(o “¿Se irá también la de Ciencia e Investigación?”).
Nota previa: Cristina Garmendia comunicó a José Luis Rodríguez Zapatero antes del parón veraniego su deseo de abandonar el Gobierno lo antes posible para regresar a la actividad privada, según han confirmado a El Confidencial fuentes muy cercanas. Fin de la nota.
Hombre, claro. A mi señoría le hacen los ojos chiribitas, es decir, “expresa en la mirada la ilusión de que algo deseado va a suceder pronto” (DRAE dixit). Y es que reconozcan vuesarcedes que si se va el señor o señorito Celestino Corbacho, la señora o señorita Trinidad Jiménez y la señora o señoríta Cristina Garmendia existen tres posibilidades, tres, de que uno pueda ´pillar´ alguna de esas carteras (ministeriales, por supuesto) y erigirse en ministro, y ¡hala!, a mandar. Y si, por ejemplo, le dan a uno el de Sanidad y Servicios Sociales, como ya está casi prohibido del todo fumar, pues tú vas y prohíbes, pongamos por caso, cantar. Y al igual que cuando se prohibió fumar se le exigió al gremio de Bares y Restaurantes, ambos inclusive, que reestructuraran o reestructurasen sus dependencias para que no estuvieran o estuviesen revueltos las fumadoras y fumadores con las no fumadoras y no fumadores, para que aquéllas y aquéllos no contagiaran de su vicio a éstas y éstos, sin perjuicio de que ahora, aquéllas y aquéllos se vayan tener que ir a fumar a la puta calle (con perdón), porque los dueños de los Bares y Restaurantes van a tener que derribar los compartimentos porque ya, dentro del recinto de sus establecimientos, no se va a poder fumar ni mucho, ni poco, es decir, nada. ¿Está claro? Pues igual que se prohibió fumar, pues si a uno le hacen ministro y le da la gana, pues va y prohíbe cantar. Y ordena a los Bares y Restaurantes que separen las dependencias de aquellas y aquellos que quieran cantar o simplemente tararear canciones, de las y los que digan que de cantar ni forgoten do peluco. Por supuesto que el coste de las obras de transformación de la cosa ´edificacional´ correrá, como no podría ser de otro modo, a cuenta de los propietario de Bares y Restaurantes, que para eso están, además de para pagar impuestos. Ni que decir tiene que en un año o así, el ministro correspondiente prohibirá completamente que se cante en todas las dependencias de los citados establecimientos, y a hacer puñetas tabiques, muros y lo que sea, porque ya no se podrá cantar más que en la calle y sin rebasar un determinado número de decibelios.
Fíjense vuesarcedes si hay motivo para estar contento en lo referente a que le encarguen a mi señoría de una Cartera ministerial, pues puede llegar a haber hasta seis posibilidades si se escinden en dos cada una de las tres que, al parecer, quedarán vacantes, es decir: ministerio de Ciencia, ministerio de Innovación, ministerio de Trabajo, ministerio de Inmigración, ministerio de Sanidad y ministerio de Asuntos Sociales. Y lo que te rondaré, morena. Morena clara, por supuesto.
Item más. Mi señoría no quiere terminar esta parleta sin comentarle a vuesarcedes una razón más para que uno sienta vocación de ser ministro, y es que no cuando te hacen sino cuando te deshacen, también te pagan, según tengo entendido, unos 58.000 euros /año, durante dos años, ambos inclusive, por la dificultad que se va a tener, en esas circunstancias, para encontrar empleo. (Vamos, como si, en otras circunstancias, a la mitad de una decena de millones de españolas y españoles, ambos inclusive, le fuera o fuese fácil encontrar curre…) Y de esa pasta, de esos 58.000 euros/año durante dos, ambos inclusive, aunque no se le dé el 50 % a las ONGs u OSGs, no pasa nada, porque de esta parte quizá el resto de las ´miembras´ y miembros del Gabinete tampoco tengan costumbre de hacer esa donación del 50 % a las citadas organizaciones benéficas, que lo son para todas aquellas y aquellos que de verdad se beneficien de ella. Tanto es así que uno había pensado que, llegando a un acuerdo con el Jefe del Ejecutivo para que le haga a uno ministro un día, con la promesa de que al siguiente, dimite, ya es un negocio. Uno cumple su promesa, porque, eso sí, las promesas hay que cumplirlas, y te vas ´at home´, con lo que te embolsas los 58 mil del ala durante dos años, y… aquí ´peace´ –lése ´pis´– y después, gloria –gloria se pronuncia gloria, porque está en español-. ¿O no?
8-09-2010.
