Los dueños de Bozart aseguran que no les importa contratarla como consultora: "Estamos felices de poder ayudarla"
Patrizia Reggiani, condenada a 26 años de prisión por el asesinato de su marido, el poderoso empresario de la moda Maurizio Gucci, ha dejado la cárcel de San Vittore, donde se encontraba encarcelada desde 1997. Ahora está en libertad, tras la petición de su abogado de que se conceda su tutela a los servicios sociales. Reggiani ha solicitado trabajar en Bozart, una marca de moda de Milán famosa por sus bolsos y carteras de lujo.
HABÍA RENUNCIADO A SU LIBERTAD
La viuda de Gucci, que fue arrestada el 31 de enero de 1997, había renunciado a su libertad provisional en 2011 porque «nunca había trabajado y no quería empezar a hacerlo», como declaró su abogado, Danilo Buongiorno. Ahora, con 64 años, habría cambiado de idea.
El asesinato de Maurizio Gucci, hijo del fundador de la marca, mantuvo en vilo a Italia durante meses por el misterio que lo rodeó. Finalmente todo se destapó: el asesino a sueldo, contratado por Reggiani, resultó ser un delincuente de poca monta llamado Benedetto Ceraulo, que además fue bastante torpe porque tuvo que hacer tres intentos hasta que acertó a disparar a su víctima en la nuca.
MUCHOS TITULARES
Durante sus 18 años en prisión, Reggiani protagonizó muchos titulares. Además de su rechazo a la libertad para no tener que trabajar, la condenada aseguró que estaba mejor en la cárcel, donde podía cuidar de sus plantas y de su hurón (tuvo dos, porque las otras presas mataron al primero). Además, declaró que lo que más echaba de menos en prisión era su maquillaje.
Ahora, la viuda y verduga de Gucci comenzará a trabajar en un ‘showroom’ de la firma Bozart en Milán. «Creo que podría ser nuestra consultora de estilo», anunció Alessandra Brunero, quien junto a su marido, Maurizio Manca, dirige Bozart. Los dueños del negocio han asegurado que no les importara contratarla como consultora. «Estamos felices de poder ayudarla», han afirmado a la agencia ANSA.


