Novak Djokovic, el destacado tenista serbio (2) logró una contundente victoria este lunes en la primera ronda del Abierto de Estados Unidos, superando al francés Alexandre Muller (84).
El campeón serbio, quien regresó a la competición en el Arthur Ashe Stadium tras su ausencia en la edición anterior debido a su negativa de vacunarse contra el coronavirus, demostró su supremacía con un marcador final de 6-0, 6-2 y 6-3 frente a Muller en un encuentro que duró una hora y treinta y cinco minutos.
Cabe recordar que Djokovic previamente había perdido en la final del torneo en el mismo escenario en 2021 ante el ruso Daniil Medvedev. En su papel como triple campeón del Abierto de EE. UU., Djokovic no tenía puntos por defender en esta edición frente a Alcaraz, quien ostentaba el liderazgo en el ranking mundial. Esta situación colocaba a Djokovic en la posición de nuevo número uno del mundo con tan solo avanzar más allá de la primera ronda.
A pesar de que su enfrentamiento comenzó en una hora algo tardía, Djokovic expresó su placer y honor de participar en el Abierto de EE. UU., especialmente emocionado por su regreso después de dos años. Reconoció la singularidad de las sesiones nocturnas en el torneo. Aunque enfrentó algunas dificultades con su servicio durante el segundo y tercer set, Djokovic se mostró satisfecho por su consistencia y alto nivel de juego de principio a fin.
En el próximo cruce, el talentoso tenista serbio se enfrentará a su compatriota Bernabé Zapata (76), quien también avanzó tras vencer al joven estadounidense Ethan Quinn (475) en un partido que se prolongó por dos horas y trece minutos. Djokovic destacó la destreza de Zapata en la tierra batida, aunque resaltó su habilidad para adaptarse a las pistas rápidas, enfatizando que no existe un rival fácil en estas instancias del torneo.

