Entiendo que vuesarcedes no entiendan la forma críptica del título, cuando se les endilga lo de “M x i lengua com1”. No les importe. De momento, este escribidor se lo traduce, y en ocasiones sucesivas ya lo irán aprendiendo, porque en quince o veinte años pueden dominarlo. El que llegue, claro. Pero es el lenguaje que utilizamos los jóvenes (no, setenta y diez sólo) para los mensajes que enviamos por los móviles a nuestros coleguillas y “coleguillos”, porque se abrevia mucho y como ya lo dijo Gracián, don Baltasar, S. J., que «lo bueno, si breve dos veces bueno«… Sí, sí, ni mi señoría, que lo sabe todo (omniscia se llama lo mío) conocía que don Baltasar era S. J., lo cual no quiere decir que fuera sacerdote jesuita como cree casi todo el mundo que significa S. J. No. Aprendan, los que todavía lo ignoren, que esas iniciales son las de “Societatis Jesu” que traducido a la lengua común vigente en España, quiere decir “de la Compañía de Jesús”. ¿Está claro? ¡Ah, bueno!
Y a lo que íbamos. Si el lector es normal, “M x 1 lengua com1” se entiende perfectamente, sustituyendo cada signo por sus iguales, ya que para eso nuestro Gobierno ha creado el ministerio de Igualdad. Presten atención: M = manifiesto; x = por; 1 = una; lengua = ¿coño!, pues a lengua, como su nombre indica: y com1 = com-un. Y es que es verdad que mi señoría también fiema el Manifiesto por una lengua común.
Simplemente éso: quería que quedase constancia de que no sólo intelectuales, famosos, artistas, etc., han firmado, están firmando o firmarán el susodicho Manifiesto, sino que también este “mindundi” (palabra que no aparece en el DRAE y por eso la entrecomillo), bastante romo en inteligencia, suscribe, desde la A hasta la Z, la tal proclama, porque quiero, porque puedo y porque en Puerto Hurraco somos libres y aquí no acontece lo que en otros lugares. ¿O no?
9-07-2008.
