Así, no. Sergio Roberto no se lo cree. El canterano ha pasado de ser puntal en el equipo
a un bulto en el banquillo.
Contra el Real Madrid partió desde la suplencia y no salió hasta el último suspiro.
Una realidad que el jugador del Barça no contempla, ni acepta, y que podría vivir un giro definitivo antes del cierre del mercado, el 31 de agosto.
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