Voz del sur

Julio Frank Salgado

Periodistas sin pluralismo ni libertad de prensa

Encuesta al gremio periodístico chileno revela graves trabas al ejercicio profesional, incluyendo censura y autocensura, problemas de acceso a las fuentes informativas, incumplimiento social por parte de los medios y el consiguiente aumento de la desinformación ciudadana.

Periodistas sin pluralismo ni libertad de prensa
Extracto de “Encuesta sobre la percepción de los y las periodistas sobre la libertad de expresión y de prensa en Chile”, 2024. colegiodeperiodistas.cl

La mayoría de los periodistas chilenos opina que no existe plena libertad de prensa en Chile y reprueba el nivel de pluralismo ofrecido aquí por los medios de comunicación. El 67,3 por ciento estima que estos últimos no cumplen su función pública de informar de manera veraz y el 81,7 por ciento, que sus contenidos no reflejan la diversidad social del país. El 86,9 por ciento, además, admite que ha aumentado la desinformación ciudadana en los últimos doce meses debido principalmente al exceso de noticias falsas (36,4%), falta de educación mediática y digital de la audiencia (20,5%) y falta de verificación por parte de los propios medios de comunicación (12,2%).

La información proviene de un trabajo conjunto del Colegio de Periodistas y la Universidad de los Andes denominado “Encuesta sobre la percepción de los y las periodistas sobre la libertad de expresión y de prensa en Chile”, presentado el sábado 4 durante la última jornada de la Conferencia Mundial de Libertad de Prensa desarrollada en Santiago, organizada por la Unesco. El estudio fue realizado durante el período 2023-2024 por Ricardo Leiva y Alejandra Riveros, periodistas, doctores en Comunicación y académicos de dicha universidad, y preguntó a un total de 328 profesionales colegiados y de distinto sexo sobre su experiencia en la tarea informativa.

El 55,3 por ciento respondió que no existe plena libertad de prensa en Chile. El nivel de pluralismo ofrecido por los medios de comunicación, en tanto, recibió una nota promedio apreciablemente inferior a la mínima para aprobar (4) al no alcanzar siquiera el 3 como promedio.

A su vez, el 48,3 por ciento admitió haber sido censurado alguna vez y el 26,3 por ciento responsabilizó de eso a los propios directores o editores de los medios de comunicación, porcentaje muy por encima del resultante respecto de las autoridades o personeros de gobierno (11,6%) y las empresas o anunciantes (8,9%). El 34,6 por ciento admitió haberse autocensurado al menos una vez durante los últimos doce meses para poder cumplir la línea editorial de su medio o empresa.

El 37,8 por ciento de los hombres y el 28,9 por ciento de las mujeres admitieron haber sido amenazados con represalias por cumplir su deber profesional.

Respecto del acceso a las fuentes informativas en instituciones del Estado, el 63 por ciento de los consultados respondió que fue sólo parcial y el 6,4 por ciento, que simplemente no lo tuvo. Sobre instituciones del sector privado, las respuestas de acceso parcial bajaron al 41,9 por ciento y subieron fuertemente en el caso de quienes dijeron que no habían tenido acceso (32,1%). La mayoría se quejó de que estas últimas desvían la petición de información hacia alguna empresa o asesor comunicacional externo (24,2%), no permiten acceder a fuentes directas o entrevistados (16,2%) y no contestan nunca (11%).

El 78,3 por ciento de los participantes en la encuesta coincidió en que las prácticas de autorregulación de los medios de comunicación chilenos no dan garantías de pluralismo y el 82 por ciento, en la necesidad de cambios legales destinados a ampliar y garantizar la libertad de prensa y el ejercicio periodístico.

¿Autorregulación?

El pluralismo, uno de los principales valores emanados de la libertad de prensa, se perdió en Chile con el golpe de estado y la recuperación del sistema democrático no ha significado lo mismo para la comunicación social. Presionada por la derecha y su marco institucional impuesto en dictadura, la centroizquierda ganadora del plebiscito de 1988 evitó equilibrar la balanza en esta materia y aceptó dejarla en manos de consorcios empresariales nacionales y transnacionales, afines al modelo político-económico heredado, lo que redujo y acomodó la pauta informativa diaria a esos intereses y mirada de la sociedad.

La situación pareció cambiar hace sólo un par de años, cuando la pasada Convención Constitucional, escuchando, entre otras organizaciones sociales, al Colegio de Periodistas, incluyó en su propuesta de Constitución algunos artículos esenciales sobre el deber del Estado en la protección y promoción de la libertad de prensa y el pluralismo, pero la oposición derechista, que otrora prefirió a la violencia, penetró en la ciudadanía esta vez pacíficamente a través de sus medios de comunicación y el texto completo sometido a plebiscito fue rechazado por más del 60 por ciento de los votos.

Resultaría anacrónico exigir autorregulación a una elite mediática así, a la que basta su capacidad de persuasión para mantener a una ciudadanía, como lo anticipó el propio Pinochet aun derrotado en 1988, ajena a la política y limitada a su bienestar individual.

J.F.S.

Fuente: colegiodeperiodistas.cl

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación impresos, radiales, televisivos y digitales en Chile. Ciberactivista independiente. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005), "Idolos de blanco" (2011) y "Forjadores de la Odontología chilena" (inédito). Desde 2005 en la blogosfera de PD.

Julio Frank Salgado

Periodista y bloguero chileno. Reportero y editor en medios de comunicación impresos, radiales, televisivos y digitales en Chile. Ciberactivista independiente. Autor de "Médicos en la Historia de Chile" (2005), "Idolos de blanco" (2011) y "Forjadores de la Odontología chilena" (inédito). Desde 2005 en la blogosfera de PD.

Lo más leído