(o “Toma del frasco, Carrasco”).
Los profesionales del periodismo “de paseo”, como mi señoría, lo pasamos a veces canutas, por no decir muy canutas, por la cosa de la presión social, porque si haces bien y no miras a quién, ¡vale! Pero ¿y si miras…? Porque aunque en el primer caso haya “fundamento científico” , que podría decir -y si no lo dice, “igual da”– la ministra de Igualdad, valga la redundancia; “fundamento científico” avalado por el Principio de “ojos que no ven, corazón que no siente”, cuando eso acontece, cuando el corazón no siente, ¡malo! Desde un punto de vista patológico, no cabe duda que estaríamos ante un “paro” cardíaco. Y, sinceramente, mi señoría no está dispuesto a contribuir a que aumente más el paro, porque estando ya en los cuatro millones y pico… Es que se expone -mi señoría- a que el partido socialista, todavía en el Gobierno, le acuse de antipatriota o de políticamente incorrecto e incluso “corruto”, como se decía antes en alguna autonomía del Reino de España. Y por ahí si que no paso…
Es por ello, que este menda, reunido en cónclave secreto con sus numerosos asesores, que para eso los tiene y por eso les paga con el dinero de vuesarcedes y aun con el propio,que legalmente se recauda vía impuestos -que, por cierto, va haber que subirlos-, pues resulta que se le ha ocurrido a este menda, como digo, resolver el problema planteado “ut supra” (perdonen, pero es que esta expresión de “ut supra” me encanta) por un “procedimiento semántico”, que no consiste en otra cosa que en sustituir el Principio de “ojos que no ven, corazón que no siente” por su versión culta que, además, estará patrocinada, por no decir subvencionada -téngase en cuenta que, sobre todo, hay que subvencionar al cine español– por la ministra “de las Culturas de España”, que es como dice ella que se presenta; versión culta del citado Principio que es que (¡por favor, abróchense los cinturones que vamos a tomar tierra!) “la ausencia absoluta de percepción visual insensibiliza el órgano cardíaco”. Claro que es lo mismo, pero -y aquí está el truco, trampa o mentira política– no es igual que aumente el paro que que disminuya. ¿O no?
9-07-2009.
