Tras dos semanas de gimnasia intensiva, sesiones de yoga y dieta estricta, he adelgazado…¡tan sólo 700 gramos! Concretamente he pasado de 98’900 a 98,200. Inicialmente una decepción (yo tengo las sensación de haber perdido tres kilos; y el cinturón del pantalón no engaña).
Pero me dice mi dietista, el doctor Y., que voy muy bien encaminado. Que he perdido volumen y que en las próximas semanas vendrá la pérdida de peso. Me dice incluso que he ganado en parte peso al reforzar mis abdominales, una prioridad para mi higiene postural.
Todo un consuelo. El próximo 30 de julio, nueva cita con la báscula. Veremos.