Ahora ese cuerpo espacial, el más lejano jamás estudiado, se llama Arrokoth, un término de las tribus nativas norteamericanas que significa 'cielo'

La NASA finalmente rebautiza al lejano mundo helado Ultima Thule tras la polémica generada por el nombre vinculado al nazismo

La NASA finalmente rebautiza al lejano mundo helado Ultima Thule tras la polémica generada por el nombre vinculado al nazismo
La NASA finalmente rebautiza al lejano mundo helado Ultima Thule tras la polémica generada por el nombre vinculado al nazismo RT

Tras la controversia desatada por el nombre asignado a uno de los mundos helados del Cinturón de Kuiper, conocido como Ultima Thule, la NASA ha decidido bautizarlo nuevamente. El anuncio fue realizado este martes en Washington (EE.UU.) y terminaría con la polémica del antiguo apelativo, al que se vinculó con la ideología nazi, según recoge rt y comparte Francisco Lorenson para Periodista Digital.

Ahora, el objeto más lejano jamás estudiado se llama Arrokoth, un término de las tribus nativas norteamericanas que significa ‘cielo’ en el idioma powhatan – algonquian. Previamente, Ultima Thule fue cuestionado por asociarse con el nombre de la Sociedad Thule, la organización que patrocinó el partido de Adolfo Hitler y que, además, exigía a sus miembros jurar que no tenían sangre judía ni negra.

Sin embargo, Ultima Thule era un término utilizado en la Edad Media y Romana para designar cualquier lugar lejano más allá de las fronteras del mundo conocido. En este caso, el cuerpo celeste, también identificado como 2014 MU69, se encuentra a casi 6.000 millones de kilómetros de distancia de nuestro planeta.

«El nombre ‘Arrokoth’ refleja la inspiración de mirar al cielo y preguntarse acerca de las estrellas y mundos más allá del nuestro», expresó Alan Stern, investigador principal de New Horizons en el Instituto de Investigación del Suroeste de Boulder, Colorado (EE.UU.).

En mayo, los datos de la sonda mostraron que el objeto es un contacto binario de 36 kilómetros de largo, que consiste de dos lóbulos de formas distintas e inusuales.

«Los datos del nuevo Arrokoth nos han dado pistas sobre la formación de planetas y nuestros orígenes cósmicos», explicó Marc Buie, uno de los descubridores de ese mundo helado. «Creemos que este antiguo cuerpo, compuesto por dos lóbulos distintos que se fusionaron en una sola entidad, puede albergar respuestas que contribuyan a nuestra comprensión del origen de la vida en la Tierra».

Autor

Francisco Lorenson

Polifacético e innovador reportero, lleva años trabajando en el sector y aprendiendo de algunas de las personas más inteligentes del negocio.

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