Poco a poco, el Eje…(ya está mi señoría como siempre, que no me sale de una sola vez y a la primera, pero…ya pasó. Es como una risa nerviosa lo que me entra… Sí, como si el Ejecutivo nuestro no ejecutara. Y vamos, otra cosa tampoco, pero que no paran los pobrecillos, para lo poco que cobran. Verán vuesarcedes, voy a cerrar el paréntesis y verán cómo sale el palabro de corrido); decía que poco a poco, el Ejecutivo (¿ven?) que rige los destinos de España va contando con gente mejor preparada. Si no. vean, por ejemplo, una de mis chirigotas de ayer intitulada “De mear y… no echar gota” («pinchen» ahora, si ayer no la leyeron) y comprobarán “el nivel” de los políticos de nuestro Gobierno. No les digo más que uno de ellos, precisamente el señor Rodríguez (y conste que no les estoy hablando del subalterno de la planta, sino del Presidente del Ejecutivo –ahí es nada la pomada-) estaba nada menos que en Nueva York, o sea, New York, que dicen ellos, los americanos…(No, lo del jamón de York es otra cosa distinta, coño). Y no sé en qué idioma les hablaría, porque el que más y el que menos le ha oído decir a don José Luis, que ese es su nombre de pila, la palabra “yes”, lo cual que el tío sabe algo no sé si de spanglish o de inglés, inglés, pero por algo se empieza. Los otros no, porque tanto doña Magdalena como Solbes estaban en el parlamento español y aquí se apañan con el castellano, el vascuence –que lo hablan las vascas y los vascos-, el gallego que , por ejemplo lo dominan Pepiño Blanco, Rajoy …¡ah!, y Fraga . Y también el catalán, que mi señoría cree que, verbi gracia, lo masculla perfectamente el honorable Montilla, aunque quizá el acento no sea demasiado bueno, porque resulta que él no es catalán sino andaluz, y claro, esto de las lenguas, si no las mama uno, siempre se nota un pelín el carácter foráneo. Mi señoría, pongo por caso, domina el castúo y tiene un acento perfecto, pero claro, fui amamantado muy cerca de Puerto Hurraco, y así, cualquiera.
Por tanto (ni por tonto) se puede asegurar que los barandas de nuestra política sean gentes “de poco pelo”. Hombre, habrá casos, pero casos aislados. Y algunos, hasta ya han tomado sus medidas contra la calvicie incipiente, como el Presidente del Congreso de los Diputados, señor Bono. Si, Pepe Bono, como le llamarán sus amigos. Ese prócer de la política dizque se está repoblando su testuz, desde el punto de vista capilar, que da gusto. ¡Vaya matas de pelo! Una operación capilodermoestética apabullante. ¿O no?
26-09-2008.
