El burlador del Tenorio y convidado en la Tierra o La nueva venganza de don Mendo

Una muestra del Acto Tercero y último de «El burlador del Tenorio y convidado en la Tierra o La nueva venganza de don Mendo», Editorial Aache. Julio de 2019. Tragicomedia en tres actos de Juan Pablo Mañueco.

 

Autor: Juan Pablo Mañueco

 

ACTO TERCERO

 

MAGIA, ESPERANZA, ASOMBRO,

PRAGMATISMO, FUTURO

 

(Hemiciclo del Congreso de los Diputados de un país que, por poner un ejemplo, puede ser el de España, sin que eso quiera decir que se trate de señalar, sino sólo ocurre que pilla más a mano, que otros de Europa o del orbe.

Salón de plenos o hemiciclo del Congreso de los Diputados de España, pues. Decoración pictórica, escultórica, y arquitectónica alegórica propia del mismo.

La bóveda profusamente ornamentada, que incluye una pintura central de la reina Isabel II, rodeada de figuras de la Historia de España, entre ellas Miguel de Cervantes, El Cid, Cristóbal Colón.

Más abajo, el hemiciclo con todos sus escaños vacíos, las columnas y balconadas de los laterales y del fondo.

En el frontal, observan y vigilan lo que ocurre en la sala, las estatuas de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla en sus respectivas grandes hornacinas.

También en la cabecera se encuentran dos lienzos de grandes dimensiones, “María de Molina presenta a su hijo Fernando IV a las Cortes de Valladolid” y “El juramento de los Diputados de la Constitución de Cádiz de 1812”

Un gran tapiz con el escudo nacional en el centro de la cabecera, bajo el que se sitúan los asientos de la Presidencia del Congreso y miembros de la Mesa del Congreso, y la Tribuna de oradores.

Encima de las puertas de entrada hay cartelas con los nombres de héroes históricos: Juan de Padilla, Juan Bravo, Francisco Maldonado, Daoíz, Velarde y otros héroes militares.

Tanto los escaños del hemiciclo como la mesa presidencial se encuentran vacíos.)

 

 

Escena I Tercer Acto

 

Intervienen en la acción… DON MENDO, que ha retornado de su fuga, y que actúa ahora como presidente del Congreso, por los motivos que luego se sabrán, unas VOCES PAVOROSAS que habitan en el recinto, por razones que también pronto han de saberse, ISABEL DE CASTILLA, EL ESCUDO DE ESPAÑA, FERNANDO DE ARAGÓN, y los espíritus convidados de DON JUAN TENORIO, DOÑA INÉS, LA CELESTINA, FUENTEOVEJUNA y FUENTESEÑORIAL, ESQUELETOS Y ESQUELETAS, ÁNGELES ASEXUADOS DIVERSOS, UNA FIGURA DIFUSAMENTE ESPECTRAL y DAOÍZ y VELARDE,  es decir, los leones de la entrada del Congreso

(Al iniciarse el acto, por un sistema de megafonía está sonando una canción popular tradicional castellana, que expone lo siguiente como quien no quiere la cosa…

Apenas comenzada la canción hace su entrada en escena don Mendo, para llevar a cabo lo que pronto se dirá):

 

SISTEMA DE MEGAFONÍA:

YA SE ESTÁ PONIENDO EL SOL

 

No madrugaría tanto,

si el sol fuera jornalero

no madrugaría tanto,

y andaría más ligero.

 

Ya se está poniendo el sol,

ya hacen sombra los terrones.

Y el bolsillo de los amos

está dando tiritones.

 

Ya se está poniendo el sol,

ya se debiera haber puesto,

para el jornal que ganamos

no es menester tanto tiempo.

 

De segar de los secanos,

ya vienen los segadores,

de segar de los secanos,

de beber agua de aljibe,

toda llena de gusanos,

de beber agua de aljibe,

toda llena de gusanos.

 

De recoger la cebada,

venimos los castellanos,

de recoger la cebada,

y vamos a darle el voto

al Marqués de la Calzada

y vamos a darle el voto

al Marqués de la Calzada.

 

Lo que cuesta el trabajar,

si cuatro pillos supieran

lo que cuesta el trabajar,

no abusarían del pobre

ni tampoco del jornal,

no abusarían del pobre

ni tampoco del jornal.

 

De segar por la Castilla,

ya vienen los segadores

de segar de la Castilla,

descalzos y sin un cuarto,

e’ quebraos de las costillas

e’ quebraos de las costillas,

ya vienen los segadores.

 

Se remaneció a un pastor

la Virgen San Salvadora,

se remaneció a un pastor,

la Virgen que a veces llora

y en altas voces decía:

¡Carne y vino al segador!

 

(A poco de comenzar a oírse la canción, ha entrado por una de las puertas laterales del hemiciclo don Mendo, que asciende por las escaleras hacia  la Tribuna de Oradores.

Allí, deposita sobre el estante de los oradores  una enorme pirámide, descomunal, monumental, gigantesca, con la que venía cargado.

La pirámide es una pirámide truncada, cuya parte superior es a su vez otra pirámide menor y, ésta sí, terminada en punta… Lo sabemos porque al depositarla sobre la mesa del orador ha tomado la parte superior, levantándola sobre el resto de la pirámide, y se ha quedado observándola unos segundos.

Posteriormente, don Mendo sube hasta el sillón de la Presidencia del Congreso y lee durante unos instantes unos papeles que ha traído consigo.

Luego se pone en pie y gesticula como si pronunciara un discurso político.

Alza la voz, aunque de su garganta no sale ningún sonido.

Eleva ambos brazos al cielo, como arengando a las masas, e invita con sus brazos a levantarse y a romper sus cadenas a los asistentes a su exaltado y enardecido mitin; asistentes que, obviamente, no están.

Levanta repetidamente el puño derecho en actitud hostil, luego levanta el puño izquierdo y también jalea a la multitud fantasmagórica. Se le escucha tenuemente entonar, o bien, por la megafonía del teatro, suena “La Internacional”:

 

“C’est la lutte finale:

Groupons-nous, et demain,

L’Internationale

Sera le genre humain”

 

También alza luego la mano derecha trazando con dos dedos el signo de la victoria, mientras suena a lo lejos La Marsellesa”:

 

“Allons enfants de la Patrie,

Le jour de gloire est arrivé!

Contre nous de la tyrannie

L’étendard sanglant est levé”

 

Después alza el brazo derecho semejando el saludo romano, e incluso de le oye decir insistentemente “Sieg Heil”, “Victoria, salve”, aumentando cada vez más el tono del saludo nazi “Heil” o “salve” del final:

 

“Sieg Heil! Sieg… Heil! Sieg… Heil! Sieg… Heil! Sieg… Heil!”)

 

DON MENDO

(Después de todo este entrenamiento ardoroso y de consultar nuevamente sus papeles, desde la presidencia del Congreso, recita lo siguiente, que lleva por título “Monólogo de los convidados en la Tierra”. Un foco de luz destaca a don Mendo mientras recita el monólogo.)

 

A este lugar tan famoso

tres siglos ya celebrado,

a todos he convidado,

¡qué lugar bien poderoso!

 

Antes fue lugar sagrado:

un convento silencioso,

lleno de fe y misterioso

como recinto cerrado.

 

Aun habrá algún espantoso

y fantasmal camposanto,

lugar de muerte y espanto

del cenobio religioso.

 

(Suenan efectivamente lúgubres sonidos y quejas diversas que llegan desde ocultas y lejanas sepulturas)

 

Convento “Espíritu Santo”

fue este lugar tembloroso,

que sufriera un pavoroso

incendio, luego de tanto

 

fervor antaño piadoso.

Tamaño cántico y canto,

tamaño yantar y llanto,

tamaño añejo y añoso…

 

Tamaño yantar copioso

tamaño llanto nervioso,

tamaño fuego incendioso

y tamaño año fogoso.

 

(Unas voces de ultratumba corroboran efectivamente el año del incendio del antiguo convento del Espíritu Santo)

 

LAS VOCES PAVOROSAS

 

1823 fue… el año… del espantoso incendio… en que nos consumimos… Pero aún sirvió… la iglesia del convento… para que los liberales celebraran… las primeras reuniones del Congreso… Fue en 1834… durante la presidencia de Francisco Martínez de la Rosa… Luego se construyó… el actual edificio…

 

DON MENDO

 

(Continúa como antes)

 

De liberales asiento

fue la iglesia del convento,

primero de moderados

de Martínez de la Rosa.

 

Rosita, la pastelera,

por enemigos llamado.

¡Pasteleo, pasteleo…!

Pronto aquí haya comenzado.

 

Que ya el primer presidente

del Consejo de Ministros,

pasteleó suministros

como una cosa corriente.

 

¡Aun antes que haya Congreso

en hemiciclo sentados

ya estaban pasteleados

tanto medida cual peso!

 

Tras el incendio horroroso

liberales de progreso,

se construyeron Congreso

que fuese bello y fermoso.

 

Decidieron el progreso

de construirse un palacio,

que se construyó despacio

después de largo proceso.

 

Esta vez “mandaba” el pueblo,

pero el pueblo no mandaba,

simplemente lo pagaba

a las nuevas señorías.

 

Se quebraba el señorío,

según que se comentaba,

pero señorío no quebraba

pues seguía el señorío.

 

Régimen que aún se sigue,

pues señorías se llaman

sin ver que así se proclaman

que lo Antiguo aún prosigue.

 

¡Antigüedad que no antigüe,

ni es Antigüedad, ni es nada!

 

(Toma ceremoniosamente unos sorbitos de agua de un vaso que ha llenado él mismo desde una botella que tenía a su disposición, para lo cual, previamente, se ha vestido con una chaqueta de ujier antediluvianamente uniformado que también tenía cerca de la botella de agua, para que se vea que casi todo es antiquísimo en este contemporáneo Tercer Milenio. Luego dice:).

 

Democracias. Constituciones.

Repúblicas. Monarquías,

Dictaduras. Dictablandas,

Ya se llamara Asamblea,

 

Ya se llamara el Congreso.

Ya se llamaran las Cortes…

¡señorías son, sin cortes…!

¡que en tal cosa no hay receso!

 

Pues aun hoy es que colea

y por todas las sus bandas

todos los mandos y mandas

que el Congreso colorea.

 

Así se ve, en estos sones,

que ya pandos o ya pandas,

ya más duros o más blandas

dueños/as de esos sillones

¡Qué cambios ni qué recambios!

¡Sí cambian…. las sensaciones!

 

Pero no cambian los dones

de los mutuos intercambios

de salarios y de grandes pensiones,

como tú ya lo supones

¡no haya en ello contracambios!

 

Se lanzan las Constituciones

desde unos a otros los lados,

con artículos mellados

casi en todas las cuestiones.

 

Amén, en otros salones

donde están acomodados

se negocian las cuestiones

¡Platos ya traen cocinados!

 

¿Dó se toman decisiones?

¡Chi lo sa!, ¡aquí es el parlar!

 

Y lo hay que celebrar;

si no, fuese el guerrear

no a papeles, sí a cañones.

 

(Fin del fragmento del Acto Tercero. El resto de la obra… el mismo delirio sensatísimo, antes y después de esta escena.)

 

Juan Pablo Mañueco

 

 

Tienda:

 

http://aache.com/tienda/730-el-burlador-del-tenorio-y-convidado-en-la-tierra.html

 

Vídeo del Telediario de Castilla-La Mancha TV de enero de 2018, donde dicen que en 2017 batí la marca nacional de libros publicados en el año (20 libros)… La noticia ha quedado desfasada, no recoge lo que ha ocurrido en los años sucesivos.

 

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Juan Pablo Mañueco

Nacido en Madrid en 1954. Licenciado en Filosofía y Letras, sección de Literatura Hispánica, por la Universidad Complutense de Madrid

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