
¿Es sensato comprarse un piso de 10 millones de euros, cuando se tiene un sueldo de 22.249 euros, si es presidente de la República francesa, y en el mismo edificio tiene un piso un antiguo amigo íntimo de una tercera esposa, cuyo patrimonio se evalúa oficiosamente en 18 millones de euros…?
Ecribe Juan Pedro Quiñonero en ABC que esas pueden ser las dudas íntimas de Nicolas Sarkozy, a la luz de su visita, acompañado de Carla Bruni, al piso de Yves Saint Laurent, a la venta, desde hace días.
Carla Bruni es amiga, desde hace años, de Pierre Bergé, amante, hombre de negocios y heredero de Saint Laurent. El piso en el que la pareja Saint Laurent-Bergé vivió su historia de amor, durante treinta y tantos años, está a la venta, evaluado oficiosamente en unos 10 millones de euros.
Se trata de un precio relativamente modesto, para un piso de 700 metros cuadrados, en la rue de Babilone. En el mismo barrio, los pisos mucho más modestos, de 100 a 200 metros cuadrados, se venden a 25.000 o 30.000 euros el metro cuadrado. Si esas fueses las cifras reales de la posible venta del piso de Saint Laurent, se trataría de una ganga relativa. 10 millones de euros es el precio de un 100 o 150 metros cuadrados en Monte Carlo.
Parece probado que la pareja Sarkozy-Bruni ha visitado el piso de la pareja Saint Laurent-Bergé. A partir de esa visita, la prensa rosa ketchup ha tirado las campanas inmobiliarias al vuelo, dando por descontado que el presidente y su esposa se disponen a comprar.
Queda en suspenso un detalle psicológico difícil de calibrar. En el mismo edificio también tiene una residencia de paso Mick Jagger, a quien se ha presentado algo así como una «amistad íntima» con Carla Bruni.
Con su matrimonio, el presidente Sarkozy y su esposa dieron por zanjado el turbulento pasado sentimental de ambos. La pareja presidencial vive entre el Elíseo, residencia oficial, y uno de los grandes apartamentos de Carla en París, donde los precios de los pisos de gran lujo no han bajado en absoluto.
Los inversores continúan considerando que el ladrillo es una excelente inversión en los barrios residenciales parisinos. Dicho esto, ¿es sensato que un presidente de la República francesa instale su residencia privada en el mismo edificio donde también vive un antiguo amigo íntimo de su esposa…?
