Los ciudadanos deben exigir un gran debate que pueda conducir a una reforma constitucional que impida la rápida libertad de personas como Bernardo Montoya, de 50 años, asesino de una anciana en 1995, pluridelincuente violento, y ahora asesino confeso de la dibujante y profesora de arte de 26 años Laura Luelmo, en El Campillo (Huelva).
Porque la Constitución, nacida tras el duro franquismo, creyó que reprimir duramente a los delincuentes recordaría la dictadura y decidió que hasta los peores criminales se reformarían con psicología y reeducación.
Las democracias aplican la cárcel como castigo, prevención y rehabilitación, pero en España se consagran sólo a la rehabilitación de acuerdo al Art 25.2, al que obedecen todas las leyes, y que dice:“Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán…
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