Celebre este año San Valentín con flores de auténtico queso suizo

Unas flores que se comen, sí. Y es que el mes de los enamorados por excelencia se llenará este febrero de ramos de Tête de Moine AOP. Sabemos que existe una tradición muy celebrada en el mundo alrededor del 14 de febrero y es que las parejas se demuestren su amor a través de regalos. Uno de los detalles más popularizado de esta costumbre y, especialmente en Europa, es regalar flores. Pues con la intención de buiscar la originalidad y la diferenciación, desde Quesos de Suiza, nos proponen ,de cara a este próximo San Valentín, celebrar el día de los enamorados con un ramo de Tête de Moine AOP, el famoso queso suizo que se corta en forma de flor para intensificar su sabor.

El queso suizo Tête de Moine AOP es originario de la zona del cantón de Jura y su particular corte lo ha llevado a convertirse en uno de los quesos de moda actualmente. Se elabora de manera artesanal en sólo nueve queserías de Suiza, con leche cruda de vacas alimentadas esencialmente de pastos naturales de la región que la denominación de origen protegida indica. Para preservar la calidad en los quesos, la leche que reciben los maestros queseros se procesa siempre en menos de 24 horas. Asimismo, se siguen unos rigurosos controles que consiguen ofrecer un producto apto para todos los públicos, pues pueden consumirlo intolerantes al gluten y a la lactosa.

Para conseguir unas auténticas flores de Tête de Moine AOP, es necesaria una girolle®, un utensilio dotado de una base de madera y una cuchilla que se inventó en 1981 y revolucionó el sector quesero suizo, pues a partir de entonces sería mucho más fácil disfrutar de este aperitivo.

Por todo ello, en este mes de febrero, Quesos de Suiza nos propone ser diferente regalando un exquisito ramo de flores de auténtico y sabroso queso suizo Tête de Moine AOP para celebrar el día de los enamorados, que garantiza un sabor único y naturalidad en un solo bocado.

Los Quesos de Suiza son famosos en todo el mundo gracias al cuidado y a las características artesanales con las que se elaboran. El pastoreo de las vacas es obligatorio en Suiza, país donde está totalmente prohibido el uso de hormonas y antibióticos en la crianza de ganado y donde ningún queso puede fabricarse con aditivos químicos. Para elaborar un queso suizo se utiliza casi el doble de leche que para fabricar un queso de producción industrial. Las queserías reciben dos veces al día la leche recién ordeñada para garantizar la elaboración de un producto fresco y sano. El uso de leche cruda, no pasteurizada, posibilita un sabor más intenso y potencia los aromas derivados del pasto y forrajes.

La rigurosa normativa, sometida a un estricto control por parte de la Oficina Federal de Agricultura de Suiza, garantiza la elaboración tradicional del producto desde el origen de la cadena hasta el final, momento en el que un tasador certifica que el queso tiene la suficiente calidad para llevar el sello de su región quesera. De esta manera, la denominación de origen suiza es garantía de un producto absolutamente natural.

Autor

Juan Luis Recio

Blogger gastronómico y de tendencias, crítico de vinos (XL Semanal), letrista, sociólogo, mensista, poeta

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