Un inédito trabajo del profesor Methol Ferré trazará los ejes de la 'tolerancia cero' de Francisco

«Lo que no es asumido, no es redimido»: San Irineo da la clave para la cumbre anti-abusos

Methol: "Si la Iglesia no asume a fondo el conjunto de los retos, pierde capacidad de comprensión"

"Lo que no es asumido, no es redimido": San Irineo da la clave para la cumbre anti-abusos
No más abusos en la Iglesia Agencias

La Iglesia solo ha respondido a medias, y por eso ha estado a la defensiva. Sin ponerse en la vanguardia efectiva de la historia

(Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano).- El moderador de la cumbre anti-pederastía que iniciará la semana próxima en el Vaticano, Federico Lombardi, reconoció en declaraciones recientes que la Iglesia está «herida en su credibilidad» por este flagelo, y viene animando por una reconversión del modo en que se hace frente a los «delitos gravísimos» de abusos por parte de miembros del clero. Una reconversión que implique la máxima de San Irineo: «Lo que no es asumido, no es redimido», y que pone la escucha a las víctimas en el centro de la forma de encarar el problema.

Es la misma postura que desde el inicio de su pontificado (con encuentros públicos y privados) viene enfatizando el papa Francisco como respuesta: escuchar a las víctimas como primer paso. No es una novedad apremiada por la cercanía de la cumbre, para la que la decisión del pontífice fue que cada uno de los presidentes y representantes de las conferencias episcopales que asistirán iniciaran su preparación en encuentros con víctimas.

Es una postura que viene sostenida en el tiempo. «Es necesario escuchar lo que siente un abusado o una abusada», dijo por ejemplo Francisco en su diálogo con la comunidad jesuita chilena, con la que se reunió el martes 16 de enero de 2018 en el Centro Hurtado de Santiago.

«Las víctimas de abusos se han convertido en verdaderos heraldos de la esperanza y ministros de la misericordia; humildemente debemos a cada uno de ellos y a sus familias nuestra gratitud por su inmenso valor en hacer resplandecer la luz de Cristo sobre el mal de los abusos sexuales de menores», planteó Bergoglio en septiembre de 2015 tras encontrarse con víctimas de abusos durante su viaje a Estados Unidos.

La forma de encarar el problema, con las víctimas en el centro, que quedará plasmada en la conferencia que se hará del 21 al 24 de febrero en Roma, da a la Iglesia la capacidad de reaccionar de manera eficaz al problema.

Alberto Methol Ferré

 

Un trabajo inédito y sin fecha del profesor uruguayo Alberto Methol Ferré, titulado «Idea rectora: Puebla» y que forma parte de la recopilación en preparación «Reflexiones sobre la Historia de la Iglesia» que prepara un grupo de expertos rioplatenses con el profesor Ramiro Podetti a la cabeza, aporta algunas líneas de manera profética para ayudar a comprender la insistencia por escuchar a las víctimas como paso clave para pensar respuestas al problema.

Escribe Methol: «En la Conferencia de Puebla se repite un luminoso pensamiento de san Irineo: ‘Lo que no es asumido, no es redimido’. Esto vale en todas las dimensiones de la vida. Esto sirve de medida, para comprender si la Iglesia ha sabido responder adecuadamente a los desafíos que la historia le ha presentado. Si no asume a fondo el conjunto de los retos, pierde capacidad de comprensión y capacidad de respuesta verdadera y dinámica. En el curso de los siglos, la Iglesia supo hacer esto muy bien, y por eso tuvo capacidad de orientar ámbitos y tramos históricos».

Luego sigue: «Esto dejó de ser así en el llamado mundo moderno. Allí la Iglesia solo ha respondido a medias, y por eso ha estado a la defensiva. Sin ponerse en la vanguardia efectiva de la historia. Hay dos grandes instancias críticas en el mundo moderno a las que la Iglesia dio solo respuestas parciales, y por eso la desbordaron. La primera es la instancia crítica de la Reforma, la segunda es la instancia crítica de la Ilustración. La primera una crisis eclesial, la segunda una crisis mundana. La Iglesia ha sido crítica, a su vez, de la Reforma y de la Ilustración. Pero se trata ahora no solo de esto, sino de asumir (la Reforma y la Ilustración) para superar. Solo así se podrá evangelizar realmente en el mundo de hoy. Este es el gran desafío de nuestro tiempo. Un desafío inmenso, que nos exige la mayor capacidad de diálogo, de audición, junto con la humildad y la firmeza de la fe en el Señor. Se nos pide una respuesta total, totalizante».

La gravedad y volumen de la denominada crisis de abusos aparece hoy como un tercer gran momento histórico de retos y desafíos para la Iglesia. Con una globalidad que la distingue de los otros dos momentos mencionados por Methol. Y con la conducción de Francisco, la semana que viene será una gran oportunidad para, esta vez sí, «ponerse a la vanguardia de la historia» y retomar esa capacidad de «orientar tramos históricos» que tuvo durante años.

Te puede interesar

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído