"Si el Papa viene como peregrino a Santiago ningún referente mejor para la celebración que la Catedral o una plaza adjunta"
Benedicto XVI visitará Santiago el 6 de noviembre durante ocho horas. Este «horario muy apretado» está dificultando la organización de sus actividades en la capital gallega, como ayer reconoció el arzobispo de la ciudad, Julián Barrio. «Está más o menos diseñada (…) Ahora es cuestión de ir concretando los distintos aspectos en cuanto a la acogida del Papa y la celebración de los actos», declaró ayer. «En poco tiempo querer hacer mucho no va a ser fácil», indicó.
El grueso de su agenda ya se conoce. Barrio apuntó que llegará a Compostela a 11.30 horas y abandonará Galicia tras presidir una eucaristía en la praza do Obradoiro que comenzará a las 16.30. El acto supondrá un colofón para un Año Santo que, en su opinión, ha superado las previsiones de peregrinos. «Tenía esa intuición que iba a venir mucha gente y las previsiones han quedado muy desbordadas positivamente», aseguró en una entrevista concedida a Radio Nacional.
En este sentido, agradeció la contribución de la Xunta «desde el primer momento», mostrándose «abiertos a toda colaboración». «Sabrán hasta donde pueden llegar. Sea poco o mucho quiero agradecer todo lo que pueda hacer», comentó.
La visita papal constituirá la guinda al año en un escenario emblemático, a pesar de que reducirá la afluencia que podría registrarse si se optase por celebrar la misa en el Monte do Gozo. «Habíamos previsto celebrarla en el Monte do Gozo, pero es noviembre y el día puede estar mejor o peor. Esa posibilidad por parte del Vaticano no la veían como la mejor, por eso se decidió en la Catedral o en plaza adjunta», explicó. En la plaza podrán asistir al oficio unas 10.000 personas como máximo, mientras en el otro escenario podría triplicarse esa cantidad.
«Si el Papa viene como peregrino a Santiago ningún referente mejor para la celebración que la Catedral o una plaza adjunta», añadió.
Pese a esta visita fugaz, «las posibilidades de ver al Papa en persona no van a ser pocas», porque del aeropuerto a la catedral van a ser muchos quienes lo puedan contemplar «porque vendrá en el papamovil«, atravesando varias calles del centro de la ciudad.
En su visita a Galicia, Benedicto XVI podrá contemplar el Pórtico de la Gloria sin parte del andamiaje que lo ha cubierto estos meses, si bien no podrá verlo restaurado. Barrio eludió adelantar una fecha para concluir los trabajos de recuperación de la pieza más emblemática de la catedral. «Es imprevisible porque los técnicos a veces se encuentran con realidades que no habían previsto», indicó.
«Desearía que a mediados del año que, viene con motivo del 800 aniversario de la consagración de la catedral, pudiera estar completamente restaurado», confió.
Barrio también mostró sus opiniones sobre otros asuntos, como la presunta crisis de fe existente en la sociedad actual. En su opinión, se está registrando un «proceso de descristianización, que lleva a un proceso de despersonalización realmente preocupante».
«Cuando se olvida a Dios se margina al hombre, siempre el hombre se lleva la peor parte. De manera especial, es un momento en que hay que hacer un esfuerzo de evangelización, que nos va a llevar a redescubrir nuestras raíces cristianas. Es la preocupación que debemos tener», explicó.
A pesar de ello, destacó la «gran» capacidad de convocatoria de Santiago de Compostela y su «atractivo espiritual» entre los jóvenes, en alusión a la reunión de jóvenes cristianos que este mes reunió a 12.000 personas en la ciudad durante cuatro días.
Su propio futuro fue también abordado en la entrevista. Barrio evitó cualquier polémica sobre su posible designación como cardenal, un extremo del que dijo no saber nada. «Es una de las cuestiones que no contemplo», aseveró.
En relación a la previsión del nombramiento de un obispo auxiliar para Santiago, Barrio afirmó que «cuanto antes sea mejor». «Tampoco es una cosa que dependa de mí», concluyó.
(Rd/Agencias)


