Cuando se leen frases lapidarias como ésta: “La situación es muy difícil, llámese crisis o desaceleración” (Méndez, baranda supremo de UGT, dixit), mi señoría piensa: ¡Qué profundos son ciertos sintagmas, sobre todo si quienes los pronuncian son extremeños como el líder sindical y quien suscribe esta chirigota. No sé qué nos pasa, pero donde ponemos el ojo, ponemos la piedra. Bueno, ahora habría que hablar de misiles, que es lo modelno (sic).
Mi señoría ya ha escrito, con la maestría y el buen estilo literario que le caracteriza, no sé cuántas cuchufletas al “respetive”. En ellas se profundiza, y de forma apolítica, que es lo bueno, cómo afrontar y aun acabar con las dolencias economicocrematísticaseuribóricas que aquejan a este país. De momento, sólo voy a traer a colación la titulada “Se acabaron los problemas” (“Pinchen”, ¡cáspita!). Reléanla, como va a hacer mi señoría, a ver si sigue estando al día, porque la obsolescencia en este ámbito es tan acelerada que un buen desacelerador que la desacelerase acreedor sería de una buena concejalía de urbanismo de esas que dizque hay no pocas, do el unte compense el riesgo de que te pillen «in fraganti«. Hoy, como domingo que es, no conviene trabajar más, porque fíjense vuesarcedes la hora que es ya. Y mi señoría con estos pelos…A ver si tomorrow, que seguramente será lunes, citarles puedo otras cuantas publicaciones, siempre de mi autoría, que les sirvan de base para sus elucubraciones no sólo a viesarcedes, sino al Jefe del Gobierno e incluso al de la oposición, que dizque que se van a reunir entrambos antes de que acabe el presente mes. Y hay quien piensa que puede que en esta ocasión saquen alguna conclusión; ¡porrón pon pon! Otros se temen que acontezca lo de casi siempre, lo cual que sería una pena. ¿O no?
13-07-2008.
