EL RIESGO DE EXCLUSIÓN SOCIAL EN AUGE

La gran mentira del ‘escudo social’ de Sánchez: España, a la cabeza en pobreza infantil en Europa

El régimen sanchista arrastra tasas que superan el 29 % entre los más pequeños y reflejan una creciente distancia respecto a la media comunitaria

La gran mentira del 'escudo social' de Sánchez: España, a la cabeza en pobreza infantil en Europa
Pobreza infantil en España. PD

Otra fake news.

Y mientras ellos roban a manos llenas.

La percepción de España como un país en constante crecimiento económico contrasta dolorosamente con la dura realidad que enfrentan millones de familias.

Mientras el Gobierno de Pedro Sánchez se jacta de un “escudo social” destinado a proteger a los más necesitados, las estadísticas oficiales revelan que España ocupa el primer lugar en Europa en pobreza infantil y continúa figurando entre los países con mayores índices de riesgo de exclusión social.

En 2024, el 25,8 % de la población española se hallaba en riesgo de pobreza o exclusión social. Esto se traduce en más de 12 millones de personas, una cifra que supera notablemente la media europea del 21 %, colocando al país como el cuarto con mayor tasa dentro de la UE, solo superado por Bulgaria, Rumanía y Grecia.

A pesar de las cifras positivas que muestra la economía española, la desigualdad y la pobreza parecen haber resistido ante las medidas de protección social implementadas por el Ejecutivo.

La infancia, la gran víctima

El contraste se torna más dramático al observar la situación de los menores. España presenta la tasa más elevada de pobreza infantil en toda la Unión Europea: un 29,2 % de los menores viven en hogares cuyos ingresos están por debajo del umbral de pobreza.

Este porcentaje es casi diez puntos superior a la media comunitaria (19,3 %) y triplica las cifras de países como Dinamarca (10,1 %), Eslovenia (10,7 %) o Finlandia (11,6 %).

La realidad va más allá de las cifras: la pobreza infantil en España está ligada a una marcada brecha generacional y territorial. El riesgo de pobreza o exclusión social afecta al 34,6 % de los menores de 18 años, frente al 24,2 % que representa la media europea. Más de 2,7 millones de niños y adolescentes enfrentan carencias materiales, educativas y habitacionales, siendo especialmente vulnerables aquellos que provienen de hogares monoparentales o familias numerosas, donde el riesgo supera el 50 %.

Factores que intensifican la pobreza infantil

  • Prestaciones sociales inadecuadas: Las ayudas familiares resultan menos efectivas comparadas con otros países europeos. El sistema fiscal y las transferencias apenas logran reducir la pobreza infantil entre 1 y 2 puntos porcentuales; en cambio, en Francia, Alemania o Suecia, el impacto oscila entre 4 y 8 puntos.
  • Empleo inestable y salarios bajos: Aunque ha aumentado el empleo, esto no se ha traducido en una mejora para las condiciones vitales de los menores. La precariedad laboral y los contratos temporales afectan especialmente a quienes tienen hijos.
  • Falta de vivienda accesible: La dificultad para acceder a una vivienda digna es un factor determinante en el aumento de la pobreza infantil.
  • Desigualdad geográfica: El sur de España concentra niveles elevados de exclusión social, agravados por una menor inversión pública y altas tasas desempleo.

Exclusión severa: los menores en el centro del problema

Un tercio del total de excluidos severamente en España son menores. Su tasa de pobreza alcanza el 29 %, cifra que supera el 34 % si se incluyen indicadores adicionales como privación material o baja intensidad laboral en el hogar. Los adolescentes entre 13 y 17 años son quienes más sufren esta situación, con una tasa del 35,8 %.

Tabla comparativa: Pobreza infantil en la UE (2024)

PaísTasa pobreza infantil (%)
España29,2
Bulgaria28,2
Rumanía26,2
Grecia27,9
Dinamarca10,1
Eslovenia10,7
Finlandia11,6
Media UE19,3

¿Por qué no ha funcionado el ‘escudo social’?

La persistente y creciente pobreza infantil en España pone al descubierto las limitaciones inherentes a las políticas actuales. A pesar del aumento en ayudas sociales, tanto su estructura como su cuantía siguen siendo insuficientes e insuficientemente universales. El sistema español no logra romper ese ciclo vicioso que perpetúa la pobreza; algo que sí sucede en otros países europeos con modelos más sólidos.

El incremento constante de precios e inflación han anulado cualquier efecto positivo derivado del aumento nominal en los ingresos familiares. Las familias más desfavorecidas han visto cómo el aumento del coste vital consume casi todos sus recursos disponibles; así se intensifica una pobreza cada vez más amplia y severa.

Un desafío urgente: romper con el ciclo de pobreza

Los expertos coinciden en que para revertir esta alarmante tendencia es imprescindible que España:

  • Refuerce las políticas dirigidas a apoyar a la infancia mediante transferencias directas y universales.
  • Mejore tanto la calidad como estabilidad del empleo.
  • Asegure acceso a viviendas dignas y asequibles.
  • Invierta decididamente en educación y salud mental para cerrar esa brecha generacional.

La pobreza infantil no es simplemente un asunto relacionado con ingresos; es un desafío estructural que afecta tanto al presente como al futuro societal. Si realmente quiere dejar atrás este triste liderazgo europeo, España necesita comprometerse con un verdadero escudo social capaz de incluir a sus jóvenes.

La coyuntura actual demanda acciones inmediatas y efectivas para garantizar que el crecimiento económico se traduzca finalmente en bienestar para todos los niños y niñas del país.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Manuel Trujillo

Periodista apasionado por todo lo que le rodea es, informativamente, un todoterreno

Lo más leído