No hay duda: padezco baja presión.
Lo noto este mes de julio, harto caluroso. Y de ello se deriva un bajón en mi rendimiento. Un despertar dífícil. Poco entusiasmo por vivir.
Lo estoy intentando todo: máxima atención a mi forma física, incremento de mis cafés matinales, buena hidratación…
(Ahora me falta incorporar ejercicios respiratorios de pranayama; estoy seguro de que pueden minorar mis desvelos de individiduo de-bajas-presiones).