(EFE).- El ciclista del Caisse d’Epargne José Joaquín Rojas se recupera de las heridas producidas por un atropello cuando se dirigía a entrenarse ayer en la localidad murciana de Alcantarilla.
El corredor cruzaba un paso de peatones cuando, según testigos, un coche le arrolló produciéndole heridas que obligaron a su traslado a un próximo centro hospitalario.
El doctor Emilio Esparza, quien atendió a Rojas, aseguró a EFE que «el corredor sufre un traumatismo craneoencefálico y una fuerte contusión costal», aunque estas heridas no obligaron a su ingreso y Rojas pudo ser trasladado a su domicilio para proseguir su recuperación.
Esparza también precisó que próximamente se le realizarán otras pruebas «para descartar lesiones óseas en la zona dorsal y vertebral», y subrayó que «José Joaquín nunca perdió el conocimiento y camina perfectamente».
El médico destacó que fue «el casco» el que salvó la vida de Rojas. «Acabó partido en dos. Si no lo llega a llevar, ahora mismo estaríamos hablando de una tragedia», aseguró el médico.
Se da la trágica coincidencia de que el ciclista ciezano, que a sus 21 años está considerado como una de las grandes promesas del ciclismo nacional y que hace apenas dos semanas ganó una etapa en la Vuelta a Murcia, perdió hace diez años a su hermano Mariano, entonces enrolado en las filas del equipo ONCE. Si bien, falleció por un accidente de tráfico.