Por José María Arévalo

(La zona del edificio donde están actualmente sus barricas será la que quede acondicionada para acoger congresos y otros eventos)
La prensa local daba estos días atrás la noticia de que Protos prepara un espacio de eventos para casi 600 personas, dentro de su política en favor del enoturismo: la bodega invierte casi un millón de euros en acondicionar una parte del singular edificio de Peñafiel que le diseñó Richard Rogers, donde empezará a acoger congresos y otras iniciativas en unos meses. Interesante noticia que vemos ahora completa, de la mano de El Día de Valladolid.
Protos prepara la apertura de un espacio para congresos, eventos de empresas y temas particulares de potenciación de la marca, entre otras actividades, con capacidad para acoger unas 550 personas. Redoblará así su apuesta por crecer más allá del negocio primario de la elaboración y venta de vino, diversificando más su actividad en una estrategia que inició en 2009, cuando se abrió a las visitas y propició que, solo durante ese año, ya recibiera unas 12.000, para después alcanzar un ritmo de entre 30.000 y 35.000 que la mantienen como referencia enoturística de Castilla y León, donde además se ha afianzado entre los grupos bodegueros con mayor volumen de facturación.
«Al final nuestro leitmotiv es elaborar el mejor vino posible y que la gente lo disfrute, evidentemente, pero sí que cierto que, desde 2009, valoramos el enoturismo como una faceta que nos permite estar más cerca de nuestro cliente y que nos conozca mejor», destaca a El Día de Valladolid el director general de Protos, Carlos Villar. «Más allá de un negocio, es una manera de comunicación con la que además haces ‘embajadores’ de la propia marca». En ese mismo contexto sitúa también la apertura del restaurante Ágora de Protos en 2023 dentro de su bodega más antigua, la que cumplirá 100 años en 2027, como la propia firma fundada en 1927; y ahora, el espacio para eventos dentro del singular edificio diseñado por el reconocido arquitecto Richard Rogers que mantiene como su sede social, el de las cinco enormes bóvedas con forma de barricas que impulsó su proyección internacional desde 2008. Allí mismo, «en la planta cero», donde aún hoy lucen varios cientos de barricas, dejará una zona diáfana para adaptarla sobre la marcha a las características de cada evento que acoja. Dispondrá también de más espacio para cata, dos salas para charlas o actividades formativas que también aprovechará para sus propios visitantes y cocinas en las que pueda trabajar «cualquier operador de catering de Madrid, de Valladolid o de donde sea, pero cercano y con producto de proximidad para ofrecer mucha calidad», explica Villar.
El proyecto también incluye nuevas instalaciones de servicios como vestuarios para los profesionales que atiendan el evento o baños, además de obras complementarias como una reforma de las salidas de emergencia para poder atender con seguridad a la cantidad de público esperada, así que la inversión global rondará el millón de euros. Y el objetivo, «que todo esté listo poco antes del verano, aunque siempre pueden surgir imprevistos».
Vocación inversora
La inversión en el espacio de eventos resulta incluso pequeña en proporción con los 16 millones que prevé dedicar en total a la bodega que ya está construyendo en la localidad soriana de Zayas de Torre, que será la quinta del grupo (una de Rueda en La Seca, la de Cigales y las de Ribera en Peñafiel y Anguix -Burgos-, además de la nueva), donde ya cuenta con elaborar su primera añada en la siguiente vendimia, aunque la obra seguirá hasta bien entrado 2027. Sin olvidar los más de 20 millones que invirtió en su nueva bodega y centro logístico en Peñafiel, inaugurado en 2024; los más de seis en la bodega que puso en marcha en Cigales en 2020; los nueve que destinó a reconvertir la de Anguix en el Centro de Protos de Alta Tecnología de Elaboración; o los dos con los que amplió la bodega de La Seca en 2016.
No en vano, Villar destaca que el grupo suele invertir más de 10 millones al año, equivalentes al 70 % de sus beneficios, aproximadamente, y su facturación crece a un ritmo de entre el 3 y el 5 % que ya en 2025 le llevó a superar los 54 millones, con 1.900 hectáreas de viñedo y una plantilla de unos 90 trabajadores a los que se suman más de medio millar de indirectos, entre 450 socios y otros proveedores. Cifras que no dejan de crecer y que muy pronto lo harán de nuevo con la apertura de su espacio para eventos.
CRONOLOGÍA DE HITOS Y PROYECTOS MÁS DESTACADOS
1927: Es el año de fundación de Protos, entonces con el nombre de Bodega Cooperativa de Peñafiel. Después adoptaría el de Ribera del Duero, pero en 1982 se lo cedió a la DO. En 2027 celebrará su centenario con presencia en tres DO (Ribera, Rueda y Cigales) y cinco bodegas en Peñafiel, Anguix (Burgos), Zayas de Torre (Soria), La Seca y Cigales, aparte del restaurante Ágora y el nuevo espacio de eventos, fruto de una vocación inversora especialmente notable en la última década.
2016: Protos amplía su bodega en La Seca, activa desde 2006, tras una inversión de dos millones.
2019: Inauguración de la reconversión de la bodega que Anguix, adquirida en 1986, en Centro de Alta Tecnología de Elaboración, con nueve millones de inversión.
2020: Comienza a elaborar vino en su propia bodega en Cigales tras invertir más de seis millones, aunque no la inauguró hasta 2025.
2023: Nuevo espacio gastronómico (enoteca, wine bar y restaurante) Ágora de Protos en el histórico edificio de su primera bodega.
2024: Nueva bodega y centro logístico en Peñafiel tras invertir más de 20 millones. Frente a la del edificio que diseñó Richard Rogers e inauguró en 2008, activo como su actual sede social y, en breve, también espacio para eventos.
2026-2027: Su nueva bodega en Zayas de Torre (Soria) estará terminada en 2027 tras invertir 16 millones, pero Protos ya hará vino allí a partir de la próxima vendimia.