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Los obispos nicaragüenses piden al pueblo «ser protagonistas» de la historia del país

Denuncian que el proceso electoral municipal se desarrolla baja "las mismas condiciones"

Los obispos nicaragüenses piden al pueblo "ser protagonistas" de la historia del país
Elecciones municipales en Nicaragua Agencias

La fuerza que trasforma una sociedad es la del pueblo que, animado por la justicia y la libertad se edifica en las virtudes del bien común, la verdad y la justicia social

(Israel González Espinoza, corresponsal en Nicaragua).- Contundencia y claridad. Los obispos que componen la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) emitieron un comunicado a quince días de realizarse las elecciones municipales en la nación centroamericana, denunciando que las condiciones en las que se llevará a cabo la justa electoral «siguen siendo las mismas», y apelando a los ciudadanos a ser «actores y no espectadores» del momento histórico y político que vive el país.

Dicho comunicado fue dado a conocer durante la misa de clausura de la Jornada Misionera Diocesana llevada a cabo por la Diócesis de Matagalpa, en el marco de la Jornada Mundial por las Misiones.

El 5 de noviembre de este año, los nicaragüenses serán nuevamente congregados a las urnas para escoger alcaldes, vice-alcaldes y concejales en los 153 municipios en los que se compone la división político-administrativa de Nicaragua.

Los actuales comicios electorales municipales -al igual que los que acontecen en Nicaragua desde noviembre de 2008-, son altamente cuestionados por la oposición política que los considera un «fraude», ya que servirían al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) para adjudicarse la mayoría de los ayuntamientos. En el proceso también participan otras organizaciones políticas pequeñas, que han sido acusadas de colaboracionistas por parte de los grupos opositores.

También se cuestiona fuertemente que los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE) -ente público que organiza los procesos electorales, con rango de Poder de Estado- sirven como operadores políticos del oficialismo, decantando los resultados para favorecer al partido gobernante en cada elección.

«A quince días de efectuarse las próximas elecciones municipales del 5 de noviembre de 2017, los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, constatamos que en su mayoría, las problemáticas en esta materia, siguen siendo las mismas que mencionamos en el Comunicado del pasado 26 de septiembre de 2012 (n.5) y en el documento emitido en el diálogo con el Presidente de la República el 21 de mayo de 2014 (n.39)», expresan los obispos en el comunicado.

En el comunicado los obispos de Nicaragua reiteran que caminan «con y junto al pueblo» y que por éste motivo son partícipes del sentir del pueblo, cuyos sentires son en muchos sentidos de desaliento y desmoralización de la sociedad.

También expresan que la desmoralización del pueblo nicaragüense ha obligado a refugiarse «en sí mismos» creando una burbuja de autoprotección que termina en dejar de ver los problemas políticos y sociales de la sociedad.

Los obispos nicaragüenses subrayan –con la mirada puesta hacia Venezuela, aliada incondicional del régimen de Managua-, que el pueblo no debe esperar a que ocurran situaciones límite para que los ciudadanos tomen conciencia de sus derechos y empiecen a ser protagonistas en el momento histórico que atraviesa Nicaragua.

«El desaliento les conduce a refugiarse en sí mismos, a crear una burbuja de autoprotección que termina en una ceguera social. No debemos esperar llegar a situaciones extremas para despertar la conciencia de responsabilidad en las cuestiones políticas y sociales (…). La desmoralización de un pueblo conduce a la apatía, a dejar que otros hagan, que otros decidan; nunca olviden que somos nosotros, el pueblo nicaragüense, quien tendrá la última palabra y podrá decidir el horizonte que el país deba tomar. La fuerza que trasforma una sociedad es la del pueblo que, animado por la justicia y la libertad se edifica en las virtudes del bien común, la verdad y la justicia social. Seamos actores y no espectadores», indican los jerarcas católicos, quiénes piden en el documento que los ciudadanos puedan tener una conciencia libre y crítica e invitan a ser protagonistas en la construcción de una mejor sociedad.

El comunicado episcopal, plagado de citas del Papa Francisco sobre la dimensión política de la fe, pide a los nicaragüenses que sueñen con construir un mejor país, y que no esperen que otros construyan esa «patria verdadera».

«Los sueños no se hacen realidad solos, es el pueblo quien hace realidad sus sueños. No nos sentemos a esperar, hagamos realidad los sueños de una nación verdadera. Lo que el Santo Padre refiriere a la fe, nos permitimos nosotros paragonarlo a la esperanza: Una esperanza auténtica «siempre implica un profundo deseo de cambiar el mundo, de transmitir valores, de dejar algo mejor detrás de nuestro paso por la tierra» (Papa Francisco, 24 de noviembre de 2013)», manifiestan los obispos.

El comunicado tampoco dejó a un lado a quienes detentan el poder actualmente en la Nicaragua actual. Aludiendo a San Agustín, indicaron que los gobernantes no deben sentirse felices por poder «mandar con autoridad» sino en poder servir a los demás de modo caritativo. El término más fuerte de todo el comunicado es el que se refiere al mundo político como una jauría de depredadores; a lo cual pedían que quiénes deseen entrar a la política lo hagan con un espíritu de servicio.

«En el contexto del mundo actual, en el que la política goza de tan baja estima, nos apremia un estilo de políticos que sirvan a los ciudadanos con misericordia y, así, desmientan la falacia que presenta a la política como una jauría de depredadores (Papa Francisco, 24 de enero de 2016)», dicen los obispos.

También el Episcopado señala que la transformación de la política nicaragüense pasa por materializar la participación ciudadana en los procesos políticos del país por medio de organizaciones comunitarias e inclusivas como alternativa posible que potencia a los ciudadanos como agentes de una sociedad más justa y libre.

Para finalizar, los obispos -al igual que lo hicieran el año pasado-, decretaron que las parroquias se unan en oración previo y durante las elecciones municipales. «La fuerza de la oración puede orientar la historia, por eso invitamos a nuestros sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles a dedicar, estos días previos a las elecciones, jornadas de oración a nivel parroquial», señalan los obispos quiénes también adjuntan al final del comunicado una oración del Papa Pablo VI que debe ser leída al final de todas las eucaristías que se celebren en el país antes de la justa electoral.

El contexto

El comunicado del Episcopado llega tras meses de silencio de los obispos nicaragüenses sobre la realidad nacional, lo cual llevó a sectores de la oposición -sobre todo políticos y medios de comunicación de derecha-, a argumentar que la Conferencia Episcopal había sido «silenciada» por el régimen de Managua por medio de entrega de supuestas ayudas económicas para proyectos en algunas parroquias o Diócesis. «Lo que callan los obispos de Nicaragua sobre las elecciones», llegó a titular el periódico conservador La Prensa en un reportaje fechado en agosto de 2016 tras el último comunicado conjunto de la CEN sobre las elecciones generales del año pasado.

Las críticas hacia el silencio del Episcopado habían recaído con más fuerza en la figura del arzobispo de Managua y presidente de la CEN, cardenal Leopoldo Brenes Solórzano; quién siempre es acompañado por una batería de periodistas afines al partido de gobierno a cada visita pastoral que realiza, y que ha tenido posiciones ambivalentes sobre la política nacional desde que fue nombrado cardenal por el Papa Francisco en enero de 2014, incluso el año pasado, la ex guerrillera sandinista Mónica Baltodano acusó al arzobispo Brenes de «coquetear» con el poder.

Tanto en el comunicado del año 2012, como en el documento «En búsqueda de nuevos horizontes para una Nicaragua mejor» presentado por los obispos de Nicaragua al presidente Daniel Ortega y su esposa, Rosario Murillo durante el único encuentro que han sostenido el Ejecutivo con el Episcopado en una década de gobierno, se expone la necesidad de democratizar el país y garantizar un proceso electoral honesto y creíble. Para ello, en esa ocasión los obispos le pedían su «palabra de honor» al mandatario para garantizar que esta petición se cumpliera.

«Al inicio del primer período de Gobierno del FSLN en 2007, no dudamos en reconocer algunos aspectos positivos en la gestión del Estado. (…) Ya para el 23 de abril del 2010 era clara la gravedad de algunos actos de transgresión a nuestra Constitución Política y el irrespeto a la institucionalidad del país, sobre todo cuando surgió el tema de la inconstitucionalidad de la reelección presidencial, la ilegítima prolongación de cargos vencidos en el Estado de parte del Ejecutivo y la creciente falta de separación e independencia de los poderes del Estado y otras instituciones gubernamentales» decía parte del documento episcopal entregado a Ortega el 21 de mayo de 2014.

En junio de este año, Monseñor Silvio José Báez, OCD, obispo auxiliar de Managua en declaraciones con Religión Digital señaló durante una conferencia sobre el profetismo bíblico que él no veía condiciones que garantizaran un proceso electoral municipal transparente.

«Bueno yo lo veo… me imagino que como lo ven ustedes (los periodistas). ¡No lo veo! No veo ni proceso, ni condiciones ni candidatos, así que me parece inútil estar hablando de algo que yo lo veo inexistente y además para mí esto es lo más grave: inútil. El problema de Nicaragua no es de elecciones, el problema de Nicaragua es sanación de raíz de un sistema que está enfermo«, manifestó Báez Ortega en esa ocasión.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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