Una invento japonés enfurece a los varones islamistas

«Musulmana, ¿necesita aparentar ser virgen? Un himen nuevo por 20 euros»

Egipto quiere prohibir este aparato que no necesita cirugía plástica

«No tenga miedo de perder su virginidad», proclama la empresa china Gigimo en su web en la que anuncia el «himen de la virginidad artificial» (Artificial Virginity Himen)

Gracias a él «podrá vivir de nuevo su noche de bodas cuando quiera». Sólo cuesta 29,9 dólares (20 euros).

Este invento japonés se introduce en la vagina veinte minutos antes de la relación sexual para darle tiempo a dilatarse.

«Cuando su amante la penetre un líquido similar a la sangre se derrama, pero sin exagerar, justo la cantidad necesaria para simular la ruptura del himen..

«Añada algunos gemidos y gruñidos y usted no será descubierta.

La membrana artificial y el líquido no son tóxicas, ni tienen efectos secundarios».

Esta empresa china se compromete a enviarlo hasta cualquier parte del mundo por correo, incluyendo los países árabes. Y todo iba muy bien hasta que a un reportero radiofónico holandés se le ocurrió traducir al árabe un anuncio de este producto.

FATUA CONTRA «LAS PECADORAS»

Da igual que ña ciencia médica ha comprobado que la presencia o ausencia de himen no es una prueba cabal para demostrar virginidad. La razón es que muchas mujeres jamás llegan a tener un himen, y otras tienen uno tan resistente que sólo lo pierden hasta el momento de dar a luz.

La tradición manda, el marido debe dersvirgar a su esposa rompiéndole el himen y por eso Abdel-Moati Bayoumi, del Centro de Investigación Islámica, ya ha emitido una fátua (edito islámico) que condena a los importadores porque «expanden el vicio y animan a las chicas a mantener relaciones ilícitas al saber que pueden «recuperar» su virginidad».

Más contundente aún el iman Yussef al Badri:

«Aquellos que vendan el himen artificial que sean azotados, encarcelados o expulsados del país para que nadie se atreva a seguir su ejemplo».

Rafia Zakaria , una filósofa paquistaní que dirige desde EE UU de la Fundación Musulmana de Defensa Jurídica de las Mujeres, lamenta en una tribuna de opinión en el diario Daily Times de Pakistán:

«Se perpetúa el mito de que las mujeres que no son vírgenes son hasta cierto punto sucias, impuras y no válidas para el matrimonio.

La colaboración de los hombres en hacer perder la virginidad a las mujeres es totalmente ignorada. A ellos no se les exige esa misma abstinencia sexual.

«La historia del islam desmiente el mito de la virginidad: Hay que destacar que el primer matrimonio del Profeta Mahoma fue con una viuda».

HIMENOPLASTIA

La himenoplastia, hasta ahora una de las pocas opciones para una musulmana, es una operación de reconstrucción del himen que cuesta entre 300 y 500 euros y se realiza en discretas consultas ginecológicas de Oriente Próximo y unos 2.000 en Europa.

En el mundo musulmán los hombres siguen exigiendo a las mujeres con las que contraen matrimonio que sean vírgenes.

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