Nuevo concepto relacionado con la longevidad

Años de vida ajustados a la calidad: QALY

Javier Cabo*. – Los años de vida ajustados a la calidad (AVAC) o QALY (Quality-adjusted Life Year) son un indicador combinado del estado de la salud, que aúna cantidad y calidad de vida. QALY se utiliza internacionalmente en las evaluaciones económicas en el entorno de la salud, para valorar el análisis coste-utilidad y la rentabilidad de las intervenciones sanitarias, efectuadas por medio de nuevas tecnologías o nuevos tratamientos aplicados a la clínica.

Hablamos de cantidad y de calidad de vida, concepto este complejo y que abarca el bienestar físico, material, social y emocional de un individuo. El tema de la calidad de vida, concepto presente, desde la época aristotélica, tiene gran auge actualmente debido al incremento de la longevidad, y a los dilemas éticos, sociales y conceptuales que ello implica.

El concepto de calidad de vida no puede valorarse de modo aislado de las normas culturales y patrones de conducta raciales, ya que cada sociedad tiene sus diferentes parámetros de calidad de vida, ni tampoco aislado de las expectativas individuales.

El concepto de estado de salud y calidad de vida de una población ha sufrido un cambio de paradigma siendo los parámetros de los años 70, medidos en base a la tasa de mortalidad y a la esperanza de vida, obsoletos gracias al desarrollo de los sistemas sanitarios-tecnológicos, no considerándose la tasa de mortalidad ya una medida eficaz para diferenciar el estado de salud de las diferentes poblaciones en general.

 

 

Esperanza de vida

En los últimos años, en los países desarrollados, se ha incrementado la esperanza de vida, con un ritmo de crecimiento de más de dos años por década, lo que supone un incremento paralelo de las enfermedades crónicas y del coste estructural en materia sociosanitaria. Por ello, el debate de la longevidad debe centrarse más en la calidad de vida que vamos a tener durante esos años, qué en la en la cantidad de años de vida que vamos a vivir.

Hemos pasado desde la época en que los astrólogos afirmaban que el destino de todo ser humano estaba escrito en las estrellas al nacer, según la disposición de los astros, a la época del descubrimiento del genoma humano por Watson y Crick. Pero nuestro destino no está escrito ni en las estrellas, ni solamente en los genes; el destino depende conjuntamente de la genética y la epigenética, dando más razón a Darwin.

Éste afirmaba que, en la selección natural

No es ni el más fuerte ni el mejor el que sobrevive, sino el más apto y el que mejor se adapte al ambiente.

El papel de la epigenética


Nuestros hábitos y conductas pueden activar y desactivar genes y alterar nuestro ADN mediante cambios hormonales en los neurotransmisores, llegando a la conclusión, de que la longevidad, no solo depende del genotipo sino también de la epigenética.

Las modificaciones epigenéticas pueden implicar la metilación de residuos de citosina en el ADN y/o cambios en la estructura de la cromatina que regulan la expresión génica. Por lo tanto, si buscamos longevidad y calidad de vida, debemos centrarnos en el estudio del genoma humano y en la epigenética.

Es en este contexto de conocimiento, debemos enmarcar la búsqueda de los mecanismos moleculares del envejecimiento y del origen de muchas enfermedades en la epigenética y los cambios heredables en la expresión génica.

Edad biológica

Todos los seres humanos tenemos una edad cronológica, que es el tiempo transcurrido desde nuestro nacimiento (expresada por la fecha de nacimiento y el registro civil) y una edad biológica, que corresponde al estado funcional de nuestros órganos, comparados con patrones para una edad estándar.

La edad biológica se expresa a nivel celular, y está determinada por patrones genéticos (25%) y por factores exógenos, como los hábitos de vida, contaminación y la alimentación (75%).

Como vemos la longevidad es muy plástica y se puede manipular genética, farmacológica y nutricionalmente, siendo importante la determinación de la edad biológica y el análisis genómico individual en distintas etapas de la vida.

Determinación de la edad biológica que podemos hacer mediante el estudio de los telómeros y su enzima la telomerasa, implicada en todos los procesos de división celular.

Mediante los test de metilación del ADN (proceso epigenético que participa en la regulación de la expresión génica, al impedir la unión de factores de transcripción, y propiciando la estructura cerrada de la cromatina), junto con los estudios genómicos, que nos pueden servir tanto de manera predictiva como preventiva e, incluso, diagnóstica.

Esta es la base de lo que podemos denominar Medicina Personalizada (predictiva, preventiva, personalizada y participativa).

* El doctor Javier Cabo es el presidente de la recién creada compañía QALY y director científico de la Fundación Vidaplus.

 

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