El vídeo impresiona.
Se puede apreciar cómo un antílope pastorea tranquilamente en un parque nacional en Tanzania.
Y de repente, de súbito, un astuto leopardo agazapado en las ramas de un árbol le salta encima y lo somete.
Todo, mientras que un grupo de babuinos prorrumpe en alaridos.
Los monos, finalmente, deja en paz al depredador y a su desventurada presa.
- Los leopardos se pueden encontrar a lo largo de África y Asia. Su adaptabilidad les permite vivir en distintos hábitats, incluyendo bosques, montañas y desiertos.
- La mayoría es de color claro con manchas en un tono más obscuro. También hay leopardos negros, cuyas manchas no son tan visibles.
- Pueden alcanzar una velocidad de hasta 58 km/h.
- Son animales solitarios y delimitan su territorio con arañazos en los árboles y marcas de orina.
- A diferencia de otros felinos, los insectos son parte de su dieta.
- Después de cazar, llevan a su presa a lo alto de un árbol para mantenerla fuera del alcance de animales carroñeros, como las hienas. Los leopardos son tan fuertes que pueden cargar presas de mayor peso que ellos.
- Son muy buenos nadadores, por lo que a veces cazan peces o cangrejos.
- Son una especie nocturna; acostumbran salir a cazar cuando se oculta el sol. Durante el día, prefieren descansar a la sombra de un árbol o dentro de una cueva.
- Son animales muy sigilosos y elusivos; es difícil seguir su rastro.
- Las hembras normalmente tienen dos o tres crías, que permanecen junto a su madre hasta los dos años. Cuando llegan a esa edad, se considera que los leopardos son lo suficientemente maduros para sobrevivir por sí mismos.