Djokovic sigue siendo noticia y no precisamente por jugar al tenis. El ‘Caso Djokovic’ que mantuvo en vilo al mundo del tenis por el lío con Australia continúa.
El serbio dijo que no hablaría hasta que se terminase el Open de Australia. Tras varios días de espera, hoy, 15 de febrero, Novak Djokovic ha hablado por fin por primera vez para explicar las causas por las que el serbio no se vacunó.
Y ha sido en el medio británico BBC donde el número 1 del mundo según el ránking de la ATP ha explicado su punto de vista sobre todo lo ocurrido con Australia, su deportación, la salud…
Vacuna contra el Covid
En dicha entrevista, Djokovic confirma que no ha recibido ninguna vacuna contra el Covid porque «como deportista de élite, siempre he tomado especial cuidado de lo que meto en mi cuerpo como suplementos, comida, incluso el agua que tomo. Y por eso, he decidido no vacunarme contra el Covid.».
«Siempre he defendido la libre decisión de vacunarse o no. No había hablado de esto antes y no había hecho público si yo me había vacunado o no porque tengo el derecho a mantener eso privado. Pero había muchas cosas que se estaban diciendo de forma equivocada, y por eso creo necesario que debo hablar acerca de esto y justificar ciertas cosas. Nunca he estado en contra de las vacunas. Defiendo que todo el mundo ponga sus mayores esfuerzos para controlar este virus y esperemos que se ponga un fin lo antes posible. Y respeto esto. Pero siempre defiendo la libertad de elección de lo que te metes en tu cuerpo».
«Sé que si no me vacuno no podré entrar en muchos de los países donde se juegan los torneos. Ese es el precio que estoy dispuesto a pagar»
Además, Nole habló sobre las consecuencias de no vacunarse en torno a disputar los grandes torneos del tenis:
«Mantengo mi mente abierta, porque a nivel colectivo debemos buscar una solución. Nadie quiere estar en esta situación. Este es un deporte global, que cada semana se juega en un país. Sé las consecuencias de mi decisión y las entiendo. Sé que mi decisión me iba a dejar fuera de Australia y estaba dispuesto a asumirlo. Sé que si no me vacuno no podré entrar en muchos de los países donde se juegan los torneos. Ese es el precio que estoy dispuesto a pagar«.
Y dicho precio es llegar a convertirse en el tenista más laureado de la historia del tenis. Djokovic, que se encuentra con 20 ‘Grand Slam’ -al igual que Federer-, está a tan sólo uno de igualar a Rafa Nadal –tras ganar de manera épica a Medvedev en la final– y, teniendo en cuenta que el de Belgrado es más joven y le respetan más las lesiones que al mallorquín, era a priori sencillo de superar.
¿Su justificación? «Porque los principios en lo que a mi cuerpo se refiere son más importantes que cualquier título o cualquier otra cosa«, fueron sus palabras.
Problemas con los medios
Djokovic también ‘dio un palo’ a los medios cuando se conoció su deportación de Australia.
«Lamentablemente, sé que leyendo los periódicos llegas a ciertas conclusiones. Sé que los australianos se han sentido frustrados por lo que han escuchado, y ellos han pasado por uno de los confinamientos más duros en todo este proceso. Solo quiero decir que yo sigo las reglas siempre. En el email que nos enviaron a todos, abrieron la posibilidad de ir a Australia con una exención médica. Yo estaba dispuesto a no ir. Amo ese país y para mí fue una decisión muy difícil porque sabía que no podía jugar el torneo, pero sabía cuáles eran las consecuencias«.
La exención médica y el visado
Djokovic admitió que «no debería haber reglas especiales para nadie» cuando fue preguntado por la exención médica. El serbio aseguró:
«Fui tratado como cualquier otro. Seguimos todas las reglas. Cumplí las reglas para la exención médica y apliqué para ello. Me aceptaron a través de dos paneles médicos».
También confirmó que su visa «fue aceptada y confirmada por la Corte Federal y el ministro». Además, añadió el porqué de su deportación:
«Lo que la gente no sabe es que no me deportaron de Australia por no estar vacunado o que rompiera alguna regla o que cometí un error en mi declaración de la visa, el motivo fue porque el ministro de inmigración usó su poder para cancelar mi visa porque creyó que yo podría crear un sentimiento antivacunas en el país o en la ciudad, con lo cual no estoy de acuerdo».
