El mundo de la creación de contenido y el activismo animal se ha visto sacudido en las últimas horas por un escándalo sin precedentes protagonizado por Frank Cuesta.
El conocido presentador de Frank de la Jungla ha generado una tormenta mediática tras publicar un vídeo en el que afirmaba que toda su vida pública era una mentira, para horas después retractarse y denunciar estar siendo víctima de extorsión y amenazas.
En un primer comunicado que conmocionó a sus seguidores, Cuesta aseguraba que «no tengo cáncer, no soy veterinario ni herpetólogo» y que «nunca he rescatado animales», describiendo su santuario como «más una granja de animales».
Estas declaraciones, que contradecían completamente la imagen pública que había construido durante años, dejaron atónitos a millones de seguidores que habían confiado en su labor como defensor de la fauna salvaje.
Sin embargo, apenas unas horas después, el naturalista dio un giro radical a su discurso en un directo desde su canal de YouTube. «Yo he intentado solucionar este problema cuatro veces y hoy fue la última. Ahora me arriesgo a que saquen todo y a quedar como un soez y un guarro, pero ya me da igual. Hoy he puesto un vídeo de un guion que se me mandó y, que esta mañana, han corroborado que eso se me había mandado y si yo hacía ese vídeo se paraba todo este acoso», explicaba visiblemente alterado.
La defensa de su hijo y las acusaciones de extorsión
En medio de esta crisis, Zape, el hijo mayor de Frank Cuesta, ha salido en defensa de su padre con unas declaraciones que arrojan luz sobre la verdadera naturaleza de la situación. «Llevamos dos meses bajo acoso», denunciaba el joven en redes sociales, añadiendo: «Me da muchísima pena tener que ver a mi padre forzado a leer de un guion diciendo que nunca tuvo cáncer cuando yo mismo he visto a su pelo caer a cachos durante sus tratamientos».
Estas palabras confirman la versión de Cuesta, quien en su segundo comunicado explicaba: «Por qué tengo que enseñar papeles, informes, no me avergüenzo. Mañana esta enfermedad me hace tic y no duro un p… año. Estoy en un estado de nervios desde hace un mes, que lo que quieren es quitarme de en medio». El presentador ha dejado claro que sí padece cáncer, contradiciendo lo que había afirmado en el primer vídeo, que según él fue grabado bajo presión.
Un conflicto que viene de lejos
La actual crisis parece tener su origen en el conflicto con Chi (cuyo nombre real es Luciano), un antiguo colaborador del Santuario Libertad con quien Cuesta mantenía una estrecha relación que se rompió tras desacuerdos internos. Según ha trascendido, Chi habría sido responsable de filtrar una serie de audios comprometedores en los que supuestamente se escucha a Cuesta hablando sobre maltrato animal.
«Comenzó en agosto de 2024, cuando se estuvo contactando con periodistas y se ofrecieron audios comprometedores», explicaba Cuesta en su directo, dejando entrever que desde entonces ha estado sufriendo presiones. Aunque el naturalista ha reconocido la autenticidad de algunos audios, asegura que están sacados de contexto y que «nunca llevó a cabo tales acciones».
Problemas legales en Tailandia
Este escándalo se suma a los problemas judiciales que Cuesta ya enfrentaba en Tailandia, tanto relacionados con su exmujer Yuyee como con su santuario. En febrero de 2025, fue detenido por posesión ilegal de especies protegidas, un hecho que ya había dañado considerablemente su imagen pública.
La situación se complicó aún más cuando, a principios de mayo, emitió un comunicado urgente denunciando ser «víctima de presiones, amenazas, chantajes, difamaciones y denuncias por parte de varias personas». En ese momento, Cuesta ya advertía que permanecería en silencio hasta que se resolvieran sus problemas judiciales.
El caso de las donaciones de TheGrefg
Otro aspecto que ha generado dudas tras estas polémicas declaraciones es el destino de las donaciones recibidas, especialmente los 100.000 euros (50.000 donados por seguidores y 50.000 de su propio bolsillo) que el streamer TheGrefg recaudó para ayudar a Cuesta con los problemas legales relacionados con su exmujer y el santuario.
Según había explicado Cuesta, Yuyee le estaba reclamando una elevada suma de dinero a cambio de poner los terrenos del santuario a nombre de sus hijos. Sin embargo, tras las recientes confesiones, muchos se preguntan si ese dinero se utilizó realmente para el propósito declarado o si se trató de otra supuesta mentira.
Curiosidades y datos sorprendentes del caso
Esta crisis ha revelado aspectos desconocidos de la vida de Frank Cuesta que han sorprendido a sus seguidores. Por ejemplo, aunque siempre se le ha presentado como veterinario y herpetólogo, él mismo reconoció en su polémico primer vídeo: «Tengo conocimientos que no son básicos de animales, pero tampoco son conocimientos profesionales».
Otro dato llamativo es que Cuesta afirma padecer mielodisplasia, una enfermedad que afecta la producción de células sanguíneas, y no cáncer como se había creído durante años. Esta condición, aunque grave, tiene características diferentes al cáncer que se le había atribuido.
Además, resulta sorprendente que el conflicto con Chi comenzara específicamente en agosto de 2024, lo que significa que Cuesta ha estado lidiando con estas presiones durante casi nueve meses antes de que la situación estallara públicamente.
La familia de Cuesta incluye a sus cuatro hijos: Zape, Zorro, Zen y Pepsi, quienes según él también están sufriendo el acoso y las presiones derivadas de esta situación. Este aspecto familiar del conflicto añade una dimensión más personal y dolorosa al caso.
En los próximos días se espera que la situación siga desarrollándose, mientras Cuesta ha anunciado que eliminará el primer vídeo de disculpas que publicó, calificándolo como parte de una estrategia para detener el acoso: «El vídeo que he hecho son disculpas, ese vídeo no tiene nada que ver con Chi, que quede muy claro. Lo voy a borrar». Mientras tanto, sus seguidores y la opinión pública permanecen expectantes ante lo que parece ser uno de los mayores escándalos mediáticos del año en el mundo de la creación de contenido.
