"En España me siento olvidada", asegura la actriz desde París, ciudad en la que vive desde 1982 y en la que ahora hace teatro
Victoria Abril está viviendo una etapa dorada en su carrera profesional a sus 57 años. La veterana actriz triunfa en Francia protagonizando desde hace unas semanas la obra teatral Paprika, un vodevil escrito por el célebre cómico francés Pierre Palmade que está teniendo mucho éxito en París, ciudad en la que ella reside desde hace años.
La otrora «chica Almodóvar» sin embargo parece olvidada en España y en una entrevista, concedida a la agencia EFE, se queja del trato que está recibiendo en su país por algunos cineastas. Es especialmente dura con Pedro Almodóvar:
«En España no hay trabajo para mí. Aranda se ha muerto, Agustín Díaz Llanes ya no rueda y Pedro Almodóvar no se ha muerto pero yo sí para él».

Pero el blanco de los dardos de Victoria Abril no solo era para el director manchego sino también para quien se ha convertido en su musa, la laureada actriz Penélope Cruz.

A ella le manda también un tremendo recado:
«No iré a la gala de los premios del cine francés, tengo representación y no voy a cambiarla porque Penélope Cruz reciba un César de Honor. Es un poquito joven. A mí me dan yuyu los premios porque creo que son el principio del fin y creo que yo todavía voy a dar por el culo muchos años».

Y es que la actriz madrileña recibirá el César de Honor del cine francés en la ceremonia de gala que tendrá lugar el próximo 2 de marzo en París, tal y como ha informado este lunes la Academia francesa, que destaca de ella la «facultad de brillar tanto en grandes producciones internacionales como en películas íntimas».

Victoria Abril ha pasado así factura a Pedro Almodóvar y a su entorno, lejos quedan los días de vino y rosas entre ambos en los rodajes de ‘La ley del deseo’, ‘Átame’, ‘Tacones lejanos’ o ‘Kika’.
