¿Eres de los que piensa que agosto es mucho más que playa y chiringuito? ¿Te gusta alejarte del turismo de masas? ¿Buscas un valor añadido a tu desconexión? ¿Te gusta aprovechar tu ocio para conocer sitios en los que se combine arte, literatura, paisajismo, vino y literatura? O, ¿simplemente no puedes cogerte unas largas vacaciones en agosto, pero quieres hacer una escapada?
Pues en cualquiera de estos casos u otros similares, hay muchas opciones, claro, y en concreto hoy comentamos que Solar de Samaniego propone un plan que sile gusta viajar y elvino igual le parece atractivo. Y es que la bodega cooperativa Solar de Samaniego ofrece al visitante un recorrido entre viñas y palabras, entre barricas y fábulas, una experiencia para « Beber Entre Líneas» en la que vino y literatura conviven y se fusionan.
Estas bodegas, que datan de 1968, han recuperado y reinterpretado su arquitectura industrial para convertirse en un espacio para la cultura y en un escenario donde artistas de todas las disciplinas dan rienda suelta a su creatividad. Y en este contexto, la visita permite descubrir el proceso de elaboración del vino, conocer la historia de Solar de Samaniego y experimentar el espíritu literario que ha transformado cada rincón de la bodega. El recorrido transcurre por los espacios enoliterarios diseñados por el interiorista Lázaro Rosa Violán, la sala de cata y lectura, la biblioteca escondida entre botelleros o la monumental intervención artística realizada por el muralista australiano Guido van Helten en los antiguos depósitos.
La actividad literaria y cultural en Bodegas Solar de Samaniego es constante por lo que si esta ocasión no puede ir,consulte su sección de Noticias más adelante…
