El FC Barcelona es el nuevo líder de LaLiga tras vencer por la mínima (1-0) a un combativo Rayo Vallecano en un partido cargado de tensión, suspense y, cómo no, polémica arbitral. Un solitario gol de Robert Lewandowski desde el punto de penalti bastó para que los azulgranas adelantaran en la clasificación a Real Madrid y Atlético, pero la noche dejó mucho más que un simple cambio de liderato.
La previa ya venía caliente. Hansi Flick mandó un mensaje contundente a su vestuario dejando en el banquillo a Jules Koundé, quien llegó tarde a la charla técnica. Su lugar lo ocupó el joven Héctor Fort, que demostró personalidad desde el primer minuto.
👌 Asalto al liderato (1-0)
— FC Barcelona (@FCBarcelona_es) February 17, 2025
El arranque fue trepidante. Raphinha avisó con un centro medido que Lewandowski cabeceó desviado. Luego, Balde se desató por la banda para servir un balón de oro a Raphinha, pero el brasileño falló por poco. El propio Raphinha tuvo otra ocasión clarísima tras un pase magistral de Pedri, pero el portero rayista Batalla le ganó el duelo.
Y entonces, llegó la primera gran controversia. En un córner azulgrana, Iñigo Martínez fue agarrado dentro del área, y tras revisión del VAR, el árbitro Melero López decretó penalti. Protestas, indignación en el banquillo del Rayo y un Lewandowski imperturbable para transformar el 1-0.
El Rayo, herido, no se rindió. Lamine Yamal tuvo el 2-0, pero Batalla detuvo su remate. Luego, Isi Palazón lideró la embestida visitante y Nteka obligó a Szczesny a lucirse. Minutos después, De Frutos logró batir al meta azulgrana tras una gran jugada colectiva, pero el gol fue anulado por un fuera de juego posicional de Nteka que desató la furia rayista.
La segunda mitad mantuvo la emoción. Pedri fabricó otra ocasión para Lewandowski, pero el polaco no acertó. Lamine Yamal rozó el gol, pero Mumin salvó bajo palos. Mientras, el Rayo seguía al acecho y tuvo el empate en un remate de De Frutos que Szczesny blocó en el último suspiro.
Los últimos minutos fueron un áuténtico suplicio para el Barça. Dani Olmo y Raphinha pudieron sentenciar, pero Batalla se erigió como héroe visitante. Y en el descuento, De Frutos perdonó el empate en una jugada que pudo haber cambiado la historia del partido.
Con el pitido final, el Camp Nou respiró aliviado. El Barça es líder, pero la victoria llegó con mucho sufrimiento y un regusto amargo para un Rayo Vallecano que se marchó indignado. La Liga está más encendida que nunca.
