David de la Chica, conocido en el ámbito musical como Davile, ha dejado una profunda huella en Jerez y en el universo garrapatero.
Este letrista y músico jerezano falleció a los 50 años en la madrugada del 29 de enero de 2026 en el Hospital Puerta del Mar de Cádiz, tras sufrir un infarto mientras esperaba una intervención quirúrgica.
Desde el 5 de enero, se encontraba ingresado debido a diversas complicaciones, entre ellas problemas en un pie que empeoraron con el tiempo. Durante su lucha contra una enfermedad prolongada, mantuvo su característico sentido del humor hasta el último momento.
El adiós se llevó a cabo ese mismo jueves a las 12:00 horas en la Sala Córdoba del Tanatorio de Jerez, donde amigos, familiares y compañeros del mundo musical se reunieron para rendir homenaje a este incansable creador. Su fallecimiento ha provocado una avalancha de homenajes en redes sociales, donde muchos han destacado no solo su talento sino también su calidez como persona.
Los Delinqüentes, banda con la que colaboró en himnos como Tabanquero, Amor plutónico y Pirata del estrecho, emitieron un comunicado firmado por Marcos del Ojo ‘El Canijo de Jerez’, Diego Pozo ‘Ratón’ y Manu Benítez en nombre del inolvidable Migue Benítez, quien falleció en 2004. «David luchó hasta el último instante, siempre mostrando su peculiar sentido del humor ante una larga enfermedad. En la madrugada pasada, descansó en paz a sus 50 años. Siempre estarás presente en nuestros corazones y recuerdos. Un fuerte abrazo, amigo», decía el mensaje, reflejando la esencia de una amistad construida sobre ritmos y versos.
Otros artistas también expresaron su dolor por la pérdida. Tomasito, el bailaor y cantante que mantenía una profunda amistad con Davile, le dedicó unas sentidas palabras: «Un gran amigo, buen compañero, buen músico y un magnífico poeta. Hoy es un día muy triste para todos los ‘garrapateros’. Al menos me queda el consuelo de haber cantado algunas de sus canciones, como Soy un limón, que él compuso para mí. Mis más sinceras condolencias a su familia y amigos». Por su parte, Jesús Lozano expresó: «Hoy Jerez vuelve a llorar… Se nos ha ido David ‘Davile’ de la Chica, llevándose consigo una parte del alma de esta ciudad». A su vez, Manu J. Benítez (Matajare), hermano de Migue, comentó: «Qué dolor… hasta siempre querido amigo Davile». Estas emotivas despedidas dibujan el retrato de un hombre cuya pluma supo dar voz al latido jerezano, fusionando lo cotidiano con lo poético.
El garrapatero que dio forma al sonido de Jerez
David de la Chica Santos nació en Jerez de la Frontera, lugar que vio nacer este espíritu libre que tanto contribuyó a definir. Aunque no se especifican fechas concretas sobre su nacimiento en relatos cercanos, su carrera comenzó a finales de los años 90 cuando fundó Palocortao junto a Diego Pozo ‘El Ratón’. Este dúo fue pionero del sonido garrapatero, una explosiva mezcla de rumba, rock, flamenco e improvisación que celebra la espontaneidad y autenticidad. Posteriormente surgió La Banda del Ratón, que continuó con ese estilo y repertorio mientras colaboraba con Los Delinqüentes, liderados por Migue Benítez y El Canijo de Jerez.
El término garrapatero, acuñado por Migue para describir todo lo que le apasionaba, encapsula un estilo vital: urbano pero también rural; serio pero divertido; planificado e improvisado. En este contexto, Davile se convirtió en un pilar fundamental aunque nunca buscara ser el foco principal. Sus letras estaban impregnadas de ironía y cariño hacia las calles jerezanas; resonaban en bares, coches y festivales mientras capturaban el sentir colectivo de varias generaciones. Temas como Tabanquero o Pirata del estrecho no solo definieron a Los Delinqüentes sino que también se transformaron en verdaderos himnos identitarios para Andalucía.
- Hitos clave en su carrera:
- Fundación de Palocortao (finales 90), precursor del garrapatero.
- Evolución hacia La Banda del Ratón, manteniendo ese espíritu improvisado.
- Colaboraciones con Los Delinqüentes: coautoría en éxitos como Amor plutónico, Tabanquero y Pirata del estrecho.
- Composición para Tomasito, incluyendo el emblemático tema Soy un limón.
Aunque no se registran premios formales inmediatos tras su muerte, su legado va más allá de cualquier galardón: influyó notablemente en el mestizaje musical jerezano e inspiró tanto a artistas como a aficionados con una obra que une lo visceral al ingenio. Su impacto perdura dentro del universo garrapatero, donde cada copla improvisada lleva consigo su eco.
Jesule de la Toma lo recordó con afecto: «¡Vuela alto, David! Gracias por tu sinceridad, tu apoyo y tus sarcasmos». En Jerez, su ausencia deja un silencio profundo que solo sus versos pueden llenar; nos recuerda que los verdaderos poetas nunca desaparecen por completo.
