¡Acojonante!
Cuando Álvaro Fernández Heredia tomó las riendas de Renfe en enero de 2025, pocos anticipaban que este hombre al mando del principal operador ferroviario español había dedicado su tesis doctoral a investigar el comportamiento de los ciclistas urbanos.
Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos por formación, Fernández Heredia ha centrado su carrera profesional en el transporte urbano, con un marcado interés por la bicicleta, un enfoque que dista bastante del mundo de los trenes de alta velocidad.
Su tesis doctoral, titulada El Potencial de las Variables Latentes en Modelos Explicativos del Uso de la Bicicleta, dejaba claro su empeño por aumentar los niveles de movilidad ciclista en las ciudades españolas y promover la cultura sobre dos ruedas. En su trabajo académico, Fernández Heredia manifestaba su «deseo de incrementar los niveles de movilidad ciclista en nuestras ciudades» y su dedicación a fomentar esta alternativa. Lejos de ser un ferroviario tradicional, su trayectoria ha estado marcada por proyectos relacionados con la movilidad urbana e interurbana, siempre poniendo énfasis en soluciones innovadoras al transporte convencional.
Desde el primer instante, el nombramiento de Fernández Heredia como presidente de Renfe generó controversia. Su entrada a la empresa pública se produjo gracias a Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, con quien compartió experiencia en el Ayuntamiento de Valladolid.
Antes de asumir la presidencia del operador ferroviario, Fernández Heredia ocupó el cargo de gerente en Auvasa, la empresa municipal encargada del transporte urbano en Valladolid. Puente defendió su elección al presentarlo como «el mayor experto en gestión de viajeros del país» y «un gestor excepcional», aunque lo cierto es que su experiencia en ferrocarril era prácticamente inexistente.
Su andadura profesional dentro del ámbito del transporte urbano comenzó en 2015 cuando fue designado gerente de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid bajo la alcaldía de Manuela Carmena.
En ese puesto, uno de sus proyectos más destacados fue el impulso del servicio BiciMAD, una iniciativa que se convirtió en símbolo del enfoque progresista madrileño hacia la movilidad sostenible. Sin embargo, fue destituido con la llegada al poder de José Luis Martínez-Almeida en 2019. No obstante, ese mismo año se unió al equipo del alcalde vallisoletano Óscar Puente como gestor del transporte público local. La relación entre ambos políticos se remonta a sus años universitarios y eso ha facilitado que Puente lo haya ido colocando sucesivamente en distintos cargos públicos.
En 2023, Fernández Heredia figuró entre las listas de Más Madrid para las elecciones municipales y logró convertirse en concejal, reforzando así su imagen como político progresista vinculado a la izquierda madrileña. Sin embargo, dejó su escaño en marzo de 2024 para asumir el cargo de secretario general de Movilidad Sostenible bajo el ministerio dirigido por Puente. Apenas diez meses después, recibió la confianza del ministro para liderar Renfe, una decisión que sorprendió a muchos y que algunos consideran injustificada.
El currículum oficial presentado por el Ministerio de Transportes resalta que es doctor en Infraestructuras del Transporte por la Universidad Politécnica de Madrid. Además, ha sido director tanto del Máster Universitario en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos como del Máster en Gestión de Infraestructuras y Sistemas Ferroviarios en la Universidad Europea; también ha impartido clases en el Departamento de Ingeniería Civil. Sin embargo, sus publicaciones se centran mayormente en «la planificación de la movilidad ciclista», dejando claro dónde radican sus verdaderos intereses académicos y profesionales.
Frente a las críticas sobre su falta de experiencia ferroviaria, Fernández Heredia se defendió durante una entrevista con Trenvista: «Yo empecé en el mundo del ferrocarril; aunque algunos no me consideren ferroviario porque no llevo 50 años aquí. Lo curioso es que cuando un presidente tiene toda su experiencia en transporte se le critica; mientras que otros presidentes con trayectorias muy diferentes nunca enfrentaron esas dudas». Sin embargo, esta respuesta no logró disipar las inquietudes sobre su capacidad para desempeñar este alto cargo.
Lo evidente es que Fernández Heredia no llegó solo a Renfe. Desde su nombramiento como presidente ha colocado a varias personas cercanas a él en altos puestos directivos dentro de la empresa pública. En octubre de 2024, su amigo José Alfonso Gálvez fue designado director general de Negocios y Operaciones —el número dos— tras ganar un concurso cuyas exigencias parecían adaptarse sorprendentemente bien a su perfil. Gálvez había sido gerente de Auvasa tras suceder a Heredia en 2023 y contaba con un máster en Urbanismo y otro más enfocado a Planificación, Economía y Operación del Transporte Urbano y Metropolitano.
En mayo de 2025, otra amiga cercana a él, Marta Serrano, asumió el cargo como directora técnica responsable del Área Técnica, Seguridad y Experiencia. Aunque se había convocado un concurso para cubrir esa plaza al principio del año sin seleccionar candidatos adecuados —quedando desierta— unos meses después Serrano logró hacerse con ella. Ella es ingeniera civil y posee un diploma sobre Gestión del Transporte Público otorgado por la Unión Internacional de Transporte Público; además tiene experiencia acumulada tanto en empresas madrileñas como valencianas dedicadas al transporte público.
Antes incluso del ascenso al mando por parte Heredia, otro amigo suyo—Adrián Fernández—se incorporó a Renfe como director encargado de Sostenibilidad y Eficiencia Energética poco tiempo después ser destituido como director gerente fundacional ferroviaria. La red “vallisoletana” se completó con el nombramiento posterior también cercano —Ismael Bosch Blanco—como consejero encargado específicamente para gestionar todo lo relacionado con Viajeros dentro Renfe desde agosto 2025; Bosch había sido jefe gabinete durante tiempo Óscar Puente cuando este era alcalde Valladolid así responsable redes sociales ayuntamiento.
En apenas siete meses dirigiendo esta compañía pública se ha destinado más 2,5 millones euros contratación nuevos directores según datos internos empresa misma; estos nombramientos han sido realizados mediante concursos específicos donde requisitos ajustaban sorprendentemente perfiles candidatos seleccionados.
El ascenso vertiginoso hacia presidencia coincide además una trágica etapa reciente: accidente Adamuz ocurrido enero 2026 dejó decenas fallecidos heridos graves poniendo duramente prueba gestión nuevo presidente; ante esto Fernández rápidamente calificó siniestro “circunstancias extrañas” sugiriendo posible causa podría estar relacionada “alguna cuestión material móvil o bien infraestructura”, aunque investigación finalmente centró atención rotura más treinta centímetros carril derecho vía afectada.
