El entrenador del Grupo Capitol, Javier Imbroda, se estrenó en el Pisuerga con una victoria, muy trabajada, fruto de la buena defensa que realizó el equipo y de un Oscar Yebra que resurgió y que aupó a sus compañeros hasta el triunfo final por 69-60. Las cosas no parecían pintar bien para los vallisoletanos que, en las tres primeras jugadas de ataque erraron los lanzamientos o perdieron el balón, síntoma inequívoco de la tensión que vive el equipo, lo que aprovecharon los bilbaínos para hacerse con el mando del partido en estos compases iniciales.
Con ello, los siete puntos de diferencia ya se habían establecido en el minuto 3 de partido, aunque Gomis y Eley se encargaron de reducirla hasta el 8-9 que se desvanecería con un triple de Salgado, quien volvió a reconducir al Lagun Aro para lograr una ventaja de ocho puntos, gracias a la labor de equipo que no estaba llevando a cabo el Grupo Capitol.
En el segundo cuarto los de Javier Imbroda apretaron los dientes y, gracias a la labor conjunta de Gomis y San Miguel en la dirección del juego, que permitió una circulación de balón más fluida, consiguieron dar la vuelta al marcador. Recker se encargó de recuperar la ventaja en el electrónico en las dos siguientes jugadas, lo que supuso un jarro de agua fría para los vallisoletanos, que perdieron de nuevo el norte sin San Miguel ni Gomis en la pista y con algunos jugadores que si no era miedo, sí mostraron demasiado respeto al lanzar, con lo que se alcanzó el descanso con siete puntos de renta para los de Bilbao.
Aunque tras la reanudación a los vallisoletanos les costó volver a meterse en el partido, lo que propició que el Lagun Aro aumentara su ventaja hasta los nueve tantos, supieron superar sus temores y comenzaron una pequeña revolución.Vidorreta volvió a parar el partido, a la vista de que sus pupilos habían bajado los brazos y se estaban confiando en exceso, pero el Grupo Capitol no se conformó y la actuación en bloque les permitió llegar a los últimos diez minutos con un sólo punto de desventaja.
Imbroda solicitó un tiempo muerto, a falta de cinco minutos para la conclusión, al ver que sus jugadores habían perdido la consistencia y sobre todo, la valentía en los lanzamientos, pero no cambió la tónica de alternancia en el electrónico. Un triple de Santos sirvió para despertar del todo a los vallisoletanos que remataron la faena con una canasta de Yebra para lograr una renta de tres puntos (63-60), a 48 segundos del final, de cara a los cuales Vidorreta solicitó un último tiempo muerto.
Pero los de Imbroda habían cogido suficiente confianza como para continuar su línea ascendente y, al tiro libre anotado por Gomis se le añadió una antideportiva señalada a Recker que dejó constancia de la impotencia del Lagun Aro ante el arranque del rival, el cual no decaería hasta que los colegiados pitaron el final del partido, con el definitivo 69-60 en el marcador.
