distribuirán en colaboración con Caritas Diocesana de Barbastro-Monzón.
Diversas autoridades presentes, entre ellas Javier Betorz, delegado del gobierno aragonés en Huesca, o Fernando Torres, alcalde de Barbastro, coincidieron en señalar la importancia del santuario para la comarca como foco de atracción del turismo religioso, en particular en jornadas multitudinarias como la vivida.
La solución del conflicto
Como es sabido, el papa Francisco encomendó al obispo Arellano dirimiera el conflicto planteado por el obispo de Barbastro sobre Torreciudad. Creo que elDiario.es daba días antes una noticia que, aunque sesgada en conjunto, incluía un párrafo que daba pistas sobre la solución del conflicto:
“¿Qué dirá, finalmente, Roma? Según las fuentes consultadas por elDiario.es, el dictamen del comisario Arellano será muy similar al borrador de acuerdo presentado a las partes en junio, y que filtraciones cercanas al entorno de la Obra tiraron por tierra. Esto es: Torreciudad se convertiría en santuario diocesano, dependiente de la diócesis, y el obispo podría nombrar al rector, pero entre una terna propuesta por la prelatura, a la que se cedería la gestión de Torreciudad. A cambio, el Opus incrementaría sustancialmente la aportación que anualmente ofrece a la diócesis, mientras que la talla original de la Virgen, venerada desde hace mil años en la zona, peregrinaría dos veces al año hasta la ermita original.”
Recientemente el obispo de Barbastro, al que no debe gustar esta solución, ha dado marcha atrás de sus peticiones iniciales y ha propuesto que Torreciudad pase a depender totalmente del Vaticano, como santuario no diocesano sino internacional, y que la ermita antigua y la imagen de la Virgen se devuelvan a la diócesis, así como una pila de agua bendita en la que fue bautizado el fundador de la Obra y que fue rescatada del rio, donde había sido abandonada por su deterioro, y llevada a la sede de la Obra en Roma. Lo que da la impresión que es una especie de rabieta por perder el conflicto, porque con ello apenas gana nada el obispado. Veremos pronto en que acaba todo.