Para las dos únicas hipótesis que había que contemplar acerca de cuál podía ser el resultado de la final de la Eurocopa, mi señoría, dando rienda suelta a su imaginación y haciendo uso, a la vez, de los conocimientos proféticos de su hurí y de ese don con que Dios ha tenido a bien dotarle para que goce de una exquisita inspiración poética, fue y se dijo hace unos días: o ganan los alemanes o ganamos los españoles. Si ocurre lo primero, perdéis los españoles; si acontece lo segundo, pierden los alemanes y ganamos los españoles. Bueno, pues así las cosas, para que no hubiese disputa, o sea, riña, y se puedan pensar que no sería tan niña si se dedicaba al oficio más viejo de la historia, el autor que suscribe fue y “pergeñó” dos coplillas, para que el personal eligiese y cantara la que sus deseos le dictaran. Véanlas “pinchando” en “Por si ganamos o perdéis”
¿Y cuál correspondía a quienes en Puerto Hurraco queríamos que ganase España? Indudablemente la primera, es decir, “Que no crean los alemanes / que van a ganar a España; / que no piensen en desmanes, / porque les daremos caña”. Pero esta copla era “ex ante”
Mi señoría confía en que esta tarde, cuando, por tomar algo caliente, tome tierra el avión que nos devolverá a España a esos héroes de la ludopatía futbolera, metamorfoseen esos ripios trascritos, que al fin y al cabo –cabo de guardia– se escribieron en clave de futuro, los metamorfoseen en otros que hablen del pasado, puesto que ya nuestro equipo no se va a «campeonizar«, sino que ya se ha «campeonizado«. Y como hay que reconocer que vuesarcedes de gritar, lo que se quiera, pero de «ripioficar«, nada de nada, habrá de ser mi señoría el que pergeñe los ripios que deben recitar los ilustres deportistas, mientras se dirijan a la Cibeles o a do hayan de dirigirse. Podrían ser éstos:
“Os hemos vencido, tíos, / aunque pensabais ganar, / pero os habréis “convencío” / que tenéis que mejorar”.
“Y porque fue Zapatero, / que fama de gafe ha, / que si no va el compañero, / menuda es la goleá”
(Si vuesaarcedes desean enviar algún presente a este autor, en agradecimiento sobre todo por los ripios, que no hay duda que son de excelente calidad, háganlo a través de Periodista digital. ¡Muchas gracias!)
Regocijémonos todos por el éxito. Ahora, ya, a acelerar la desasceleración. ¡Pon, pon! ¿O no?
30-06-2008.
