TRIBUNALES

¿Por qué se ha condenado a ‘La Manada’, concretamente, a 15 años de cárcel?  

¿Por qué se ha condenado a 'La Manada', concretamente, a 15 años de cárcel?  

A menudo el cálculo de las penas es bastante sencillo, y basta con ver qué dice el artículo que castiga el delito concreto.

Todas las penas de prisión vienen determinadas en la ley como una horquilla (1 a 3 años / 2 a 5 años / 10 a 15 años…), de modo que el Juez o Tribunal pueda elegir si pone más o menos en función de las circunstancias del caso.

Este proceso de “individualización de la pena” vela por la proporcionalidad, y permite, por ejemplo, que se pueda penar menos a quien empuja a alguien causándole una pequeña herida que ha sido curada con dos puntos de sutura que al que pega una paliza a otro rompiéndole varios huesos, aunque en ambos casos hablaríamos de un delito de lesiones.

La dificultad en la determinación de la pena llega cuando hay atenuantes, agravantes o lo que se llaman subtipos atenuados o agravados, siendo estos últimos circunstancias concretas que, de darse en un delito concreto, hacen bajar o subir la pena.

Veamos el caso concreto de ‘La Manada’:

El Tribunal ha condenado a los acusados por los delitos de los artículos 178, 179 y 180.1, 1º y 2º del Código Penal. Ello no significa que les haya condenado a cuatro delitos, sino que unos son el desarrollo o concreción de otros, teniendo que ir saltando de uno a otro hasta encontrar el más específico.

El primero de los artículos castiga, de forma general, a los que atenten contra la libertad sexual de una persona, y que para ello se haya utilizado violencia o intimidación. En cuanto al primer extremo ha habido poca duda a lo largo del juicio; siendo esa violencia o intimidación lo que ha centrado gran parte de la prueba. Dice el precepto:

Artículo 178

El que atentare contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación, será castigado como responsable de agresión sexual con la pena de prisión de uno a cinco años.

Desde ese punto de partida, el Tribunal Supremo ha acudido al siguiente artículo, que especifica el modo en el que puede tener lugar ese atentado contra la libertad sexual, imponiendo una pena más grave.

Cuando existe lo que viene a ser penetración (en sentido amplio), la pena sube hasta la horquilla entre 6 y 12 años de cárcel, como se puede ver en el precepto:

Artículo 179

Cuando la agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, el responsable será castigado como reo de violación con la pena de prisión de seis a 12 años.

El camino para la determinación llega entonces a sus últimos pasos, acudiéndose al siguiente artículo que prevé los denominados “subtipos agravados” de los anteriores delitos.

Aquí establece la ley una serie de circunstancias que, de darse en la comisión del anterior delito, supondrán que la pena se eleve considerablemente, situándose en la horquilla entre los 12 y los 15 años de cárcel.

En el caso de ‘La Manada‘ no solo ha considerado el Tribunal Supremo que se da una de estas circunstancias, sino que ha valorado dos (lo que le permite justificar una individualización de la pena en la parte alta de la horquilla).

Esas circunstancias son: que la violencia o intimidación utilizada por los responsables haya sido particularmente degradante o vejatoria, y que en la violación haya participado dos o más personas. Dice el artículo:

Artículo 180

1. Las anteriores conductas serán castigadas con las penas de prisión de cinco a diez años para las agresiones del artículo 178, y de doce a quince años para las del artículo 179, cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

1.ª Cuando la violencia o intimidación ejercidas revistan un carácter particularmente degradante o vejatorio.

2.ª Cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas. (…)

Una vez que el Tribunal Supremo ha establecido que se dan todas las circunstancias anteriores concretamente previstas en la ley, es cuando le toca valorar cualesquiera otras para decidir la pena concreta, pero moviéndose solo dentro de esos 12 a 15 años.

Atendiendo al recorrido que los Tribunales hacen para concretar la pena podemos observar que no es un número arbitrario, sino que están limitados por el estrecho margen de decisión que les marca la ley.

Otra cuestión es su libertad valorativa para analizar la prueba, apreciar que se dan o no cada una de las situaciones y circunstancias a las que se refieren los distintos artículos y decidir cuál es el que mejor se ajusta a los hechos, que de todos modos tendrán que fundamentar en la Sentencia para acreditar que es razonable y justa.

Autor

Álvaro Rojo Quintana

Álvaro Rojo Quintana es abogado penalista, letrado del turno de oficio y CEO de Red Bunker (firma especializada en compliance, ciberseguridad y protección de datos).

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Experto
Álvaro Rojo QuintanaLegal

Álvaro Rojo Quintana es licenciado en derecho y diplomado en estudios empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas, postgraduado en Compliance por la Universidad Carlos III y la Universidad Pompeu Fabra y certificado en Compliance por la Asociación Española de Compliance.

Álvaro Rojo es abogado penalista, letrado del turno de oficio y CEO de Red Bunker (firma especializada en compliance, ciberseguridad y protección de datos).

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