La religión es buena para la presión sanguínea

Lo revela un estudio presentado este jueves en EEUU. Ir a la iglesia y rezar “puede proteger a los individuos expuestos al estrés y pueden demorar los efectos destructivos de la hipertensión”.

El estudio incluyó a más de 5.300 personas de raza negra en EEUU, y fue realizado por expertos del Centro Médico de la Universidad de Misisipi, en Jackson.

“Nuestras conclusiones –dijo Sharon Wyatt, miembro del equipo de investigadores– muestran que la integración de la religión y la espiritualidad pueden proteger a los individuos expuestos al estrés”.

Y eso puede demorar la hipertensión, que es “un factor en el desarrollo de los males cardiovasculares entre los afroamericanos”, indicó.

“Las disparidades cardiovasculares entre los afroamericanos están ampliamente reconocidas”, agregó Wyatt en la reunión de la Sociedad Estadounidense de Hipertensión, en Nueva York, donde fue presentado el trabajo.

La cuestión de si las creencias religiosas y las oraciones –tanto de los pacientes como de otros en favor de ellos– tendrían algún efecto sustancial en la evolución de sus males, o en la recuperación después de operaciones, ha sido objeto de muchos estudios en los últimos meses. Y el debate está abierto.

Por ejemplo, en marzo pasado, un grupo de científicos publicó un artículo en la revista “American Heart Journal” en el que afirmaban que la oración en favor de un enfermo no sirve para ayudar a su curación.

Pero ahora también el Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa de EEUU. indicó en un comunicado que “algunas investigaciones anteriores han sugerido que la religión y la espiritualidad pueden tener un efecto protector de la salud en el resultado de las enfermedades”.

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