Desde el Atlántico

Carlos Ruiz

Recuperación del Códice Calixtino (I): disparates nacionalistas

La recuperación del «Códice Calixtino» un año después de su sustracción ha suscitado diversas reacciones. Desde aquellas que aprovechan el Códice Calixtino, nada más y nada menos, que para hacer «nacionalismo gallego» con desprecio absoluto al texto del códice, hasta quienes dibujan las circunstancias de la sustracción con caracteres esperpénticos y cómicos. Pero la realidad es que el Códice es un documento esencial para la historia de España y que en la recuperación del Códice hay ciertos puntos oscuros que no parecen suficientemente aclarados. Analicemos ahora algunos disparates que se han dicho al respecto

I. DISPARATES AUTONÓMICOS SOBRE EL CÓDICE CALIXTINO
Sorprende escuchar a diversos personajes de la cultura y de la política en Galicia hablar del «Códice Calixtino».
Así nos encontramos a Ramón Villares, presidente del Consejo de la Cultura Gallega, decir que este códice es «la partida de bautismo de Galicia como nación cultural en Europa«.
Y, en la misma línea galleguista, se pronuncia el presidente regional, Alberto Núñez, que al hablar de la sustracción del códice ha dicho que se trataba de «una parte del alma de los gallegos que estaba secuestrada«.

II. EL CÓDICE CALIXTINO, UN LIBRO ESENCIAL PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA
Para desmontar estos disparates, nada mejor que leer el Códice. El texto del Códice, si algo demuestra es, precisamente, que ya desde la más remota antigüedad no cabe NINGUNA DUDA de que Galicia es una parte de España.
En estos enlaces puede el lector consultar los cinco libros de los que se compone:
Libro I. Libro de las liturgias
Libro II. Libro de los milagros
Libro III. Libro sobre la traslación del cuerpo del apóstol a Santiago
Libro IV. Libro sobre las conquistas de Carlomagno.
– y Libro V. Libro del peregrino.

Consultemos lo que se dice ahí.
En los libros I y II no hay referencias explícitas a Galicia y a España.
En el Libro III, sin embargo, nos encontramos estos textos:

Sepa vuestra fraternidad, dilectísimos rectores de toda la cristiandad, cómo fue trasladado a España, a las tierras de Galicia, el cuerpo entero del muy bienaventurado apóstol Santiago

(…)
El, pues, mientras los otros iban a diversas regiones del mundo, llevado a las costas de España por voluntad de Dios, predicando enseñó la divina
palabra a las gentes que allí vivían y la tenían por patria

Más interesantes son los pasajes del Libro IV:

De los nombres de las ciudades de España.
La ciudades y pueblos más grandes que entonces adquirió en Galicia se denominan vulgarmente así: Viseo, Lamego, Dumio, Coimbra, Lugo, Orense,
Iria, Tuy, Montadoñedo, Braga, la metropolitana; la ciudad de Santa María de Guimaräes, Coruña, Compostela, aunque todavía pequeña entonces.
En España: Alcalá, Guadalajara, Talamanca, Uceda, Olmedo, Canales,Madrid, Maqueda, Santa Olalla, Talavera, que es fructífera; Medinaceli, esto es
ciudad alta; Berlanga, Osma, Sigüenza, Segovia, que es grande; Avila, Salamanca, Sepúlveda, Toledo, Calatrava, Badajoz, Trujillo, Talavera, Guadiana, Mérida, Zamora, Palencia, Lucena Ventosa, que se llama Arcos; Estella, Calatayud, Milagro, Tudela, Zaragoza, que se llama Cesaraugusta; Pamplona, Bayona, Jaca, Huesca, la de las noventa torres; Tarazona, Barbastro, Rosas, Seo de Urgel, Elna, Girona, Barcelona, Tarragona, Lleida, Tortosa, la muy fuerte plaza de Berbegal, la plaza fuerte de Carbona, la de Oreja y la de Algayat; la ciudad de Adania, Isipalida, Escalona, la costa de Málaga, la costa de Burriana, la comarca de Cutanda; la ciudad de Ubeda, la de Baeza, Petroissa, en la que se hace una plata muy buena; Valencia, Denia, Játiva, Granada, Sevilla, Córdoba, Abla, Guadix, (…)
Almería, Almuñecar, Gibraltar, Carteya, Ceuta, que se encuentra en las regiones de España donde está el estrecho, e igualmente Algeciras y Tarifa

Adviértase que, ya desde mediados del siglo XII, se consideraba, sin género de dudas, que formaban parte de España no sólo Galicia, sino lo que hoy es Cataluña y los territorios entonces ocupados de Granada, Sevilla, Córdoba… así como Gibraltar y Ceuta.

III. CONCLUSIÓN.
El Códice Calixtino demuestra, una vez más, que los nacionalismos separatistas anti-españoles sólo tienen como fundamento la mentira o la ignorancia.

Autor

Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental Universidad de Santiago de Compostela

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Carlos Ruiz Miguel

Catedrático de Derecho Constitucional
Director del Centro de Estudios sobre el Sahara Occidental
Universidad de Santiago de Compostela

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