EL HOMBRE Y LA FE

El papa Francisco pone freno a los negocios turísticos en el santuario de Lourdes

El papa Francisco pone freno a los negocios turísticos en el santuario de Lourdes
Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, Francia. EP

La Iglesia se preocupa particularmente por el cuidado de los peregrinos.

El fervor religioso pone a millones de personas a los pies de la Virgen de Lourdes, pero a pocos metros del santuario mariano, lo espiritual deja paso a lo material.

Las tiendas de souvenirs hacen su agosto todo el año. Venden rosarios, medallas, llaveros con caras de santos y, sobre todo, velas.

Campañas de marketing, carteles y folletos aparecen en centros de mayores para promocionar la visita al santuario.

La pequeña localidad francesa, que otrora fue un pueblo pobre y sin recursos en el interior de las montañas pirenaicas, vive sus mejores días.

Por este motivo, el papa Francisco ha enviado hasta allí a un delegado pontificio, que tiene las labores de un interventor, para que este centro sea «cada vez más un lugar de oración y de testimonio cristiano» y ante la tentación de caer solo en el aspecto económico.

Tal y como ha informado el propio Vaticano, el pontífice ha encomendado esta misión al obispo auxiliar de Lille, Antoine Hérouard.

La decisión tiene como objetivo «acentuar la primacía espiritual sobre la tentación de subrayar demasiado el aspecto empresarial y financiero», puede leerse en la carta enviada por el papa Francisco a Hérouard.

El pontífice «quiere promover cada vez más la devoción popular que es tradicional en los santuarios».  Además, «se preocupa particularmente por el cuidado de los peregrinos» y «quiere que los centros de devoción mariana se conviertan cada vez más en un lugar de oración y de testimonio cristiano que responda a las necesidades del pueblo de Dios».

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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