La gran mayoría de las comunas de Chile -con excepción de la capital, donde se concentran los medios de alcance nacional- constituye los llamados desiertos o semidesiertos informativos, es decir, comunidades en situación considerablemente débil para el ejercicio del periodismo profesional, donde éste se encuentra restringido o bien no ha conseguido desarrollarse en forma estable. Esto impide que la ciudadanía pueda acceder a contenido de real interés público local.
“El ecosistema de medios en Chile atraviesa una profunda crisis”, añadió, a su vez, la presidenta del Colegio de Periodistas, Rocío Alorda.
La Fundación Gabo y el Centro de Investigación y Proyectos Periodísticos (CIP) de la Universidad Diego Portales desarrollaron una investigación que levantó datos de 802 medios de comunicación desde Arica hasta Tierra del Fuego (una larga franja de norte a sur de más de cuatro mil kilómetros). El informe de la periodista y académica Francisca Skoknik revela que el 47,5% de las comunas analizadas constituye desiertos informativos, es decir, donde no existen medios locales o los que hay no entregan contenido local relevante para sus habitantes. Si se suman los semidesiertos (26,1 por ciento), la «aridez» informativa supera el 70 por ciento en el territorio nacional.
“Sólo en el 25 por ciento de las comunas existen medios que cumplen mínimamente con las necesidades de la ciudadanía de acceder a información local de relevancia”, agrega. Las regiones de Aysén, Ñuble, Magallanes, la Araucanía y Los Lagos registran un 80 por ciento o más de comunas desérticas o semidesérticas informativamente.
La radiodifusión predomina como medio local, se evidencia precarización laboral e incluso emergen amenazas del crimen organizado contra periodistas, prosigue el informe. La radio se erige como el medio informativo por excelencia y aunque históricamente ha tenido un papel protagónico tanto en zonas urbanas como rurales, mantiene esa participación privilegiada no obstante los actuales avances de las plataformas digitales. “Las estaciones radiales no se han limitado a transmitir por las tradicionales ondas AM o FM, sino que cada vez es más frecuente que tengan además algún tipo de streaming, es decir, que transmitan también en soportes digitales como Facebook, YouTube o sus propias páginas web”.
Respecto de la forma de organización de los medios, indica que predominan aquellos que funcionan como empresas privadas, aunque otras estructuras, como las radios comunitarias, juegan un papel importante en varias localidades del país. En algunas comunas la existencia de fondos públicos es mínima y en otras prácticamente controlan a los medios, sobre todo a través de organismos locales, como los municipios. La contratación del personal -periodistas con título profesional o quienes sin tenerlo cumplen esa función- también varía: en algunos medios los contratos indefinidos siguen siendo el vínculo laboral prioritario y en otros es el trabajo voluntario lo que permite sostener a muchos medios locales, aunque generando un bajo nivel de profesionalización.
Si bien el informe admite que las encuestas señalan que Chile sigue siendo un país seguro para los periodistas, advierte paralelamente que han comenzado a aparecer amenazas aisladas provenientes del crimen organizado, particularmente en las regiones Metropolitana y Antofagasta, “lo que debería ser una señal de alarma”.
“El balance final es preocupante. La información local es escasa y la precariedad de los medios hace que el periodismo existente esté en riesgo. Entender este peligro y sus consecuencias para la democracia es clave para generar cambios”, insiste. “El reto requiere del diseño de modelos de negocios realistas, que doten al periodismo de fuentes de financiamiento estables -tanto públicas como privadas-, que no pongan en riesgo su independencia y que permitan crear fuentes de trabajo profesionales y con salarios dignos”.
Concentración mediática
La presidenta del Colegio de Periodistas de Chile, Rocío Alorda, insistió a su vez en que la concentración mediática y los desiertos informativos agudizan la situación actual del periodismo. “El ecosistema de medios en Chile atraviesa una profunda crisis”, declaró.
Para contar con un ecosistema de medios sano y democrático, Alorda considera necesario garantizar la diversidad tanto en la propiedad como en los modelos de comunicación. “Esto supone fortalecer la convivencia entre medios privados, públicos, universitarios, comunitarios e independientes”.
“Hoy necesitamos más periodismo, no menos -concluyó-. Un periodismo comprometido con la verdad, la democracia y los derechos humanos, capaz de ofrecer información de calidad frente a la sobreabundancia de contenidos que circulan en el entorno digital”.
J.F.S.
Fuentes:
desiertosdenoticiaslocales.fundaciongabo.org
Observacom
